La Casa Europa
Blog de C.A.G.
¿Amontillado o emparedado?
Rome? No, gràcies!

Rome va y, muy ufano, dice que ICV repite con él, como las morcillas de La Revoltosa (Ay! Felipe de mi vida..!) que se repitieron tres veces.
Pues ¡que les vaya bonico, en bici y brindando por la “independencia” del casino yanqui de Kosovo, pedaleando amb el cor ardent i el goig altiu i entonant el kumbayà per les muntanyes nevades del Canigou francés... Pastos de Prades, platges de Lloret, ases de Planoles, perdius les d’ICV!
Me acuerdo de la entrevista que, hace más de 25 evos, le hice a la diputada Marie Louise Beck Obendorff en el Bundestag (publicada en El Diario de Barcelona –R.I.P.-), cuando aún estaba en Bonn, como la sede principal de Die Grünnen.
Entonces yo tenía la versión de que eran unos pijos newhippies con colonia de pachuli y un master en biología, más algún general antimilitarista, algunos pacifistas de larga tradición y una generación de pequeño burgueses mimados por los papás de la posguerra, preocupados por la caza de ballenas, la polución atmosférica y las centrales nucleares...
En la R.F.A. habían, además, cuatro verdes más, sucursales de cada gran partido, desde el S.P.D. hasta la C.D.U. ¡Despista y vencerás!
Cuando Marie Louise me dijo, entre otras muchas cosas, que ellos estaban por la opción “cero” de desarme de Arthur Honecker (el “stalin” de la RDA, según los chorizos con Kohl de la CDU), partidario del desarme total, incluyendo la reducción de los arsenales convencionales y el número de soldados en activo, me olí que ahí había cocido. Y lo había del bueno.
Lo cierto es que una buena parte de aquellos Grünnen eran comunistas convencidos, cuando ser comunista en Alemania suponía –según la publi yancogermana- poco menos que ser contrario a la unificación, mal patriota y carne de Baader Meinhoff, aunque nada tuviera que ver la chucrut con la BMW. Como ser abertzale y/o matar gente.
Aquí y entonces ser comunista era ser un “prosoviético” -¡usado como insulto por los semprunes neoliberales proreagankissinger y coreado por ciertos eurocomunistas que ahora cobran todos del PSOE que fundó el rey con pasta de Reagan, de los Solana y los Mugica!- y suponía ser expulsado del PSUC, en manos del concilio vaticano-montserratino II. Alguno propuso cambiar la Internacional(¡pasada de moda, tú!), por el virolai. Pero se notaría mucho, dijo el abad.
Para dejarlo más claro quitaron los símbolos comunistas y lograron que los miopes acabaran votando al Partido de los Conejos de Alburquerque creyendo que era el Partido Comunista de Aragón. Quien con crios se acuesta...
Murieron o fueron muertos, que de todo se dijo en su momento, el general Bastian y Petra Kelly y, cuando Fisher llegó al turno de dos años (en que se turnaban todos los cargos públicos de la coalición), se agarró al anzuelo y se las arregló para cambiar la chaqueta de pana por el traje de paño inglés, regalo de Schroeder. No tengo claro si Fisher copió a Carrillo o si Ribó a Fisher. Pero sí parece que, en cole, copiaban todos y aún así suspendían a menos de 80 por hora.
Ahora, aquel porcentaje que votaba Grünnen, vota Die Linke...
Y es que, cuando uno no va de llanero, vale más ir solo (sobre todo en bici)que haciendo el indio.
Oséase que, menda, votará en las europeas una lista comunista, a ser posible catalana. Y si no la hay me uniré al coro cada día más intenso de los que claman: Haveu vist? La mare que els va parir!
El Rome? No me va, gràcies! Carles.
Poderos@ caballer@ es Don Diner@

Y pues es rompe recatos y ablanda al juez más severo: ¡Poderoso caballero es Don Dinero!
Mientras los soldados matan en el frente y los civiles mueren en off, l@s general@s están en huelga.
El gran teatro del mundo en fanfarria anuncia al salvador que, iluminado por todos los focos, perdón dioses, hará de los ladrones altruistas y de los asesinos enfermeros, sin pasar por Deusto. La medicina está en huelga.
Las gitanas esperan en la puerta y no salen, porque los jueces están en huelga. Nadie más lo ha notado. Porque la justicia hace tiempo que está en huelga.
Los patriotas se llevan las empresas al extranjero en busca de esclavos sumisos y protestan porque los obreros nacionales no se dejan explotar, los gobiernos les comprenden pero es que la matria está en huelga.
Ferrovial, FCC, Montebalito, Sacyr Vallehermoso, Inmobiliaria Colonial y New Orleans Lego reconstruirán Gaza y saldremos (ellos) de la crisis. Aunque los palestinos que quedan, heridos y humillados, estén por fuerza sin huelgas, ni huelgo ni pan ni armas para defenderse de los progroms de Charly Brown. ¡Snoopy está en huelga!
Los cruzados europeos de la cruz gamada persiguen piratas somalíes y defienden pesqueros corsarios en el Índico y el contrabando de armas, que es negocio honrado porque España siempre es ejemplo del designio, la moda y la voluntad divin@s. Pero el Mediterráneo es de Israel, tranca de yavé, ejemplo de justicia, humanidad, razón histórica, bondad y sensatez, porque la verdad está en huelga.
Europa pagará a Rusia para que su ladrón ucraniano no vaya a la cola del paro. Pero las negociaciones y los pactos son secreto a voces porque el Putin no es un imbécil borracho y descerebrado. Dicen por aquí los de la falange que es un mafioso. ¡Lo que hace la buena educación, que hasta los mafiosos rusos parecen señores al lado de los sinvergüenzas de aquí! Y es que la elegancia está en huelga.
Los salarios suben el 2%. Los servicios públicos el 4 ó 6%. Las judías verdes (l@s otr@s dan asc@) han triplicado sobre el año pasado (el frío del calentamiento climático dicen los propietarios de invernaderos de Almería), como las bledas y los nabos. Los jueces irán a la huelga con una subida del 5%. Sin derecho a huelga, por nabos y por bledas. La justicia y la vergüenza están en huelga, en las Bahamas.
El alcalde comunista ha de pagar, dice la PSER, 12.000 euros de fianza por decir que Juan era un crápula. Juanito tuvo un hijo reconocido, más que putativo, aceptado y públicamente exhibido. De lo más normal en las familias católicas heterosexuales madrileñas. Donde cortesana significa lo mismo que iza, rabiza y colipoterra: puta. Las putas en Madrid no están en huelga. Tampoco los putos, los esputos y los espías. No dan abasto, echando mano a la caja.
La policía no está en huelga, aunque lo parezca, está en Santa Coloma deteniendo peligrosos terroristas, ligados al tráfico internacional de tomates en rama y especias de gengibre y Ras al-Hanut, con que se financian los misiles que Osama le compra a Obama. El curry está en huelga.
Es galán, es como un oro, tiene quebrado el color, persona de gran valor, tan cristiano como moro, que pues da y quita el decoro y quebranta cualquier fuero: ¡Poderoso caballero es Don Dinero!
La traición hispanoegipcia
"El pueblo judío fue una invención"
Jonathan Cook Entrevista con el historiador y catedrático judío Shlomo Sand sobre su libro ¿Cuándo y cómo se inventó el pueblo judío? Nadie está más sorprendido que el propio Shlomo Sand de que su último libro de investigación académica lleve ya 19 semanas en la lista de bestsellers de Israel. El éxito ha tocado a la puerta de este profesor de historia a pesar de que su libro pone el dedo en la llaga del tabú más importante en Israel. Fuente: http://www.thenational.ae/article/20081006/FOREIGN/279853798 Sand afirma que la idea de una nación judía -cuya necesidad de un lugar seguro en donde vivir se utilizó originalmente con el fin de justificar la fundación del Estado de Israel- es un mito inventado hace poco más de un siglo. Este historiador, catedrático de Historia Europea en la Universidad de Tel Aviv, llevó a cabo una amplia investigación histórica y arqueológica en apoyo no sólo de esta alegación, sino de otras tesis igual de controvertidas. Además, asegura que los judíos no fueron nunca expulsados de la Tierra Santa, que la mayoría de los judíos actuales carecen de cualquier conexión histórica con el territorio denominado Israel y que la única solución política para el conflicto que enfrenta al país con los palestinos es la abolición del Estado judío. Es bastante probable que el éxito de When and How Was the Jewish People Invented? [¿Cuándo y cómo se inventó el pueblo judío?] se repita en todo el mundo. La edición francesa, publicada el mes pasado, se está vendiendo con tal rapidez que ya han aparecido tres reimpresiones. El libro está siendo traducido a una docena de lenguas, incluidas el árabe y el inglés. Pero su autor predice una fuerte oposición del lobby proisraelí cuando el libro salga a la luz el año próximo en USA, publicado por Verso. Por el contrario, dice Sand, aunque los israelíes no lo han defendido, sí que han mostrado curiosidad por su argumentación. Tom Segev, que es uno de los periodistas más importantes del país, ha calificado el libro de "fascinante" y de "auténtico desafío". Lo sorprendente, añade Sand, es que la mayoría de sus colegas universitarios israelíes han evitado hacer el menor comentario. La única excepción ha sido la de Israel Bartal, profesor de Historia Judía en la Universidad Hebrea de Jerusalén. Bartal, en un artículo publicado en el periódico Haartez, no hizo esfuerzo alguno por rebatir las afirmaciones de Sand, sino que dedicó buena parte de su exposición a defender a sus colegas, sugiriendo que los historiadores israelíes no son tan ignorantes sobre la naturaleza inventada de la historia judía como pretende Sand. La idea de escribir este libro se le ocurrió hace muchos años, continúa Sand, pero tuvo que esperar hasta hace poco para empezar a escribirlo. "No puedo vanagloriarme de haber sido valiente al publicar el libro", dice. "Porque he esperado hasta que tuve la plaza de catedrático en propiedad. En la universidad israelí hay un precio a pagar cuando se expresan opiniones como éstas." El principal argumento de Sand es que hasta hace poco más de un siglo, los judíos se consideraban judíos sólo porque compartían una religión común. A principios del siglo XX, dice, los judíos sionistas pusieron esta idea en entredicho y empezaron a crear una historia nacional en la que se inventaron que los judíos existían como pueblo separado de su religión. De manera similar, la moderna idea sionista de que los judíos estaban obligados a regresar desde el exilio a la Tierra Prometida era algo totalmente ajeno al judaísmo, añade. "El sionismo cambió la idea de Jerusalén. Antes, los lugares sagrados estaban considerados como lugares para añorar, de ninguna manera para vivir en ellos. Durante 2000 años, los judíos permanecieron lejos de Jerusalén no porque no pudiesen regresar, sino porque su religión les prohibía hacerlo hasta la llegada del mesías." La mayor sorpresa que tuvo durante su investigación fue cuando empezó a buscar pruebas arqueológicas de los tiempos bíblicos. "No me educaron en el sionismo, pero al igual que los demás israelíes yo daba por descontado que los judíos eran un pueblo que había vivido en Judea y que fue expulsado al exilio por los romanos el año 70 d.C. "Pero una vez que empecé a buscar pruebas, descubrí que los reinos de David y Salomón eran puras leyendas. "Lo mismo pasó con el exilio. De hecho, la judeidad no puede explicarse sin el exilio. Pero cuando empecé a buscar libros de historia que me describiesen los pormenores de dicho exilio, no pude encontrar ninguno. Ni uno solo. "La razón es que los romanos no exiliaron a nadie. De hecho, los judíos en Palestina eran mayoritariamente campesinos y todos los indicios sugieren que se quedaron en sus tierras." Por el contrario, Sand cree que una teoría alternativa es mucho más plausible: el exilio fue un mito promovido por los primeros cristianos para atraer judíos a la nueva fe. "Los cristianos querían que las generaciones posteriores de judíos creyesen que sus antepasados habían sido exiliados como un castigo de Dios." Entonces, si no hubo exilio, ¿cómo es que tantos judíos terminaron dispersos por el mundo antes de que el moderno Estado de Israel empezase a animarlos a "regresar"? Sand dice que en los siglos que precedieron y siguieron a la era cristiana, el judaísmo fue una religión proselitista, que buscaba desesperadamente conversos. "La literatura romana de la época menciona este hecho". Los judíos viajaban a otras regiones a la búsqueda de conversos, particularmente en el Yemen y entre las tribus bereberes del norte de África. Siglos después, el pueblo del reino de Kazar, situado en lo que hoy es el sur de Rusia, se convirtió de forma masiva al judaísmo y esa fue la génesis de los judíos asquenazíes de la Europa central y oriental. Sand pone de manifiesto el extraño estado de rechazo en que viven inmersos la mayoría de los israelíes, a pesar de que los periódicos han dedicado muchas páginas en fechas recientes al descubrimiento de la capital del reino de Kazar en las cercanías del Mar Caspio. Ynet, el sitio web del periódico israelí más popular, Yedioth Ahronoth, publicó la historia con grandes titulares: "Arqueólogos rusos descubren la capital judía desaparecida desde tiempos inmemoriales". Sin embargo, a ninguno de los periódicos, añade, se le ocurrió que este hallazgo pudiese contradecir el discurso oficial de la historia judía. La argumentación de Sand pide a gritos una pregunta adicional, como él mismo señala: Si la mayoría de los judíos nunca se movió de la Tierra Santa, ¿qué fue de ellos? "En las escuelas israelíes no se enseña, desde luego, pero la mayoría de los líderes sionistas iniciales, incluido David Ben Gurion [el primer primer ministro israelí] creían que los palestinos eran los descendientes de los judíos originales de la región. Creían que los judíos se habían convertido más tarde al Islam." Sand atribuye la reticencia de sus colegas a unirse a él a que muchos de ellos reconocen implícitamente que todo el edificio de la "Historia Judía" que se enseña en las universidades israelíes es tan inestable como un castillo de naipes. El problema de enseñar historia en Israel, añade, se inició con una decisión de 1930, mediante la cual se separaba la historia en dos disciplinas: Historia General e Historia Judía. Se asumió que la historia judía necesitaba su propio campo de estudio porque la experiencia judía estaba considerada como algo único. "No existen departamentos judíos de política o de sociología en las universidades. Sólo la historia se enseña de esta manera, lo cual ha permitido que los especialistas en Historia Judía vivan en un mundo muy insular y conservador, ajeno a los modernos desarrollos de investigación histórica. "En Israel se me ha criticado que escriba sobre la Historia Judía cuando mi especialidad es la Historia Europea. Pero un libro como éste necesitaba a un historiador que sea familiar con los métodos habituales de investigación histórica que se utilizan en las universidades del resto del mundo." El escritor y periodista inglés Jonathan Cook vive en Nazaret (Israel). Es el autor del libro Sangre y Religión: desenmascarando el estado judío y democrático, publicado por Pluto Press y disponible en USA en University Michigan Press. Su página web es www.jkcook.net. |
2 idiotas y un majadero
Dos ejemplos paradigmáticos de idiotez se expresaron ayer para jolgorio de unos y vergüenza ajena de otros: el embajador israelí en Madriz y Rajoy el delirante.El primero, autista y amoral, se queja de la "doble moral de los manifestantes por Palestina", que no salieron a la calle a protestar porque Hamás se defiende de la invasión sionista, en vez de dejarse matar con alegría. Valdría la pena que les preguntara a los heróicos defensores hebreos del guetto de Varsovia por qué extraña razón no hicieron lo mismo con los nazis que ahora inspiran a Azrael (el ángel de la muerte) y no se dirigieron cantando salmos al matadero, felices por reunirse con el Señor de los Ejércitos (Yavé Sabaoth).
El segundo: Rajoy. El títere del mocho teñido que desayuna Ribera del Duero y se acuesta con la petaca hecha, afirma que no quiere a los abertzales en las elecciones vascas. También podría haber dicho que tampoco quiere a los comunistas catalanes, vascos o gallegos, ni a los socialistas, ni siquiera descafeinados, o a los nacionalistas. De hecho, lo que ellos querrían es gobernar como los papás y abuelitos, con la oposición en Burgos, o aún mejor en la cuneta, al estilo del idiota anterior.
Y un majadero crónico: Arenas el fracasado, la sombra pálida de Chaves, virrey de Andalucía, que se ofende porque la Nebrera se ríe de como chapurrean l@s señorit@s andaluces, que tan de moda puso el demagogo González, y que él llama hablar "andaluz".
Mira payo, éso que teleras no es un idioma, ni un dialecto, no tiene reglas, sintaxis ni diccionario y se llama, en castellano, hablar mal y ser un ignorante. Te puedo presentar a miles de andaluces, familiares y extraños, que jamás se comieron letras, sílabas ni palabras enteras, pretendiendo además que el de delante les entienda aunque ni ellos sepan lo que dicen, y con el orgullo herido de ser un cretino mequetrefe cortijero.
Te recomiendo, de Juan Ramón Jiménez, Platero y yo, concretamente, para que recuerdes la infancia y para que disfrutes con las reglas que el gran poeta quiso imponer para que los andaluces, al menos, escribieran de manera inteligible y aprendieran a leer.
Podrías empezar por la Educación para la Ciudadanía y matar dos pájaros de un tiro: aprender a hablar y a ser persona, ¡ozú!
A Don Pepe de Bulla
José Luis, pensaba que las razones y los argumentos habían quedado claros. Pero como veo que sigue siendo mejor no informarse y empecinarse en echar lista de gentes que no eran necios cabrá explicar, para quien quiera entender, que necio significa el que no sabe (ne scio); imbécil, cobarde (inútil para la guerra); idiota equivale a egoísta, y sandio a bobo, simple o inocente, discapacitado en general, todo ello etimológicamente.Calificar, como holgarse, no es fácil si no sabes, ni yogar (castellano). Cuando se toca un tema a nivel de especialistas, incluídos sus argots, uno que sabe distingue entre tener nociones o dar lecciones. Yo te juro que apenas cambio bujías en la moto pero con la luz en casa me atrevo. Pero no soy siquiera electricista de 3ª regional.
No dudo que, como ser humano, sería estúpido e insultante por mi parte negar la posibilidad de cualquiera a aprender lo que otro humano ha sido capaz de entender. Of course, que si tú granaíno, yo rondeño y alpujarreño. Pero no, como César Vidal o el marqués de Lozoya, por inspiración divina. Hay están los datos: Jesusito es un invento. Constantino nunca fue ni cristiano ni católico, ni su edicto dice la trola que cuenta la iglesia (leételo, ahí está en los libros, supongo que en Paparanda queda alguno)... Por consiguiente tus creyentes son simplemente ignorantes de los hechos o cómplices silenciosos de ellos.
Lo de pijo me conmueve. El aflelou te da dos gafas por 90 euros. Si lo dices en el otro sentido, seguro que como buen granaíno lo usas a destajo. En fin: es la sal de la vida.
Y ya en las alpujarras tiene cojones que se defienda a quienes han impuesto e imponen su verdad a sangre, bombas de racimo, fósforo blanco, o simples hogueras y lapidaciones, desde Teodosio de Cauca y Justiniano contra todo quisque en vez de aprovechar para cubrir una "lagunilla", lapsus o vacío cultural sobre las vergüenzas de una secta hipócrita y más falsa que un duro sevillano. Sobre la verdad, cuyo monopolio está en claro litigio (argumentos contra pistolas no se sostienen), Antonio MACHADO:
"La verdad es como es aunque la mires al revés". Hechos, no cantinelas.
Para ser poeta acá, como para ser español o creyente, sólo hace falta tener tiempo y un amigo editor. Lo somos de nacimiento, condenadamente, aunque apostasíes o quemes el archivo parroquial. ¡Les va la pasta!
Justificar con supuestas buenas intenciones la superstición de las religiones (religare significa en latín: inmovilizar, atar con las manos en la espalda), por la decisión particular de ciertos individuos en actuar nadando y salvando la ropa, me deja muy indiferente.
Te voy a dar sólo dos nombres que tal vez recuerdes: Ramón Cespedosa, de CCOO, de Badalona, fallecido a los 40. Manuel Moreno Mauricio, juez y fundador del PSUC, 18 años en Burgos.
No se arrodillaron como el sandio Ernesto Cardenal, ridiculizando una revolución acosada por los siervos del papa nazi polaco. Dejaron la vida y la piel por nosotros, todos, hasta por ésos. Esos, incluído el profesor Valverde a quien tuve el placer de conocer, para mí no han hecho más que otros muchos, la mayoría de los cuales nunca saldrán a este paso de las cunetas en que fueron asesinados por la hez creyente, con el cielo encima. Gnozi seautón... Carles.
P.S. Si quieres dejar un mensaje verás que yo no pongo trabas ni censuras. Cada quien sale en la foto como es, aunque se mueva.
Silence, on brûle! Intifada silenciosa?
Más de 1500 coches ardieron la noche de fin de año en Francia, y no para festejo de sus propietarios por cambio de carro y plan renove precisamente. El 2 de enero pasado Mr. Narcosí exponía su proyecto de ley para condenar con la pérdida de derechos civiles a los que pesquen quemándolos, hasta que paguen a las víctimas su deuda, y con vistas a extenderlo, si colare, a la Europa de sus colegas. Las autorités judiciales francesas ya han dicho un mais ce n'est pas posible parce que la constitutión...! Pero él a lo suyo.La cuestión es que la cosa empezó en su momento en los arrabales parisinos, tolosianos y lioneses, dicen, y que no ha desaparecido sino permanecido y crecido constantemente, para cabreo general de los que no tienen garaje. Pero se omite, se silencia, desaparece de las planas francesas (no te digo las de acá) hasta que el cabreo provinciano alcanza Versalles y Narcosí se saca una solución, que para todo tiene.
A mí, el primer incendio masivo allá por Saint Denís -donde están enterrados los reyes de Francia, Navarra y muchos combatientes españoles antinazis, cada uno en su parcela y sin mezclar- me recordó a Herman Hesse (el Premio Nobel de literatura, leído Jese, como el James, no Hess, como el amigo de Churchil del chalet de Spandau). En su genial Lobo Estepario describe una sociedad dividida en dos clases: los que tienen y no tienen coche. Los segundos disparan sobre los primeros mientras conducen por carreteras humeantes...
En el cruce de rambla de Prim y Guipuzkoa hay una moto de gran cilindrada nueva hasta hace poco, con algunas pequeñas, unidas todas por la fondue. No sé si es un caso aislado pero sí sé que ni el país, ni el mundo, ni razón ni periódico d'avui dirán a su público de vanguardia que si no tienen parquin le pongan velas a santa Lucía (o a la original Iuno Lucina, que por lo vieja, es más de fiar) o se las gasten en un seguro a todo riesgo y de los que te pagan si tu has pagado. ¡Apuntarsus al Fénix, que renace de las cenizas!
Las autoridades de aquí tienen que apagar los fuegos de Afganistán (con unos miles más de bomber@s, que son baratos) y los fueros de algunos paletos periféricos que se han creído aquello de la democracia y la soberanía popular. Una falla más o menos no va a movilizar una policía ocupada en triturar papel sobre vuelos a Cuba de unos amigos de Aznar y Moratinos.
Que se lo comenten hoy al lehendakari de Euskalerría, o al diputado Patxi López... Arnaldo hace años que sabe que los zuecos son buenos cuando se cruza el urdangarín (Eus: "corral de cerdos").
Ahora tendremos que pagarle -otra vez- al butanito ucraniano su factura impagada para que él y los de Madrid (Rumanía, Bulgaria, Grecia, Georgia...) no vean cómo sus regímenes de primos y hermanos se acaban de ir al limbo del neoliberalismo, venido a salvar el mundo a costa de arruinar a los que le seguían.
Y, para asegurar el petróleo que aún les es fiel, han de eliminar, como en Argelia, Marruecos, Túnez, Egipto, Yémen, Uzbekistán y Kirguizistán, a la oposición, sobre todo si, como el FIS o Hamás, gana las elecciones. Allende again, Allende arreu, Ai si t'ho creus!
El Titán y el Talión
- ¡Es terrible, Holmes! ¿Cómo ha podido suceder un desastre de tal envergadura? ¡Un barco así , con todos los adelantos y una tripulación de competencia sobradamente contrastada!
- No le dé más vueltas, Watson, que se agita y su corazón no está para disgustos. Releer el Times seis veces más no solucionará nada.
- Lo sé, Holmes, gracias. Pero no puedo dejar de pensar en Greenway, Maugham, Sommersbay... sus familias, y las de tantos miles, fallecidos de manera tan dolorosa por un estúpido accidente.
- ¿Le consolaría acaso asumir que no murieron por un azar fatídico sino por la voluntad maléfica de ciertos conspiradores criminales?
- ¡Holmes! ¿Qué insinúa? ¿Sabe Ud. algo?
- Lo mismo que Ud., Watson, lo que explican los diarios de ayer y hoy de Londres y París. Aún no he podido leer la prensa extranjera del Club Diógenes pues la reciben al menos con una semana de retraso. Cada día peor.
- ¿Y?
- Perdone, Watson. Entre las muchas riquezas que se han perdido para siempre - aparte el inconmensurable valor de las vidas humanas - ¿cuáles destacaría Ud.?
- Supongo que las joyas sumarían muchos miles de libras, por la calidad y cantidad de pasajeros de primera clase... También había cuadros y esculturas irreemplazables: un par de Troyon, varios Landseer, italianos y españoles...
- Dos Goyas, un Ingres, algún Corot, un Burnjones... ¿Qué más recuerda Ud.?
- No sabría decirle; no he prestado excesiva atención a este apartado de la tragedia. Sin duda en Lloyd’s estarán mejor informados.
- No es mala idea. ¿Conoce Ud. a alguien de la compañía?
- Sí, creo que sí. Aunque hace años que apenas nos vemos... ¿Realmente le interesa o intenta distraer mi angustia?
- Me interesa, Watson, me interesa. A mí me sorprendió tanto como a Ud. que no apercibieran un iceberg, cuando además estaban avisados de la deriva de éste bastantes horas antes.
- Máxime cuando es época habitual de deshielo y el capitán lo sabía perfectamente.
- Hasta el aprendiz de fogonero lo sabía.
- ¿Y pues?
- Pues que una buena explosión realizada con el fantástico invento de ese sueco, Alfred Nobel, que además ha sido recientemente mejorado –según discretas observaciones de mi hermano: ¡razones y secretos de Estado!– y ha dado un explosivo llamado trinitrotolueno o, para abreviar, TNT, en la zona de máquinas, donde casualmente parece que impactó el bloque, habría enviado al garete este navío y al propio de Poseidón.
- ¿Un atentado? ¡Pero Holmes! ¿Quién podría actuar tan criminalmente? ¡Casi cinco mil personas muertas! ¡Y de todas las clases sociales!
- Lo que descartaría a comunistas y anarquistas.
- Supongo que sí; sin embargo algunos tal vez fueran capaces...
- ¿Por demostrar, como todo el mundo ha podido ver para vergüenza general, que el trato dado a los pasajeros de segunda y tercera fue el mismo que se da al ganado dispuesto para el matadero? No es preciso viajar en un bajel de lujo para saber que las clases trabajadoras sobreviven más por algún hecho incomprensible y milagroso que gracias al salario que reciben y que su condición social, tanto en la guerra como en la paz, es la de simple carne de cañón y mano de obra barata. Yo, sinceramente, descartaría, por razón de clase, anarquistas y comunistas.
- Siento que hay algo que no me cuenta, Holmes.
- Es cierto, Watson. Por ello le interrogaba sobre los objetos de valor perdidos en el naufragio, porque Ud. es un hombre refinado que ama la poesía.
- ¡Claro, ahora lo recuerdo! ¡Imperdonable olvido por mi parte! ¡Tremenda la pérdida, amigo mío! ¡El manuscrito de Samarcanda! ¡Las Rubaiyyat de Omar Khayyam! Yo guardo con gran cariño la primera edición de Fitzgerald que adquirí en Teherán. La edición incluía un prólogo de nuestro embajador por aquellos años, Sir Perceval Karmatian.
- ¿Armenio?
- Su abuelo descendía de la nobleza armenia, aunque él es un hombre más bien poco aristocrático, más dado a frecuentar ambientes artísticos y literarios que té y galletas, con gustos asaz refinados y exóticos.
- ¿Por ejemplo?
- Es un gran conocedor del mundo islámico, especialmente en lo que concierne a los sufíes y derviches.
- ¡Ajá! ¡Podría sernos muy útil! ¿Conoce su dirección?
- Por supuesto. Déjeme que mire la hora. Son las diez: estará llegando a su casa y, con suerte, llegaremos cuando acabe de cenar. Tiene unos horarios – o al menos los tenía antes – algo extravagantes. Sus dos criados hacen perfecto juego con él. Uno es sirio y el otro persa, ambos shiíes y educados en Suiza.
- Curiosa combinación y coincidencia: Omar es considerado un santo precisamente por los shiíes, el grupo islámico que vindica la austeridad de Mahoma y los cuatro primeros califas y espera el regreso del imam oculto, el Mahdí, quien, a la manera del Mitra persa o el Mesias cristiano, debería venir al fin de los tiempos a poner justicia en el mundo.
- Yo le aconsejaría se diera algo de prisa.
- Sí, o poco quedará por salvar. Entre los ismailitas shiíes, seguidores del séptimo imam, se desarrollaron dos movimientos que asolaron su tiempo, los kármatas que se enfrentaron a los Omeyas y su lujo impropio del profeta y llegaron a poseer la Piedra Negra de la Kaaba durante 25 años; y los“hashshachins” o asesinos, los fedayins seguidores de Hassan ibn Sabbah, el Viejo de la Montaña, tres siglos después. En la famosa universidad de Al-Azhar, en El Cairo, fundada por el califa fatimí Al-Hakim - quien desapareció un día creyéndose Dios mismo– se conocieron Omar, Hassan y Nizam al Mulk, mayor que ellos en edad, quien llegó a ser visir del califa turco Alp Arslan. Cuando aplicó la teoría política de su libro “Manual del hombre moderno” sobre el gobierno y persiguió aquellos grupos que se oponían a un Islam opulento y lujurioso frente al que predicó Mahoma de igualdad y justicia entre los hombres, como los kármatas, shiíes y jadiyíes, la respuesta de su amigo fue enviarle un joven fidais que le apuñaló antes de caer muerto por sus guardias.
- ¿Cree Ud. que la secta de los asesinos existe aún y que ellos han hundido el barco para recuperar el libro?
- ¿Qué llegaría a hacer un sikh del Punjab por defender su libro sagrado, el Guru Grant Sahib, Watson? ¿ Recuerda sus años en Afganistán e India?
- Sí, Holmes. Grandes guerreros y un gran pueblo. ¡Lástima de su atraso!
- Tampoco pueden agradecer al cielo nuestro adelanto...
- No, ciertamente. Visto con la perspectiva de los años no les hemos servido de gran ayuda.
- Amigo mío, colonizar no es civilizar, es ocupar, invadir. Así no se desarrolla una cultura. Ninguna sociedad puede someterse sin resistencia a otra por el imperio de las armas, ni aún con la mojigata excusa del desarrollo económico, como suelen canturrear nuestros demagogos políticos. Y menos dividir las naciones con un lápiz en un mapa, como quien trocea un pastel de aniversario, separando familias, pueblos y naciones en estados ficticios gobernados por marionetas sumisas al soborno. En su momento la propia iglesia romana se vanaglorió de sus mártires en defensa del simple nombre de Cristo o la pretendida virginidad de una madre soltera, sin ningún escrúpulo moral o humanitario, mientras masacraba pueblos y naciones en nombre de su dios.
- Y éso sin considerar el valor de la obra en sí mismo pues, indudablemente, habría conseguido una fortuna en la subasta a la que iba destinado. Muchos cientos, yo me atrevería –y no por mis magras posibilidades pero sí por algunos conocidos– a hablar de miles de libras.
- O de guineas. Un premio para el anónimo propietario.
- Propietaria. Si los rumores en su momento fueron ciertos se habló del deseo de Buckingham de librarse de una posesión incómoda.
- O peligrosa. Algunos musulmanes pagarían tanto o un dirham menos que por la Piedra Negra si a alguien se le ocurriera subastarla. Póngase el gabán, Watson, que la noche es traicionera.
- ¿Adónde vamos?
- A conocer a Lord Perceval, ese embajador suyo en Teherán y, por el camino, me desgrana sus recuerdos sobre él, hasta los más nimios detalles.
- Mucho deberé hurgar en mi memoria... Le vi por última vez hace diez años aunque nos conocimos hará ya una cuarentena... treinta y seis si recuerdo bien. Fue en 1876, en una recepción a la que nos invitaron para celebrar el compromiso de Lady Hamilton con Sir Declan O’Feinn. Lord Karmatian era amigo suyo desde su estancia en Cambridge. Ambos eran excelentes deportistas y compartieron regata en tres ocasiones, dos de las cuales concluyeron con victoria para sus colores.
- ¡Bravo por los leones de Bedford! La hermosa colección de paletas masónicas de los Russell también habrían valido buenas guineas en Christie’s...
- ¡Ja! ¡Sí, Holmes: un buen montón! Al rato de conocernos derivamos la conversación hacia nuestra afición común: la caza. A resultas de la cordial camaradería compartimos varias cacerías, todo lo que se cocinó aquella temporada: corzos, ciervos, jabalíes y un par con buenos zorros. Durante seis o siete meses cultivamos una simpática amistad pese a que soy unos quince años mayor que ellos. Después se incorporaron a sus destinos diplomáticos y les perdí la pista.
- Hasta unos años más tarde.
- Ya estaba jubilado para entonces y recordáis que la salud de mi esposa era delicada. El especialista que la trataba nos aconsejó climas cálidos en invierno y solíamos viajar por Italia y Grecia, luego Turquía, Siria, Palestina, Jordania, Irák e Irán... Fueron unos años muy hermosos... ¡los últimos! ¡Cielos, Holmes, cuánto la añoro!
- Lo sé, Watson. Tuvo Ud. la suerte de tener en Mary una abnegada esposa a quien amó muchos años con fervor y veneración sin duda correspondidas, mas ha de pensar en su delicado corazón y en Lord Karmatian.
- Sí, fue en Teherán, la primavera de 1901, primer año del siglo XX, como ya comentamos entonces. Visitamos la embajada para inscribirnos, como hacíamos siempre. A Mary le encantaba amontonar estampillas en el pasaporte y enseñárselas a las amigas durante el verano: viajaban a Stonehenge como quien alcanza el fin del mundo.
El caso es que Perceval era el embajador y cuando supo que estábamos allí salió efusivamente a recibirnos, nos hizo entrar en su despacho y se puso a nuestra completa disposición, para cuanto nos cupiere en gana. Fue amabilísimo y muy cortés: cautivó a Mary. Había adelgazado un tanto y su piel pasaba fácilmente por la de un persa más, como su vestimenta. Vestía traje y corbata en la embajada pero se cubría con la túnica al salir a la calle. Su conocimiento del árabe, el turco y el persa eran excelentes, como comprobé en distintas ocasiones.
No sabría... ¡Espere! ¡Tal vez sí! En una ocasión, en un selecto club privado de Teherán, conversábamos con un efendi turco, un individuo grueso y calvo con un mostacho enorme que comerciaba con varios países de Asia Central y conocía bien su situación política. Comentamos especialmente la cuestión del Tibet, de Kashmir y del Punjab y convinimos en que repartir la zona sin tener en cuenta la división tribal, especialmente en el caso de los sikhs, es una barbaridad que traerá graves consecuencias, como en el caso de kurdos y armenios.
- Más problemas nos causará la política de “laissez faire” de nuestro gobierno frente a la terca y prusiana actitud del sobrino de la reina, el kaiser Wilhelm, con todo, comparto plenamente sus opiniones y su preocupación por Asia Central aunque más deberían preocuparse los Romanov y sólo piensan en Rasputin y majaderías medievales. Perdone la disgresión.
- Mientras dialogábamos se acercó uno de los sirvientes de Lord Perceval, el persa que le dije, acompañado por un campesino polvoriento póbremente vestido pero inmaculádamente de blanco. Para mi sorpresa Perceval se levantó y le tomó ambas manos, se las besó inclinándose y se las posó en los ojos y la frente antes de volver a besarlas con respeto y devoción. Se apartaron unos minutos y hablaron una lengua que me sonó muy extraña. Más tarde él mismo me aclaró que era pahlevi, persa antiguo, y que también hablaba pashtu, urdu, turco y varias de las lenguas árabes.
- Llegamos Watson: éstos vehículos automóviles son muy eficaces; sólo espero que no proliferen en exceso pues sería insoportable.
- Buenas noches. Desearíamos ver a Lord Perceval, si no es molestia. ¿Me recuerda? Ud. es Kavir, si no yerra mi memoria.
- Su memoria es excelente, Dr. Watson. Es un honor Mr. Holmes.
- El placer es mío, Mr. Kavir.
- Pasen a la salita, por favor, Lord Karmatian les atenderá enseguida. Está concluyendo los postres.
- ¡Qué gran placer Dr. Watson, después de tantos años! Mr. Holmes: es un honor recibirle en mi humilde casa. Acomódense, amigos míos. ¿Un té y un buen brandy?
- Gracias, Lord Karmatian. Perdone lo intempestivo de nuestra visita y sin avisar siquiera, mas mi amigo Holmes deseaba resolver unas dudas y pensamos que podría ayudarnos.
- Será para mí una alegría y una excusa para aumentar mi vanidad, si ello es posible.
- Conoce Ud. la pérdida del manuscrito de Omar Khayyam en el naufragio...
- Desde luego... ¡Terrible tragedia para toda la humanidad... y para la Gran Bretaña, más que nadie! El orgullo del imperio hundido durante su primer viaje triunfal a la excolonia por un bloque de hielo que nadie vio. Imposible de creer si no fuera porque lo dice el Foreign Office.
- Hay mucho de grotesco en la tragedia humana, Lord Perceval.
- Si lo dice por esos botes medio vacíos con alguna marquesa, sus joyas y el perrito de aguas, rodeados de centenares de personas que sentían adormecerse sus sentidos por el frío glacial del agua, o los de segunda y tercera clase que se fueron a pique con el barco, encerrados para que no molestaran la huida de los de primera, yo lo calificaría de despreciable y criminal antes que de grotesco.
- Las fuentes oficiales dicen que los supervivientes no vieron el iceberg pero sí la tripulación de mando en el puente, que se hundió valerosamente con el barco. Los demás botaron ya avanzada la tarde y el iceberg se había alejado por el lado opuesto.
- Tal vez, Mr. Holmes pero ¿no le parece a Ud. como si Dios hubiera querido castigar la soberbia de un pueblo que somete a otros a sus propios designios e intereses, fomentando la corrupción, la opresión y la pérdida de todos los valores éticos? No se puede, o no se debería, desafiar a los desesperados: pueden tener demasiado poco que perder y aceptar el desafío hasta las últimas consecuencias.
- Al hilo de sus palabras me acude el viejo de la montaña, el temido amigo de Omar, Hassan ibn Sabbah.
- El fundador de la secta de los asesinos: un personaje interesante de quien también se perdió la obra.
- Algunos estudiosos, Watson, apuntan que los fedayins podían haber salvado los libros de ibn Sabbah y que él mismo estaba aún vivo y huyó por ciertos túneles secretos pero, si ello fuera cierto, Hassan habría vivido casi doscientos años.
- Tras ibn Sabbah, según los ismailitas dodecimanos, hubo siete ancianos más hasta la llegada de Hulagu, el Khan mongol que arrasó la fortaleza de Alamut. Leyendas hay muchas, certezas menos. Los mongoles arrasaron Samarcanda, la derruyeron y la prearon, y nadie se salvó en Alamut. Los asesinos resistieron y fueron masacrados hasta el último: ya no hay fidais ni fedayins, ya no hay héroes en el siglo XX.
- ¿Cree Ud. que nadie en Persia, en Siria o entre sufíes y derviches se acuerda ya de Omar?
- Pregúntele al Aga Khan, imam de los ismailitas shiíes y una de las mayores fortunas del mundo. El podría haber pujado por el manuscrito si hubiera querido, Mr. Holmes.
- ¿Quién compraría por un precio desorbitado lo que en justicia le pertenece?
- ¿Alguien muy rico? Holmes, me hace sospechar que para Ud. el accidente sería un atentado o un robo...
- No, no se equivoca. Es una intuición y, a nuestra edad, es un divertimento seguir las intuiciones puesto que poco y mal podemos seguir otros instintos más juveniles. Pienso que para muchos millones de musulmanes la subasta del libro habría sido un insulto intolerable y que, de querer herir al imperio, era una ocasión perfecta, única. Además, la brecha de agua se produjo justo a la altura de la sala de máquinas, fallarían todos los sistemas en poco tiempo. En minutos se hallarían a oscuras y aturdidos por el humo del incendio y el caos, ocasión para que un hombre o un pequeño grupo perpetraran el robo y huyeran con el manuscrito.
- Habría que conseguir la lista de pasajeros y ver si han sobrevivido un grupo de musulmanes shiíes, tal vez incluso el propio Aga Khan, y caso resuelto, Mr. Holmes.
- Ya lo hice, Lord Perceval, y encontré, no a un shií, sino a tres. Un lord inglés y sus dos criados, uno persa y otro sirio, aunque no supe que el lord era shií hasta que el amigo Watson me explicó cierta anécdota antigua... Si fuera Ud. tan amable me concedería un favor impagable: cumplir antes de la muerte un sueño.
- Délo por hecho, Mr. Holmes.
- Leer a Omar con un vaso de vino, sorbo a verso, en voz alta y en compañía de dos nobles amigos.
- ¡Faltaría más! ¡Kavir!
- Sí, señor.
- Las Rubbaiyyat y vino de Creta, por favor.
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- Mr. Holmes...
- ¿Qué, Watson?
- ¿No piensa denunciarlo?
- ¿Denunciar qué? ¿Denunciar a quién?
- ¡Son unos asesinos!
- Nosotros también, Watson, nosotros también...
Carles Acózar i Gómez
(En homenaje a Arthur Conan y Amin Maalouf).




