La Casa Europa

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dijous, 25 de maig de 2017

La Piedra Negra

La Piedra Negra

- Yo pienso, amigos míos, que todo viaje en el espacio es un viaje en el tiempo pero, a la vez, implica otro viaje hacia el interior del viajero, un redescubrimiento del yo, que retornará hacia el exterior expresando un ser nuevo, renovado, más natural en su carácter e idiosincracia, más espontáneo. Como el canto rodado moldeado por el rio de la vida. Lo veo como al explorador de nuevas tierras y aún como al guerrero que avanza por territorios hostiles, siempre alerta a cualquier señal, al más leve cambio. Si me permiten la pedantería, para mí el viajero, consciente o no de ello, se mueve en seis dimensiones: las tres espaciales y tres temporales: pasado, presente y futuro, entendiéndose este último como un devenir intuible para la imaginación humana.

- Sería, sir Albert, lo que se entiende comúnmente como el viaje iniciático, donde no sólo se descubren paisaje y paisanaje sino que el viajero acaba conociéndose a sí mismo, en el sentido délfico del poeta de Sición: "Conócete a tí mismo".

- Desde luego, amigo Rabindranath. Odisseus, Jasón o Jenofonte fueron sobre todo viajeros, y también Heródoto, Pitágoras, Aristóteles o Platón. Y además apátridas pues, como hombres universales, su patria era su cuerpo, el vehículo a través del cual el yo se expresa y se reconoce. El hombre, la humanidad entera, crece exponencialmente en la misma medida en que se amplia su comprensión del mundo. ¿Está usted de acuerdo, Mohandas?

- Óbviamente, aunque jamás habría podido expresarlo como usted. De la importancia de esta concepción del viaje, una metáfora de la propia existencia humana, da testimonio la amplia proliferación, desde muy antiguo y en todas las religiones, de santuarios y centros de peregrinaje. Ya el Eanna de Súmer, templo de Anu, señor del cielo, y de su madre-esposa-hija-hermana Inanna, era objeto de peregrinación, hace más de cinco mil años.

- ¡Ja, ja...! Ciertamente, pero no es de extrañar conociendo la publicidad de sus tres clases de hetairas, aparte eunucos y prostitutos... Algo así como Baden-Baden o Bad Ems pero con menos moralina si cabe...
- La Casa del Cielo es el primer nombre de burdel conocido, ¡el primogénito!
- Seguro que los hubo mucho antes pero les hemos perdido la pista, Rabindranath.
- ¿Un poco más de té, sir Albert?
- Desde luego, ¿Es té verde de auténtica camelia o me lo parece a mí?
- Tiene usted buen paladar, sir Albert, es té de camelia cultivado en Santiniketan.
- Tan delicioso como todo lo que Rabindranath Tagore toca.
- Dé las gracias a las cultivadoras que me regalan de su cosecha para que la comparta con nuestro amado mahatma, pues yo poco sé de su cultivo y cuidados. Y ya sabe que Mohandas prefiere la rauwolfia.
- Hace mucho tiempo que me la aconsejaron y me ha ayudado mucho cuando he estado debilitado -y casi anémico- por los prolongados ayunos. Ahora se ha hecho casi imprescindible para mí, como el bhang para los sivaítas.
- Pues poco, muy poco, se parece usted a los discípulos de Shiva. Creo haberle oído cantar pero jamás, hasta la fecha, bailar.
- Me verá usted bailar, quizá, el día en que la India sea libre e independiente.
- Cuando hablaba usted del viaje me ha recordado una curiosa experiencia que me aconteció en Sudáfrica, hará unos treinta años. Yo me hallaba en una esquina, con un fajo del periódico que publicábamos para la maltratada y explotada comunidad india, cuando se detuvo ante mí un hombre extrañamente vestido. Sobre la típica chilaba musulmana llevaba una chaqueta de cuero viejísima, con capas de mugre seca como círculos de tronco arbóreo que rememoraran difíciles años de supervivencia. No obstante él se veía tan limpio y recién lavado como pulcra y raída la chillaba, que había cortado a la altura de los muslos y llevaba embutida en unas botas de montar, zurcidas y remendadas, que le llegaban hasta las rodillas.
- Curioso personaje.
- Usted verá. Mientras le observaba algo desconcertado él sonreía a medio paso frente a mí, leyendo un titular del diario que yo sostenía en las manos...
- ¿En hindi?
- Sí, sir Albert, en hindi. Cruzamos la mirada y, sin dejar de sonreir, me dijo con un acento digno de Nueva Delhi o Baranasi: “Verdad es que ninguna piedra brillante, por grande o valiosa que sea, vale lo que la vida de un hombre, por pequeña que sea".
- Deducimos el titular de su periódico.
- Sí, es fácil inferir que Sudáfrica, diamantes y explotación van siempre juntos. Entonces añadió: “Pero una piedra oscura como la ignorancia rasgó el himen de nuestra madre pura, la fecundó y por ella somos hoy todos hermanos”. Vacilé pensando en el sentido de sus palabras y, al verme dudar, continuó:
- “El cielo es misericordioso y, cuando la muerte parece dominar la vida y el mal al bien, mana de su corazón la semilla de la nueva sangre, de la regeneración o, dicho en palabras de hoy, de la revolución. Así fue y así será”.
- No acabo de comprenderos, amigo –reconocí mientras le ofrecía mi mano. Él la estrechó con energía y me dijo su nombre: Abu Arslan Kavir Gamil.
- ¿Turco quizás?
- Ciertamente, como casi toda Asia. Aunque al ser interrogado sonreía y afirmaba: “Montañés, un montañés que recorre las llanuras del viento”. La conversación se hizo tan agradable que le invité a tomar una taza de té en mi choza, lo que aceptó encantado. Insistió en ayudarme a cargar el fajo de periódicos, pese a mi resistencia, y caminamos en silencio pues el peso era considerable; no se leía mucho... Él leía mientras el de encima desaprobando con gestos de cabeza los dolorosos hechos que allí denunciábamos y de los que ustedes están sobradamente enterados: africanos, hindúes, chinos y musulmanes éramos carne esclava para holandeses y británicos.
- Y siguen todavía.
- Especialmente los africanos que debieran ser dueños de su tierra.
- Igual pasa en la India.
- Y, bien mirado, hasta en Inglaterra y las “civilizadas” monarquías occidentales, todas de origen extranjero y emparentadas entre sí.
- Es una verdad tan obvia que muy pocas veces se tiene en consideración, sir Gandhi.
- El amigo Kavir me narró más tarde retazos de su venturosa historia. Había nacido en un lugar del centro de Turquía próximo a la famosa ciudad de Konya pero ni en aldea ni en casa alguna sino en un antiquísimo santuario excavado en la roca en el que grandes y misteriosos bajorelieves se habían esculpido, al parecer una procesión de príncipes, reyes y dioses.
- Podría tratarse del famoso santuario hitita de Yazilikaya, sólo que éste se halla al descubierto.
- Bien, según Kavir un terremoto terrible se produjo a la semana de su natalicio y derrumbó la cubierta rocosa del santuario, descubriéndolo a los ojos del mundo.
- ¡Vaya presagio!
- Lo mismo exclamé yo, Mr. Einstein, y Kavir afirmó que un derviche le había vaticinado a sus padres el seismo y su significado: El niño que había de nacer revelaría al mundo los arcanos más secretos y ocultos.
- ¡Ingente tarea, considerando la magnitud de nuestra ignorancia!
- No parecía muy acongojado por ella, antes al contrario, manifestó: “Cada respuesta tiene su pregunta y cada duda su certeza, sólo hay que interrogar a quien sabe y ser amplio de mente para comprender los muchos sentidos de la respuesta”.
- Elemental, cuando se tiene a quien preguntar.
- Para él, sir Albert, la boca está en todas partes, aguardando la pregunta para responder.
- Dios, claro.
- Más bien no, para Kavir. Se reía abiertamente de dios, como el budha Gautama no concebía la existencia de un creador y aún menos de un guía; hablaba de “los dioses de los hombres” como de una parte más de su indumentaria, un elemento de la moda temporal que viven todas las sociedades ricas, como un peinado o un sombrero femenino que se desecha y se cambia por uno nuevo cuando pierde su atractivo. Para Kavir las religiones eran la justificación absurda del poder y gobierno irracional que domina el mundo, donde unos pocos sin más méritos que sus fortunas, siempre de origen criminal por robo, expolio, explotación o saqueo, mantienen privilegios intolerables y títulos con los que manejan a su antojo las sociedades que ellos mismos califican de democracias y civilizadas. Para esas gentes sin escrúpulos cualquier avance en la educación de los pueblos es un grave peligro para sus intereses, es por ello que sus sacerdotes controlan las escuelas y las mentes de sus alumnos y ponen tanto afán en mantener la educación en niveles anacrónicos y dogmáticos más que científicos.
- He de reconocer, a mi pesar, que no le faltaba razón a vuestro amigo.
- También yo tuve que aprobar sus palabras y reflexionar después sobre ellas, mahatma. Tal vez fue él quien me inspiró la idea que germinaría en mi novela Gora.
- Tiene usted razón. Yo sentí esa duda existencialista en Gora cuando leí su magnífica narración.
- Gracias, sir Albert... Kavir era un gran viajero y conocía muchos lugares remotos de Asia, así como muchas de sus lenguas y tradiciones. Como los contadores de cuentos de los antiguos bazares y zocos de Samarkanda, Basra o Kashmir encadenaba una historia con otra anécdota que a su vez llevaba a otra misteriosa plaza y a un nuevo hechizo literario.
- Deléitenos con alguna, por favor, Rabindranath.
- Recuerdo una procedente de los valles de la Ferghana, donde nacen los caballos del cielo y el Syr Darya, río que nutre el mar de Aral. Allí, según uno de sus relatos, de los puros cristales de hielo de las altas cumbres, nacieron los primeros hombres que eran luminosos y transparentes, como gotas de luz. Danzaban por el aire flotando libremente, a voluntad o al albur de los vientos. Sus palabras eran rayos de luz y sonido, vibraciones emanadas en todas las direcciones del mundo, hermosas y brillantes, y más que definir o calificar comunicaban la esencia misma de lo descrito, su emoción, actuando como la música directamente sobre el espíritu.
Se desarrollaron y llenaron el espacio, diferenciándose tal cual los colores del arco iris se distinguen unos de otros, alimentándose de los gases que envuelven la tierra. Así devinieron grávidos y ocuparon océanos y paisajes mezclando sus sonidos, formas y colores en una gama infinita que hoy se puede distinguir y admirar en la piel de cada hombre y cada mujer, en las notas de sus voces, en los iris de sus ojos, en los cuarenta tonos de verde que visten la tierra desde la cumbre al valle.
- Así, cada ser humano es una obra de arte elaborada con el esfuerzo de todas las generaciones de seres que le precedieron y resulta una pieza única e irrepetible, fruto de la experiencia y adaptación al medio exacto en que desarrolla su existencia tras 13.700 millones de años de evolución.
- Cada ser humano, cada mosca y cada pez, sir Albert. Todos somos resultado de esa adaptación, de esa misma evolución. Nosotros creemos ser la pieza más compleja, la cabeza de las especies, y tal vez seamos las neuronas de la madre tierra o su esperma generador, pero también pudiera ser que sólo fuéramos virus enormes, parásitos a los que el planeta deberá eliminar para no perecer.
- Debo reconocer esta posibilidad, Mohandas, y es algo a demostrar todavía. En muchos sentidos damos por supuestas hipótesis de lo más dudosas, no sólo dios o la línea recta, sino la misma concepción del tiempo como algo lineal e inmutable. Muchas veces pienso que no existe línea recta alguna en todo el universo, más bien lo veo como una red ondulante, olas de un mar inabarcable y en expansión, enlazada en un número indeterminado, quizás infinito en sus dimensiones, tanto espaciales como temporales. Sería la misma adaptación concreta al medio de nuestra especie, su integración en el ecosistema geográfico-cultural, lo que nos imposibilita para alcanzar físicamente espacios que nuestra estructura molecular no soportaría aunque los pensamientos, considerados entelequias de pura energía, no deberían someterse, teóricamente, a estas limitaciones.
- Básicamente esa es la esencia de la meditación yóguica o de la oración en muchas religiones. Un pensamiento que trasciende barreras físicas y alcanza universos que nuestra naturaleza humana puede apenas imaginar.
- Estoy de acuerdo pero siento que la única capaz, acaso, de oirnos es la madre tierra, y temo que el tronar de los cañones impida que el rumor de las oraciones alcance su destino. Pienso que será como la radio que siempre se confunde con el crepitar de la sartén en que parecen cocinar sus programas. Pero prosiga su interesante relato, amigo Rabindranath.
- Gracias, sir Albert.
- ¡Y dejen de llamarme sir, por favor, me hacen sentir un lord Attenborough más!
- Nada más lejos de nuestro corazón, Albert. Kavir también quería contarme una historia que a él había conmovido especialmente, la de un pastor de vacas árabe...
- ¿Hay vacas en Arabia?
- ¡Ja! Haberlas, haylas, Albert, al menos una.
- ¿Una?
- Sí este pastor tenía una sola vaca, tan vieja como él, y se llamaba Bakara.
- “Vaca”, en árabe, muy original.
- Si, Mohandas. El pastor alimentó de su leche a Kavir cuando se encontraron en algún inhóspito lugar en el camino de Bagdad a la Meca, que el vaquero recorría en cumplimiento del mandato del profeta, y aclaró que era tradición en su familia esperar a que las fuerzas flaquearan por la vejez para emprender el viaje, con la esperanza de cumplir su sueño: Morir justo ante la piedra negra.
- ¿Con qué fin?
- Sé, por amigos musulmanes, que, justo sobre la Kaaba, existiría una Kaaba celeste, lo que diríamos el sukhavatti de los budistas o su paraíso cristiano, llamado Sidrat al-Muntaha, el Árbol del Término que, como un ombligo celeste o eje universal, une el mundo superior con el inferior, como el Apolo de los helenos, que era, además del surco de tierra del labrador, el eje celestial y la misma bóveda estelar.

- De hecho, su Dios, que es el caso genitivo de Zeus, deriva del sánscrito Dyo y significaba en un principio cielo o día. Primero en masculino, luego pasó a ser femenino. Y “dhi” es pensamiento, idea. Es incluso posible que el término dharma, doctrina, sea una contracción, tan natural en sánscrito, de Dhi-arta-tama: el pensamiento más recto.

- Así la Kaaba sería un lugar donde el espaciotiempo se curvaría, comunicando sus dimensiones... !Es muy sugestiva la idea, señores, digna de ser estudiada con detenimiento y amplitud de mente!

- Sin duda Albert, pero nuestro pastor iba más lejos. De hecho era algún tipo de hereje pues lo que en realidad quería él era morir ante la piedra negra, a la que llamaba piedra madre, para, en palabras de Kavir, penetrar con su espíritu en el interior de la propia piedra, donde habitarían el profeta y todos los sabios del mundo antes habidos y, por descontado, los antepasados de Kavir que guardaban el secreto para librarse de las muchas reencarnaciones necesarias hasta alcanzar la virtud y la sabiduría. Una especie de atajo hacia la santidad. Y le contó una cosmogonía que encajaba con la del propio Kavir.

Así los seres brillantes se desarrollaron, muchos se hicieron grávidos y se unieron, por la atracción de sus propios colores, en mundos afines. Los azules se hicieron seres acuáticos; los amarillos son la arena que surgiendo del mar creó la tierra seca; los rojos son la lava ardiente de los volcanes o la llama de las hogueras. De su unión surgieron todos los seres, los primeros los vegetales, del azul de los seres marinos y el amarillo de la arena, y por ello son verdes en su naturaleza.

El egoismo de algunos seres les oscurecía frente a sus congéneres y pronto se creó un abismo entre los claros y los oscuros, y el horror, por primera vez, llenó el mundo vivo. Al verlo el sol sufrió tal espanto que cerró los ojos y volvió el rostro, cayendo una gran oscuridad sobre la tierra. El frío creció raudo como el viento del norte y congeló el planeta entero, sumergiendo toda su superficie bajo una gran cubierta de hielo. El frío y la oscuridad desterraron la vida y convirtieron la tierra en un desierto sobre el que sólo rugía una interminable tormenta pavorosa y mortal que engrandecía la altura de los glaciares.

Entonces los demás planetas gritaron al sol con gran pena y le rogaron que devolviera la vida a la tierra y el sol condescendió pero, como la semilla nacida de la tierra le había defraudado, decidió enviar una semilla que aportara mayor equilibrio y justicia a los nuevos seres. Por ello envió desde su corazón una piedra pura que cayó sobre la gran corteza helada como el puño del creador, quebrando el hielo cual si de una copa de cristal se tratase. Los volcanes y el magma terrestre hallaron así un lugar por donde escapar a la tremenda presión y despertaron, lanzando sus ardientes mareas y deshaciendo en oleadas cálidas el helor mortal. Generaron nuevas formas, hijas del sol y de la tierra, para siempre separadas y complementarias, sólo unidas por la fuerza vital del amor, capaz de trascender barreras, impedimentos y limitaciones, capaz de alcanzar equilibrio y armonía entre los opuestos.
- Hermosa metáfora.
- Sí, Mahatma, la vida como resultado de la unión de materia y antimateria. La energía resultante de la desintegración sería el germen de las partículas subatómicas, los seis quarks. Y, de lo ínfimo a lo inconmensurable, desde las estrellas de neutrones a las gigantes estrellas azules. Ello supondría un universo eterno y en continua expansión, infinitamente, en lo microcósmico y lo macrocósmico, tanto hacia dentro como hacia fuera.
- Siendo según cuando y donde. Cada forma de existencia adaptada a un ecosistema, a un espacio-tiempo, donde desarrollarse en plenitud.
- Y cuando se le desarraiga, sufre, se transforma.
- Muta, evoluciona.
- Yo, como Darwin, soy partidario de la adaptación.
- ¿Por qué no? Y cuando la adaptación no es posible, muere.
- “Entre todos le mataron y él solito se murió”, dice el proverbio. ¿Qué sucedió después con Kavir y nuestro pastor?
- Kavir decidió acompañar al pastor, pues él no había cumplido el mandato todavía y consideró una invitación el encuentro y excelentes la ocasión y la compañía. Caminaban al lento paso de la vaca y Kavir se sorprendió mucho porque parecían seguir una estrecha franja verde de pequeños matorrales que no abandonaban pese atravesar pedregales áridos y tórridos, calcinados por las altas temperaturas y la carencia absoluta de sombra, o las dunas arenosas calientes como brasas. Al fin de la jornada, cuando el sol desaparecía tiñendo el azul en rubíes y esmeraldas, la vaca se detenía en oasis solitarios donde sólo ellos tres gozaban de noches frescas. Podían lavarse debidamente y recitaban la plegaria Tahajjud a la luz de las estrellas, cuando los demás duermen, que es una de las tres excelencias que reveló Alá al profeta durante su viaje a los cielos, junto con alimentar al hambriento y la difusión de la paz. Al fin de la cuarta noche, Kavir preguntó al pastor si conocía el camino por el que andaban. El pastor rió divertido y respondió:
- Yo no sé nada. Es ella la que nos lleva, ella es mi guía hacia mi destino.
- ¿Y cómo sabe adónde vamos?
- Porque yo se lo dije, claro.
- ¿Habla la vaca?- insistió incrédulo Kavir.
- Al Bakara tatakalam– respondió sonriente el pastor.
- Que, en árabe, sería: “la vaca habla".
- Exactamente, Mahatma. Kavir se quedó dudando de la seriedad y buen juicio del pastor, pero anduvieron por ciudades y aldeas hasta alcanzar al fin la ciudad santa. Dejó el pastor a la vaca como quien deja a su madre, con sollozos, abrazos y besos, y marcharon con la corriente humana hacia el zazam, el pozo donde beben los peregrinos. En el recinto de la Meca, apedrearon al maligno como los demás fieles y siguieron el fluir de la corriente humana hacia el tabernáculo de la Piedra Negra, la Kaaba propiamente dicha.

Al llegar al Hatim, el muro semicircular bajo y grueso que al noroeste circunda la sacra tienda, las filas se apretaban y Kavir vió consternado que le separaban del pastor sin que pudiera luchar con la enorme ola que les conducía casi en volandas. Llegaron así al Hijr, el espacio contiguo a la Kaaba, por separado. El pastor llegó ante la Piedra Negra veinte o treinta peregrinos antes que Kavir y éste vió que, ante ella, súbitamente, el pastor arrancaba a reir a carcajadas, apretándose el vientre con grandes aspavientos y muecas grotescas, retorciéndose y pateando el suelo, golpeándose los muslos y convulsionándose ante el pasmo y pavor de los demás fieles.

Se hizo un tremendo silencio a su alrededor. Los fieles peregrinos le miraban aterrados por la blasfemia, primero con murmullos de desaprobación, después con insultos de reprobación, empujones, zarandeos, golpes y, al fin, descargando su ira sobre el pastor con las mismas piedras que habían servido para lapidar al diablo, le quitaron la vida allí mismo, donde él anhelaba, junto a la Piedra Negra.

Kavir consiguió llegar a su lado justo para abrazar su cabeza con pesar y oir sus últimas palabras: “¿Ves, amigo, cómo sabía llegar hasta ella? Ahora vuelvo con mi sangre, con mi familia, a mi mundo...”. Y murió con la cara roja por la sangre y los ojos henchidos de júbilo.

Julio 2003
Carlos Acózar Gómez

dimarts, 14 de març de 2017

Sionismo y Nazismo, una alianza de intereses: El Lehi de Stern y Shamir

Cuando los británicos conquistaron el Oriente Medio en 1917, crearon dos estados, el primero llamado "Palestina" fue en un área que incluye el moderno Israel, la Ribera Occidental y Gaza, y Jordania. La segunda etapa llamada "Mesopotamia" se hizo de varias regiones otomanas alrededor de Bagdad. Más adelante fue retituló "Irak". Después de la Primera Guerra Mundial, la Liga de las Naciones asignó formalmente el mandato de Palestina en el Reino Unido, con la aprobación de los términos de la Declaración Balfour y, además, exigió la creación de una Agencia Independiente de judíos que administraría los asuntos judíos en Palestina. Gran Bretaña firmó unos tratados adicionales con EEUU (que no se unió a la Liga de las Naciones Unidas) en la que EEUU aprobaron los términos del mandato.

La Agencia Judía fue administrada por un consejo de 224 representantes, la mitad elegidos por el Congreso Sionista y la mitad por judíos (no sólo los sionistas) en varios países. La Agencia concedió permisos de inmigración (el número de permisos fue fijado por los británicos) y distribuyó los fondos donados por hebreos en el extranjero.

Desde 1927, los judíos de Palestina adultos (incluidas las mujeres) eligieron un miembro de la Asamblea General cada cuatro años, que nombró el Vaad Leumi (Comité Nacional), que funcionaba como un gobierno y aumentó los impuestos (con permiso británico). La mayor parte de los ingresos obtenidos por el Mandato venían de la minoría judía, pero se destinaron a la financiación de la administración británica y los servicios de la mayoría árabe, por lo que el Vaad administró servicios independientes para la población judía.

La educación y la atención de la salud para la población judía se encontraban en manos de los partidos sionistas principales: los sionistas Generales, Mizrahi y los sionistas socialistas todos operadores de su propia educación pública, la salud y (a excepción del Mizrahi ) las organizaciones deportivas, financiadas por los impuestos municipales, las donaciones y honorarios.

Después de una campaña de Haim Weizmann el movimiento sionista estableció también la Universidad Hebrea de Jerusalén y el Technion en Haifa. Si bien las oportunidades educativas para la población árabe mejoraron bajo el mandato, muchos eran analfabetos (como fue el caso en todo el Imperio Británico) y las universidades no fueron creadas. La educación moderna no era de libre acceso a cualquier edad y la mayoría de la educación era la enseñanza religiosa tradicional.

El crecimiento de la resistencia árabe y restricciones a la migración judía

Tras los disturbios árabes de 1921, las autoridades del Mandato Británico promulgaron un sistema de cuotas de inmigración para asegurar que la inmigración judía no perjudicaba la economía de Palestina. Se hizo una excepción para los judíos con más de 1000 libras en efectivo (una suma mayor en aquellos días que no impedía que se dieran a los que no las tenían, saltándose las cuotas fácilmente, más cuando la economía de los sionistas provenía y se 'organizaba desde una caja común), o profesionales con más de 500 libras, que serían permitidos a pesar de las cuotas. Se tomó la decisión de eliminar Transjordania (hoy Jordania) del mandato y crear un estado semi-independiente allí.

Los ataques árabes contra los asentamientos judíos aislados y el fracaso británico para proteger a los numerosos judíos, condujo a la creación de la Haganá (la Defensa) una milicia judía principalmente dedicada a la defensa de los asentamientos judíos. A raíz de los disturbios árabes de 1929, el líder sionista revisionista Jabotinsky creó una milicia de extrema derecha llamada Irgun Tzvaí Leumi (Organización Militar Nacional, conocida en hebreo por su acrónimo "Etzel"), este grupo más reducido temporalmente se fusionó con la Haganá los años treinta.

La inmigración judía creció lentamente en la década de 1920. Sin embargo, la persecución creciente de Judíos europeos por las potencias europeas fascistas (como el Tercer Reich) dio lugar a un marcado aumento de la inmigración judía.

El rápido aumento de la migración judía condujo a una revuelta árabe a gran escala en Palestina desde 1936-1939.El líder judío, Ben-Gurion respondió a la revuelta con Havlagah, una política de no responder a los ataques árabes con el fin de evitar la polarización. El Etzel abandonó la Haganá debido a su incapacidad para vengar los ataques árabes a judíos.

Preocupada por que la revuelta dañaría las relaciones Anglo-Árabes / musulmanes, Gran Bretaña respondió mediante la creación de una Comisión Real presidida por Lord Peel. La Comisión Peel recomendó la partición de Palestina en dos regiones separadas autónomas para judíos y árabes, con Gran Bretaña manteniendo el control total sobre el territorio y una transferencia de población para garantizar la total separación entre las comunidades. Las propuestas fueron rechazadas por impracticables por el Parlamento británico. Las comisiones británicas nunca analizaban las causas de la migración judía.

Carta de Balfour a Edmund Meyer Rothschild, 2 de noviembre de 1917

El Libro Blanco de 1939 y el Holocausto

En los primeros años, después de que Hitler llegó al poder en 1933, no se ha pronunciado y documentado suficientemente el esfuerzo por parte de los sionistas (como la Banda Stern) para colaborar con el régimen nazi y para convencer a los judíos en salir voluntariamente de Alemania y emigrar a Palestina. La bandera sionista había permitido incluso volar a Alemania. Hitler utilizó los males económicos de Alemania como una excusa para limitar severamente la suma de la riqueza que los judíos alemanes podrían transferir fuera del país, hasta el punto de hacer efectiva la confiscación de su patrimonio.

En 1939, el miedo a la inmigración hebrea masiva y un deseo de buena voluntad hacia los árabes llevaron a Gran Bretaña a tratar de acabar con la inmigración. El resultado fue el Libro Blanco de 1939 que limitó la inmigración judía a 75.000 en los próximos cinco años (más del nivel que daba el consentimiento árabe) y la promesa de establecer una Palestina independiente, bajo el gobierno de mayoría árabe, en diez años. Tanto el liderazgo judío como el palestino y los árabes rechazaron el Libro Blanco.

El Libro Blanco de 1939 rompió con los términos del mandato británico tal como fue decretado por la Liga de las Naciones Unidas y la Declaración Balfour. Sin embargo, la Agencia Judía de Ben-Gurion apoyó a Gran Bretaña y la juventud judía de la guerra de Palestina fueron llamados como voluntarios para el ejército británico (tanto hombres como mujeres). El Etzel también apoyó esta política, pero un pequeño grupo dedicado a la lucha contra los británicos se separó y formó el Lehi (grupo Stern), dirigido por Abraham Stern. De acuerdo con Arthur Koestler, los padres de Stern habían estado en un barco británico que volvió a Europa en la década de 1930 donde fueron asesinados por los nazis.

El Libro Blanco se publicó el 9 de noviembre de 1938, dos semanas después de que Alemania se anexionara los Sudetes. La noche que se publicó tuvo lugar un pogrom masivo en Alemania y entre 25 a 30.000 judíos fueron enviados a campos de trabajo, 200 sinagogas fueron destruidas y 91 judíos asesinados. El Libro Blanco fue aprobado como ley por el Parlamento en mayo de 1939, pocas semanas después Gran Bretaña aceptó la anexión a Alemania del resto de Checoslovaquia (provocando un aumento de 100.000 Judíos sin nacionalidad). En marzo de 1940, el Alto Comisionado Británico para Palestina emitió un edicto prohibiendo a los judíos la compra de tierras en el 95% de Palestina.

En 1943 la URSS liberó al líder sionista revisionista Menahem Begin del Gulag y emigró a Palestina, tomando el mando de la Organización con una política de aumento de los conflictos contra los británicos. Casi al mismo tiempo, Yitzhak (Isaac) Shamir escapó del campo de Eritrea, donde los británicos habían estado manteniéndolo sin juicio y asumió el mando del Lehi (grupo Stern).

Moises Montefiore, uno de los principales promotores del sionismo en Inglaterra era también uno de los que dotaba a los judíos que querían ir a Palestina, saltándose la cuota puesta por Gran Bretaña por las presiones y descontento de los palestinos y los árabes.

El Lehi de Stern y Shamir


Los británicos, por medio del Libro Blanco, seguían impidiendo la inmigración de judíos a Palestina durante la guerra, pero la posición del sector sionista mayoritario fue, en palabras de Ben Gurion: "Ayudar a los británicos, como si no hubiera Libro Blanco, y oponerse al Libro Blanco como si no hubiera guerra», táctica que rechazó el Lehi.

El Lehi consideraba al Gobierno británico el único y principal enemigo, mientras que a Hitler sólo lo veían como uno de tantos perseguidores que había sufrido el pueblo judío, con lo que incluso podían plantear alianzas tácticas, confiados en que la idea nacionalsocialista de dejar Europa Judenrein (sin judíos) podría ser funcional con sus planes de facilitar el retorno masivo de judíos en Palestina. Esto explica que, a principios de 1941, los principales líderes del Lehi tuvieran contactos con las autoridades del Tercer Reich, con el objetivo de conseguir la expulsión de los judíos de Europa hacia Palestina, ofreciendo a cambio la resistencia judía en el Oriente Medio contra el imperio inglés. Sin embargo, todas estas tentativas fracasaron.

En febrero de 1942 la policía secreta británica descubrió el lugar de escondite de Abraham Stern y lo asesinó (su sucesor fue Isaac Shamir, que muchos años después se convertiría en primer ministro del Estado de Israel), arrestando al mismo tiempo a muchos miembros de la organización. En noviembre de 1944 integrantes del Lehi mataron a Lord Moyne, ministro británico de asuntos de Oriente Medio, después de descubrir actos graves de antisionismo. Los atacantes posteriormente fueron atrapados y colgados en El Cairo en 1945.

Los integrantes del Lehi continuaron con sus actividades contra los británicos. Desde noviembre de 1945 hasta agosto de 1946 el Lehi actuó como "movimiento de revuelta hebrea" (Tnuat Hamer), movimiento común de la Haganá, el Irgun y el Lehi que, tras la Segunda Guerra Mundial, tuvo como objetivo común la expulsión del régimen británico de Palestina y la independencia judía. Entre las actividades del Lehi durante sus años de existencia se destacan los ataques a las bases militares británicas, la explosión del aeropuerto británico cercano a Kfar Sirk, el sabotaje a las refinerías de Haifa y la destrucción de los talleres de trenes de esta ciudad y otros de menor relevancia. También se le atribuye a la organización del asesinato del comisionado de la ONU Folke Bernadotte. En los meses posteriores a mayo de 1948 los integrantes del Lehi se unieron al Tzahal (ejército israelí).

Entre el 9 y 11 de abril de 1948 en Der Yassin, cerca de Jerusalén, entre 107 y 120 civiles aldeanos palestinos desarmados murieron en lo que se llamó la masacre de Der Yassin, La estimación generalmente aceptada por los estudiosos, en cambio es de 254 palestinos asesinados. La acción fue provista por 132 milicianos (72 del Irgun y 60 del Lehi junto con algunas mujeres de apoyo). El 17 de septiembre 1948 el Lehi asesinó al dirigente de la Cruz Roja Folke Bernadotte, mediador de las Naciones Unidas que negoció con los alemanes la liberación de 31.000 hebreos de los campos de concentración al terminar la Segunda Guerra Mundial.

Entre 1939 y 1945, el 72% de los hebreos en la Europa ocupada por los nazis fueron asesinados. 20-25% de los muertos eran niños. Aproximadamente la mitad de todos los hebreos europeos fueron asesinados. Más de un millón de hebreos sirvieron en los ejércitos aliados, principalmente en los ejércitos soviéticos y EEUU. 200.000 murieron mientras servían en el ejército soviético.

El Holocausto tuvo un impacto decisivo en el mundo hebreo (y después). En EEUU y Palestina, hebreos de origen europeo se desconectaron de sus familias y raíces. Los sefardíes, procedente de la expulsión de España en el siglo XV, que habían sido una minoría, se convirtieron en un factor mucho más significativo en el mundo hebreo. En las comunidades hebraicas de Polonia y Alemania, que habían tenido un papel importante en la definición del mundo anterior a 1945, los hebreos dejaron de existir. En el mundo árabe el estado de los hebreos fue socavado; como el norte de África, estuvo bajo control nazi y, en 1941 se hizo un golpe de estado pro-Eje fascista en Irak, acompañado por masacres de hebreos.

diumenge, 1 de gener de 2017

El Titán y el Talión

El Titán y el Talión

- ¡Es terrible, Holmes! ¿Cómo ha podido suceder un desastre de tal envergadura? ¡Un barco así, con todos los adelantos y una tripulación de competencia sobradamente contrastada!
- No le dé más vueltas, Watson, que se agita y su corazón no está para disgustos. Releer el Times seis veces más no solucionará nada.
- Lo sé, Holmes, gracias. Pero no puedo dejar de pensar en Greenway, Maugham, Sommersbay... sus familias, y las de tantos miles, fallecidos de manera tan dolorosa por un estúpido accidente.
- ¿Le consolaría acaso asumir que no murieron por un azar fatídico sino por la voluntad maléfica de ciertos conspiradores criminales?
- ¡Holmes! ¿Qué insinúa? ¿Sabe Ud. algo?
- Lo mismo que Ud., Watson, lo que explican los diarios de ayer y hoy de Londres y París. Aún no he podido leer la prensa extranjera del Club Diógenes pues la reciben al menos con una semana de retraso. Cada día peor.
- ¿Y?
- Perdone, Watson. Entre las muchas riquezas que se han perdido para siempre - aparte el inconmensurable valor de las vidas humanas - ¿cuáles destacaría Ud.?
- Supongo que las joyas sumarían muchos miles de libras, por la calidad y cantidad de pasajeros de primera clase... También había cuadros y esculturas irreemplazables: un par de Troyon, varios Landseer, italianos y españoles...
- Dos Goyas, un Ingres, algún Corot, un Burnjones... ¿Qué más recuerda Ud.?
- No sabría decirle; no he prestado excesiva atención a este apartado de la tragedia. Sin duda en Lloyd’s estarán mejor informados.
- No es mala idea. ¿Conoce Ud. a alguien de la compañía?
- Sí, creo que sí. Aunque hace años que apenas nos vemos... ¿Realmente le interesa o intenta distraer mi angustia?
- Me interesa, Watson, me interesa. A mí me sorprendió tanto como a Ud. que no apercibieran un iceberg, cuando además estaban avisados de la deriva de éste bastantes horas antes.
- Máxime cuando es época habitual de deshielo y el capitán lo sabía perfectamente.
- Hasta el aprendiz de fogonero lo sabía.
- ¿Y pues?
- Pues que una buena explosión realizada con el fantástico invento de ese sueco, Alfred Nobel, que además ha sido recientemente mejorado –según discretas observaciones de mi hermano: ¡razones y secretos de Estado!– y ha dado un explosivo llamado trinitrotolueno o, para abreviar, TNT, en la zona de máquinas, donde casualmente parece que impactó el bloque, habría enviado al garete este navío y al propio de Poseidón.
- ¿Un atentado? ¡Pero Holmes! ¿Quién podría actuar tan criminalmente? ¡Casi cinco mil personas muertas! ¡Y de todas las clases sociales!
- Lo que descartaría a comunistas y anarquistas.
- Supongo que sí; sin embargo algunos tal vez fueran capaces...
- ¿Por demostrar, como todo el mundo ha podido ver para vergüenza general, que el trato dado a los pasajeros de segunda y tercera fue el mismo que se da al ganado dispuesto para el matadero? No es preciso viajar en un bajel de lujo para saber que las clases trabajadoras sobreviven más por algún hecho incomprensible y milagroso que gracias al salario que reciben y que su condición social, tanto en la guerra como en la paz, es la de simple carne de cañón y mano de obra barata. Yo, sinceramente, descartaría, por razón de clase, anarquistas y comunistas.
- Siento que hay algo que no me cuenta, Holmes.
- Es cierto, Watson. Por ello le interrogaba sobre los objetos de valor perdidos en el naufragio, porque Ud. es un hombre refinado que ama la poesía.
- ¡Claro, ahora lo recuerdo! ¡Imperdonable olvido por mi parte! ¡Tremenda la pérdida, amigo mío! ¡El manuscrito de Samarcanda! ¡Las Rubaiyyat de Omar Khayyam! Yo guardo con gran cariño la primera edición de Fitzgerald que adquirí en Teherán. La edición incluía un prólogo de nuestro embajador por aquellos años, Sir Perceval Karmatian.
- ¿Armenio?
- Su abuelo descendía de la nobleza armenia, aunque él es un hombre más bien poco aristocrático, más dado a frecuentar ambientes artísticos y literarios que té y galletas, con gustos asaz refinados y exóticos.
- ¿Por ejemplo?
- Es un gran conocedor del mundo islámico, especialmente en lo que concierne a los sufíes y derviches.
- ¡Ajá! ¡Podría sernos muy útil! ¿Conoce su dirección?
- Por supuesto. Déjeme que mire la hora. Son las diez: estará llegando a su casa y, con suerte, llegaremos cuando acabe de cenar. Tiene unos horarios – o al menos los tenía antes – algo extravagantes. Sus dos criados hacen perfecto juego con él. Uno es sirio y el otro persa, ambos shiíes y educados en Suiza.
- Curiosa combinación y coincidencia: Omar es considerado un santo precisamente por los shiíes, el grupo islámico que vindica la austeridad de Mahoma y los cuatro primeros califas y espera el regreso del imam oculto, el Mahdí, quien, a la manera del Mitra persa o el Mesias cristiano, debería venir al fin de los tiempos a poner justicia en el mundo.
- Yo le aconsejaría se diera algo de prisa.
- Sí, o poco quedará por salvar. Entre los ismailitas shiíes, seguidores del séptimo imam, se desarrollaron dos movimientos que asolaron su tiempo, los kármatas que se enfrentaron a los Omeyas y su lujo impropio del profeta y llegaron a poseer la Piedra Negra de la Kaaba durante 25 años; y los“hashshachins” o asesinos, los fedayins seguidores de Hassan ibn Sabbah, el Viejo de la Montaña, tres siglos después. En la famosa universidad de Al-Azhar, en El Cairo, fundada por el califa fatimí Al-Hakim - quien desapareció un día creyéndose Dios mismo– se conocieron Omar, Hassan y Nizam al Mulk, mayor que ellos en edad, quien llegó a ser visir del califa turco Alp Arslan. Cuando aplicó la teoría política de su libro “Manual del hombre moderno” sobre el gobierno y persiguió aquellos grupos que se oponían a un Islam opulento y lujurioso frente al que predicó Mahoma de igualdad y justicia entre los hombres, como los kármatas, shiíes y jadiyíes, la respuesta de su amigo fue enviarle un joven fidais que le apuñaló antes de caer muerto por sus guardias.
- ¿Cree Ud. que la secta de los asesinos existe aún y que ellos han hundido el barco para recuperar el libro?
- ¿Qué llegaría a hacer un sikh del Punjab por defender su libro sagrado, el Guru Grant Sahib, Watson? ¿ Recuerda sus años en Afganistán e India?
- Sí, Holmes. Grandes guerreros y un gran pueblo. ¡Lástima de su atraso!
- Tampoco pueden agradecer al cielo nuestro adelanto...
- No, ciertamente. Visto con la perspectiva de los años no les hemos servido de gran ayuda.
- Amigo mío, colonizar no es civilizar, es ocupar, invadir. Así no se desarrolla una cultura. Ninguna sociedad puede someterse sin resistencia a otra por el imperio de las armas, ni aún con la mojigata excusa del desarrollo económico, como suelen canturrear nuestros demagogos políticos. Y menos dividir las naciones con un lápiz en un mapa, como quien trocea un pastel de aniversario, separando familias, pueblos y naciones en estados ficticios gobernados por marionetas sumisas al soborno. En su momento la propia iglesia romana se vanaglorió de sus mártires en defensa del simple nombre de Cristo o la pretendida virginidad de una madre soltera, sin ningún escrúpulo moral o humanitario, mientras masacraba pueblos y naciones en nombre de su dios.
- Y éso sin considerar el valor de la obra en sí mismo pues, indudablemente, habría conseguido una fortuna en la subasta a la que iba destinado. Muchos cientos, yo me atrevería –y no por mis magras posibilidades pero sí por algunos conocidos– a hablar de miles de libras.
- O de guineas. Un premio para el anónimo propietario.
- Propietaria. Si los rumores en su momento fueron ciertos se habló del deseo de Buckingham de librarse de una posesión incómoda.
- O peligrosa. Algunos musulmanes pagarían tanto o un dirham menos que por la Piedra Negra si a alguien se le ocurriera subastarla. Póngase el gabán, Watson, que la noche es traicionera.
- ¿Adónde vamos?
- A conocer a Lord Perceval, ese embajador suyo en Teherán y, por el camino, me desgrana sus recuerdos sobre él, hasta los más nimios detalles.
- Mucho deberé hurgar en mi memoria... Le vi por última vez hace diez años aunque nos conocimos hará ya una cuarentena... treinta y seis si recuerdo bien. Fue en 1876, en una recepción a la que nos invitaron para celebrar el compromiso de Lady Hamilton con Sir Declan O’Feinn. Lord Karmatian era amigo suyo desde su estancia en Cambridge. Ambos eran excelentes deportistas y compartieron regata en tres ocasiones, dos de las cuales concluyeron con victoria para sus colores.
- ¡Bravo por los leones de Bedford! La hermosa colección de paletas masónicas de los Russell también habrían valido buenas guineas en Christie’s...
- ¡Ja! ¡Sí, Holmes: un buen montón! Al rato de conocernos derivamos la conversación hacia nuestra afición común: la caza. A resultas de la cordial camaradería compartimos varias cacerías, todo lo que se cocinó aquella temporada: corzos, ciervos, jabalíes y un par con buenos zorros. Durante seis o siete meses cultivamos una simpática amistad pese a que soy unos quince años mayor que ellos. Después se incorporaron a sus destinos diplomáticos y les perdí la pista.
- Hasta unos años más tarde.
- Ya estaba jubilado para entonces y recordáis que la salud de mi esposa era delicada. El especialista que la trataba nos aconsejó climas cálidos en invierno y solíamos viajar por Italia y Grecia, luego Turquía, Siria, Palestina, Jordania, Irák e Irán... Fueron unos años muy hermosos... ¡los últimos! ¡Cielos, Holmes, cuánto la añoro!
- Lo sé, Watson. Tuvo Ud. la suerte de tener en Mary una abnegada esposa a quien amó muchos años con fervor y veneración sin duda correspondidas, mas ha de pensar en su delicado corazón y en Lord Karmatian.
- Sí, fue en Teherán, la primavera de 1901, primer año del siglo XX, como ya comentamos entonces. Visitamos la embajada para inscribirnos, como hacíamos siempre. A Mary le encantaba amontonar estampillas en el pasaporte y enseñárselas a las amigas durante el verano: viajaban a Stonehenge como quien alcanza el fin del mundo.
El caso es que Perceval era el embajador y cuando supo que estábamos allí salió efusivamente a recibirnos, nos hizo entrar en su despacho y se puso a nuestra completa disposición, para cuanto nos cupiere en gana. Fue amabilísimo y muy cortés: cautivó a Mary. Había adelgazado un tanto y su piel pasaba fácilmente por la de un persa más, como su vestimenta. Vestía traje y corbata en la embajada pero se cubría con la túnica al salir a la calle. Su conocimiento del árabe, el turco y el persa eran excelentes, como comprobé en distintas ocasiones.
No sabría... ¡Espere! ¡Tal vez sí! En una ocasión, en un selecto club privado de Teherán, conversábamos con un efendi turco, un individuo grueso y calvo con un mostacho enorme que comerciaba con varios países de Asia Central y conocía bien su situación política. Comentamos especialmente la cuestión del Tibet, de Kashmir y del Punjab y convinimos en que repartir la zona sin tener en cuenta la división tribal, especialmente en el caso de los sikhs, es una barbaridad que traerá graves consecuencias, como en el caso de kurdos y armenios.
- Más problemas nos causará la política de “laissez faire” de nuestro gobierno frente a la terca y prusiana actitud del sobrino de la reina, el kaiser Wilhelm, con todo, comparto plenamente sus opiniones y su preocupación por Asia Central aunque más deberían preocuparse los Romanov y sólo piensan en Rasputin y majaderías medievales. Perdone la disgresión.
- Mientras dialogábamos se acercó uno de los sirvientes de Lord Perceval, el persa que le dije, acompañado por un campesino polvoriento póbremente vestido pero inmaculádamente de blanco. Para mi sorpresa Perceval se levantó y le tomó ambas manos, se las besó inclinándose y se las posó en los ojos y la frente antes de volver a besarlas con respeto y devoción. Se apartaron unos minutos y hablaron una lengua que me sonó muy extraña. Más tarde él mismo me aclaró que era pahlevi, persa antiguo, y que también hablaba pashtu, urdu, turco y varias de las lenguas árabes.
- Llegamos Watson: éstos vehículos automóviles son muy eficaces; sólo espero que no proliferen en exceso pues sería insoportable.
- Buenas noches. Desearíamos ver a Lord Perceval, si no es molestia. ¿Me recuerda? Ud. es Kavir, si no yerra mi memoria.
- Su memoria es excelente, Dr. Watson. Es un honor Mr. Holmes.
- El placer es mío, Mr. Kavir.
- Pasen a la salita, por favor, Lord Karmatian les atenderá enseguida. Está concluyendo los postres.
- ¡Qué gran placer Dr. Watson, después de tantos años! Mr. Holmes: es un honor recibirle en mi humilde casa. Acomódense, amigos míos. ¿Un té y un buen brandy?
- Gracias, Lord Karmatian. Perdone lo intempestivo de nuestra visita y sin avisar siquiera, mas mi amigo Holmes deseaba resolver unas dudas y pensamos que podría ayudarnos.
- Será para mí una alegría y una excusa para aumentar mi vanidad, si ello es posible.
- Conoce Ud. la pérdida del manuscrito de Omar Khayyam en el naufragio...
- Desde luego... ¡Terrible tragedia para toda la humanidad... y para la Gran Bretaña, más que nadie! El orgullo del imperio hundido durante su primer viaje triunfal a la excolonia por un bloque de hielo que nadie vio. Imposible de creer si no fuera porque lo dice el Foreign Office.
- Hay mucho de grotesco en la tragedia humana, Lord Perceval.
- Si lo dice por esos botes medio vacíos con alguna marquesa, sus joyas y el perrito de aguas, rodeados de centenares de personas que sentían adormecerse sus sentidos por el frío glacial del agua, o los de segunda y tercera clase que se fueron a pique con el barco, encerrados para que no molestaran la huida de los de primera, yo lo calificaría de despreciable y criminal antes que de grotesco.
- Las fuentes oficiales dicen que los supervivientes no vieron el iceberg pero sí la tripulación de mando en el puente, que se hundió valerosamente con el barco. Los demás botaron ya avanzada la tarde y el iceberg se había alejado por el lado opuesto.
- Tal vez, Mr. Holmes pero ¿no le parece a Ud. como si Dios hubiera querido castigar la soberbia de un pueblo que somete a otros a sus propios designios e intereses, fomentando la corrupción, la opresión y la pérdida de todos los valores éticos? No se puede, o no se debería, desafiar a los desesperados: pueden tener demasiado poco que perder y aceptar el desafío hasta las últimas consecuencias.
- Al hilo de sus palabras me acude el viejo de la montaña, el temido amigo de Omar, Hassan ibn Sabbah.
- El fundador de la secta de los asesinos: un personaje interesante de quien también se perdió la obra.
- Algunos estudiosos, Watson, apuntan que los fedayins podían haber salvado los libros de ibn Sabbah y que él mismo estaba aún vivo y huyó por ciertos túneles secretos pero, si ello fuera cierto, Hassan habría vivido casi doscientos años.
- Tras ibn Sabbah, según los ismailitas dodecimanos, hubo siete ancianos más hasta la llegada de Hulagu, el Khan mongol que arrasó la fortaleza de Alamut. Leyendas hay muchas, certezas menos. Los mongoles arrasaron Samarcanda, la derruyeron y la prearon, y nadie se salvó en Alamut. Los asesinos resistieron y fueron masacrados hasta el último: ya no hay fidais ni fedayins, ya no hay héroes en el siglo XX.
- ¿Cree Ud. que nadie en Persia, en Siria o entre sufíes y derviches se acuerda ya de Omar?
- Pregúntele al Aga Khan, imam de los ismailitas shiíes y una de las mayores fortunas del mundo. El podría haber pujado por el manuscrito si hubiera querido, Mr. Holmes.
- ¿Quién compraría por un precio desorbitado lo que en justicia le pertenece?
- ¿Alguien muy rico? Holmes, me hace sospechar que para Ud. el accidente sería un atentado o un robo...
- No, no se equivoca. Es una intuición y, a nuestra edad, es un divertimento seguir las intuiciones puesto que poco y mal podemos seguir otros instintos más juveniles. Pienso que para muchos millones de musulmanes la subasta del libro habría sido un insulto intolerable y que, de querer herir al imperio, era una ocasión perfecta, única. Además, la brecha de agua se produjo justo a la altura de la sala de máquinas, fallarían todos los sistemas en poco tiempo. En minutos se hallarían a oscuras y aturdidos por el humo del incendio y el caos, ocasión para que un hombre o un pequeño grupo perpetraran el robo y huyeran con el manuscrito.
- Habría que conseguir la lista de pasajeros y ver si han sobrevivido un grupo de musulmanes shiíes, tal vez incluso el propio Aga Khan, y caso resuelto, Mr. Holmes.
- Ya lo hice, Lord Perceval, y encontré, no a un shií, sino a tres. Un lord inglés y sus dos criados, uno persa y otro sirio, aunque no supe que el lord era shií hasta que el amigo Watson me explicó cierta anécdota antigua... Si fuera Ud. tan amable me concedería un favor impagable: cumplir antes de la muerte un sueño.
- Délo por hecho, Mr. Holmes.
- Leer a Omar con un vaso de vino, sorbo a verso, en voz alta y en compañía de dos nobles amigos.
- ¡Faltaría más! ¡Kavir!
- Sí, señor.
- Las Rubbaiyyat y vino de Creta, por favor.
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- Mr. Holmes...
- ¿Qué, Watson?
- ¿No piensa denunciarlo?
- ¿Denunciar qué? ¿Denunciar a quién?
- ¡Son unos asesinos!
- Nosotros también, Watson, nosotros también...

Carles Acózar i Gómez
1-I-2009
(En homenaje a Arthur Conan Doyle y Amin Maalouf).

diumenge, 27 de novembre de 2016

Cuba, la protectora de los niños en la cuna

Existen diversas teorías respecto al origen de la palabra Cuba, aunque en mi opinión la ignorancia de los clásicos y de los conquistadores que la nombraron -cuando el Renacimiento y la imprenta de Gutenberg los habían convertido en best sellers en toda Europa- hace que nadie haya acertado ni un poco. Una de las hipótesis afirma que es una deformación de la palabra taína cubanacán que es el nombre con que los nativos de la isla Española se referían a este territorio, según lo escrito en el diario de navegación de Cristóbal Colón; sin embargo esta propuesta ha sido criticada por el hecho de que no se conserva el diario original, sino una versión resumida, a partir de la cual se hace tal afirmación sin respaldo alguno.

Otra, aún más peregrina, es que el nombre proviene de la palabra árabe coba, que se usa para designar una mezquita con cúpula y que la isla habría sido bautizada de esa manera por la forma de las montañas vista desde Bariay, el primer sitio de Cuba en que Colón desembarcó. Igualmente existe una hipótesis de que la isla fue bautizada en honor a la localidad portuguesa de Cuba, siendo esta idea defendida principalmente por aquellos que sostienen que Cristóbal Colón era de origen portugués.

Pues no. Cuba era uno de los nombres de la diosa madre romana Juno, la Hera o 'Señora' de Zeus y los helenos, y esposa de Júpiter, el Zeus o "padre de todos" ancestral de los latinos. Y, también como Lucina -la cristianizada Lucía o Candelaria- era protectora de las mujeres desde el parto hasta la crianza de los niños en términos y tradiciones que hoy el cristianismo ha robado, copiado y sepultado bajo tinieblas de ignorancia y manipulación. Cuba era Juno como "Diosa protectora de los niños en la cuna", y también del sueño de los infantes, alejando lamias y súcubos malignos, o las tres 'Cura': Divinidades vengadoras: Inquietud, Preocupación y Tormento. -lo que hoy llamaríamos enfermedades y que incluso Paracelso denominaba también silfos en sus textos de medicina a prueba de la Inquisición. La Cubula era en Roma, y el imperio todo, el "pastel sagrado para festejar a Cuba y a las visitas al recién nacido".

Y es, además, un nombre cuyo origen se remonta a milenios antes, cuando la Gran Diosa era conocida como la protectora de las ciudades amuralladas: Kubaba, Kubele o Cybebe, Cybela, Cybele es a la vez un monte de Frigia (actual Anatolia occidental, el homérico Monte Ida o Dyndimo, sede de la diosa junto a Troya) y el nombre de la propia diosa Cibeles, hija del cielo y madre de los dioses, también llamada Rea, Tierra, Opis, Berecintia, Hestia, Vesta, Ceres, Señora del Ida o Dyndimae... etc.

Coronada con una corona almenada -poliada- es la protectora de las ciudades, con sus muy variados nombres particulares. Y con su hijo y amante eterno Attis niño en el regazo será más tarde el modelo de las infinitas vírgenes cristianas o con él muerto el de las Pietás. Sin la corona es representación de la Isis sincrética de época imperial romana (Cibeles-Ceres-Deméter), con Harpócrates -su primer iniciado en lo misterios-, o con Demoofonte, el enfermizo hijo de Celeo y Metanira, sobre la falda, ejerciendo su poder curativo. Le estaba consagrada especialmente la adormidera u opio por su capacidad analgésica y soporífera.

Los Coribantes o Quindecimviri (Quince hombres, castrados y con ropas de color azafrán que hacían de apóstoles de la diosa por el mundo hace ya 5.000 años), eran los sacerdotes de Cibeles, también el "Cybelesta o Sacerdote de Cibeles cuidador del fuego sagrado eterno, como el de Cybeles y Εσθια -225 en gematría, la órbita de Venus-, Hesthia, Vesta.

Los Curetes (Dáctilos) eran antiguos y míticos sacerdotes de Rea-Apia, esposa de Ouranos y luego de su hijo Kronos y Señora de las Aguas creadora de la Vía Láctea (post. Ceres-Cibeles) ya en la Creta minoica, y luego en el monte Ida de Anatolia, protectores de Zeus niño. Los púberes y adolescentes eran los protectores de los niños destetados. Su importancia -y ritos secretos- es enorme en toda la tradición greco-romana, especialmente entre los guerreros, pues los Digiti Idaei, los Dáctilos del monte Ida, eran los inventores del fuego y la metalurgia. Los Telquines. Así Curisis o Curitis es Juno como protectora de los guerreros armados con pica (curis).

Otra de las advocaciones olvidadas de Juno y sus vestales, las maestras de párvulos y niños de la época, es como Educa, Edula o Edulia, Edusa: Diosa de la comida, protectora de la alimentación infantil, cuyas sacerdotisas enseñaban a madres nobeles y niños a comer bien, masticar, cocinar... A destacar Deverra: Diosa de la limpieza de las casas, representada por una escoba -o dos- que se ponían junto a las jambas para evitar que entraran espectros, demonios o lamias en la casa o para que se fuera pronto el huésped molesto.

Y no es de extrañar que la diosa Cuba sea quien guarde un sincretismo cubano que se inició hace siglos, cuando los esclavos africanos, traídos a la isla por los colonizadores españoles, tuvieron que recurrir a las imágenes católicas para identificar públicamente a sus orishas mayores. De tal forma, Ochún-Ogún se identifica con la Caridad del Cobre, Changó con Santa Barbara, Yemayá (en la imagen) con la Virgen de Regla, Babalú Ayé con San Lázaro y Obatalá con la Virgen de Las Mercedes. En la fiesta de la diosa de las aguas yoruba -Yemayá- llevan los creyentes a la iglesia católica en sus manos un ramo de flores y una muñeca negra que simboliza a los antepasados arribados de Africa.

Algunos términos relacionados con el culto romano a Juno y Cibeles:

Candelifer: Tert. Que lleva antorcha (tia, tea): Diana Lucila, la Virgen de la Candelaria o Santa Lucía cristianas. Dendróforo. Erínia.
Canticum: Apul. Canto mágico, encantamiento.
Cantor: Apolo, dios del canto.
Cantus: Encanto, fórmula mágica.
Caper: Capricornio (const.).
Capillaris arbor: Árbol donde las vestales colgaban sus cabellos antes de consagrarse a Vesta (como las/ los monjas/es católicos).
Capillatus: Insc. Que tiene cabellos, sacerdote de Cibeles.
Capital: Velo con que los sacerdotes se ceñían la cabeza en los sacrificios.
Capitolinus Júpiter (Cic. Tonans): Júpiter Capitolino, adorado en el Capitolio. Se coronaba con una guirnalda de ramas de encina (Capitolina quercus) al vencedor de los juegos Capitolinos (ludi).
Capra: Capella, La Cabra, estrella principal del Cochero o Auriga.
Caprigeni: Los Sátiros o Faunos, nacidos de cabra.
Caprotina: Juno (gr. Hera), por la piel de cabra con que se cubría.
Capta: Ov. Acogedora, Minerva.
Capys: Ov. Hijo de Asáraco, padre de Anquises (gr. Agkises), abuelo de Eneas (gr. Aineas) y bisabuelo de Yulo, antepasados míticos de todas las familias o 'gens' romanas.
Cardea: Diosa protectora de las puertas.
Carmenta: Ninfa adivinadora, madre de Evandro el arcadio, Nicostrate, que preside el nacimiento. Por su puerta salieron los 306 Fabios, muertos en emboscada un 18 de julio (Septilius) del s.V (nefasto después para los romanos) por los tirrenos o etruscos de Veyes, que vencería Furio Camilo casi cien años después. A sus versos se llamaba Carmina y sus fiestas eran el 11 de enero. Carmenta, Lima.
Carmentes: Mujeres que vaticinaban el destino de los recién nacidos.
Carna: Macr. Divinidad protectora de los órganos del cuerpo.
Carnea lex: Prud. La ley humana.
Carun: Carun, dios etrusco, para unos Kronos, dios del tiempo, y para otros Caronte, barquero del Averno o Hades. Podría ser un recuerdo de los tirrenos, antiguos frigios, luego etruscos, y el culto pelásgico a Ker o Carya, la hamadríada o Diosa Madre del Nogal, y de sus reyes-héroes-chamanes agrícolas, sacrificados y deificados al fin de su reinado.
Carya Diana: Diana (gr. Ártemis, en gematría jónica, 365). Antigua Car, Ma Caria o Ker, hamadríada y sacerdotisa del nogal (Carua: nogal). Era Carmenta o Cardea, como diosa profética, y Ancharia, Némesis como diosa del destino, así como la parca o moira Clotho y las Erínias o Euménides, protectoras de los meses del año lunar.
Caryatis: Diana, la Luna. Ártemis. Sacerdotisa vestal en templos de la diosa.
Caryatides: Sacerdotisas vírgenes de Diana. Columnas con la forma de las antiguas sacerdotisas muertas -hermas- realizadas en mármol a imitación de los troncos ancestrales, conservadas y recientemente restauradas en el Erecteion de la Acrópolis de Atenas, templo de las ancestrales diosas madres sincretizadas en la Palas Atenea o Cibeles local.

Facelina: Diana en Sicilia. Hyg. La balsa en que Orestes condujo su estatua desde Escitia a Italia.
Falcifer senex: Saturno, armado de hoz.
Fanaticus: Juv. Sacerdote de Cibeles, Belona o Isis.
Fatuus: Nombre antiguo de Faunus, Fauno o Pan. Chistoso, alocado, bufón.
Fauna: Fauna, esposa de Fauno, la Bona Dea, Marica, Femenil, Sevina o Diva. Sus rituales nocturnos estaban prohibidos a los hombres. Sus ritos, como los de Fauno y las Ninfas, fueron asimilados a Dionisos- Baco en época imperial.
Faunus: Dios de la fecundidad de campos y rebaños, identificado con Pan.
Faustitas: Hor. Divinidad protectora de la fecundidad de los rebaños (como Fauno).
Februa: Ramas de pino usadas en las Lupercales.
Februalis: Juno, la que purifica.
Februus: Dios infernal de los etruscos.
Felicitas: La Felicidad, diosa.
Femenil: La Bona Dea, Marica, Sevina, Fauna, esposa de Fauno-Pan.
Feralia: Fiestas de los dioses manes.
Feronia: Diosa de los libertos.
Fessonia: Aug. Diosa invocada en las enfermedades, trabajos y fatigas.
Fides: Cic. Personificación de la Buena Fe.
Fides, Fidicula, Fidis: Pl., Col. La Lira de Alción (const.), aedo lanzado al agua por los marineros, para calmar la tempestad que les aterraba, y que fue salvado por un cardumen de delfines.
Filia: Cic. Hija.
Filiola: hijita.
Filius: Nep., Virg. Hijo.
Filiolus: hijito.
Filiaster: Inscr. Yerno, hijastro.
Filiastra: Inscr. Nuera, hijastra.
Flammipotens: Vulcano.
Flora: Esposa de Céfiro, diosa de las flores.
Florifertum: Ofrenda a Ceres de las primeras espigas.
Fluonia, Fluvionia: Juno, como señora de los ríos.
Fons, Fontanus: Dios de las fuentes, hijo de Jano.
Fontana: Insc. Diosa de las fuentes.
Fontigenae: Las Musas, nacidas de las fuentes.
Fornax: Insc. Diosa de los hornos.
Fructesea: Diosa de los frutos de la tierra: Flora.
Fulgora: Insc. Diosa de los relámpagos.
Fulminator: Insc. Júpiter: que fulmina, con el rayo.
Furina: Diosa celebrada el 25 de julio.

Gallae, galli: Sacerdote/s, de Cibeles. Acad. Kallu.
Galliambus: Canto de los sacerdotes de Cibeles.
Genita Mana: Diosa de los menstruos.
Genius: Genio tutelar, protector particular de cada hombre, por quien velaba desde el nacimiento: cada lugar, ciudad, estado o casa tenía su genio tutelar, a quien se invocaba y hacían sacrificios, compartiendo con él alegrías y tristezas. Se les consagró el mes de diciembre para que favorecieran el año nuevo. Serv.: “Denominaban genio los antiguos al dios natural de cada lugar, casa u hombre”. Se imaginaba con alas.

Hamadríada: “Nacida del mismo árbol”: Dríada o ninfa de los árboles, sacerdotisa de la Diosa Madre Rea-Cibeles, cuya vida estaba ligada a uno de ellos, como la del rey estacional y, antiguamente, la de cada ser humano. A su muerte se talaba el árbol y con su madera se levantaba la pira funeraria. Non sine Hamadryadis fato cadit arborea, Aus. No cae el árbol sin la muerte de la Hamadríada.
Hécate: Hija de Júpiter y Letona, identificada con Diana infernal, diosa de los encantamientos.
Hécuba: Esposa de Príamo y madre de Héctor, Paris y Casandra.
Helice: Una Danaide. La Osa Mayor.
Helvina Ceres: Ceres entre los galos helucos.
Hera, gr. Ηρα: Hera, La Señora, nombre griego de Juno, esposa de Júpiter-Zeus.
Hilaria: Ov. Una parte de las fiestas de Cibeles y Attis, en marzo, precursoras de la pasión cristiana. San Hilario era el patrón de los Templarios.
Hostia: Víctima, animal para el sacrificio, especialmente ovejas (agna: oveja joven, lechal; espiga).

Ia: Arn. Violeta. Hija de Midas, esposa de Attis.
Iaera: Ninfa de los bosques del monte Ida, hamadríada.
Ianus: Jano, dios de la guerra, los umbrales y los inicios. También Eamus, Patulcius (abierto), Clusius: Cerrado, Claviger: Portallaves, Quadrifons: de Cuatro Rostros, Quirinus (como Rómulo) y Reparator.
Idalie: Venus de Idalia, ciudad de Chipre.
Ilithyia: Sobrenombre de Diana y Juno Lucina, protectoras de las parturientas.
Initialia: Iniciación en los misterios de Ceres.
Insitor: Divinidad campestre de los injertos.
Intercidona: Una de las tres divinidades que protegían el sueño de las mujeres contra los silvanos (íncubos y súcubos).

Jaculatrix: Diana, “que lanza el dardo”.
Jana: Diana o la Luna, diosa de los pasos o tránsitos.
Jovialis: De Jove o Júpiter (planeta).
Jubar: Venus matutina.
Juno, Iuno, gr. Ηρα: Juno, hermana y esposa de Júpiter-Zeus.
Júpiter: Cic. Hor. Virg. El cielo, la atmósfera, el éter. Padre de los dioses, el Zeus griego y Dyaus Pita indoeuropeo. Poros, Perkunas, Hadad, Adad, Teshub, Marduk, Nebiru, Shulpaea, Enki, Ea, etc.
Jus-pater: Las leyes paternas.

Lethe: Ov., Luc. El Léteo, río de los infiernos cuyas aguas producían el olvido en los muertos.
Lethusa: Apul. Adormidera, planta papaverácea.
Letus: Inscr. Dios de la muerte.
Leucadius: Ov. Apolo, con un templo en la isla de Léucade.
Leucetius: Inscr. Marte.
Leucogaea, gr. λευκογαια: Plin. De tierra blanca, galactitis.
Leucoion gr. λευκοιον: Col. Violeta blanca.
Leucon: Garza blanca. Ov. Perro de Acteón.
Leuconotus: Vitr. Sen. Viento del sudoeste.
Leucophyna, gr. Λευκοφρυνε: Tac., Arn. Diana entre los Magnesios.
Leucothea, gr. Λευκοθεα: Cic. Diosa del mar, llamada también Matuta e Ino. Stat. La Aurora.
Leucothoe: Ov. Hija de Orcamo, rey de Babilonia, amada de Apolo.
Leva: Peut. Nombre de una diosa venerada por los bátavos.
Levana: Aug. Diosa protectora de los recién nacidos.
Libentia: Plaut. Diosa de la alegría.
Libentina: Virg., Aug., Cic. Diosa del placer.
Liber: Varr. Cic. Antigua divinidad latina, después identificada con Baco y el vino.
Liberator: Tac. El que liberta, el libertador, epíteto de Júpiter.
Liberatrix: Prosp., Eccl., Inscr. Libertadora: Ceres o Deméter.
Libertas: Cic., Liv. Diosa de la Libertad.
Libethra, gr. Λειβεθρα: Mel., Plin. Fuente de Tesalia o Tracia consagrada a las Musas.
Libitina: Hor., Phaedr., Suet. Libitina, diosa en cuyo templo se guardaban todos los objetos referentes a los funerales. Hor., Juv. La Muerte. Plut. Venus como Proserpina.
Libo: Ofrecer libaciones a los dioses.
Libyssa: Fest. Ceres. Lima: Arn. Diosa que velaba en los umbrales de las puertas. Cardea, Carmenta.
Limnatis, gr. Λιμνατισ: Tac. Ártemis (gr.: "Sano y salvo"), Diana como protectora de los pescadores, la virgen del Carmen o "Canto, canción, encantamiento".
Limones (de limus: barro, cieno, lodo, fango, limo): Arn. Una especie de divinidades.
Liomoniades, gr. Λειμονιαδεσ: Serv. Ninfas de los prados.
Limus: Virg. Especie de vestido con un bordado, en una franja o banda de púrpura, para uso de los sacerdotes flámines, sacrificadores a los dioses.
Lino: Untar, ungir, dar unturas, embadurnar, lutar. Relacionado con el dios Lino de muchos cultos agrícolas indoeuropeos, ligados a ritos de iniciación y a juegos tribales. El perf. es Levi en Horacio, Livi en Cato y Col., y Lini en Prisc.
Linus, gr. Λινοσ: Virg. Hijo de Apolo y de Terpsícore, hábil tañedor de lira y maestro de Orfeo. Plin. Fuente de Arcadia.
Lio: Tert. Untar algo para unirlo.
Lira, gr. Λειροσ: Col., Non. La tierra que se levanta entre dos surcos (gr. πολοσ).
Liturgus: Cod. Th. Esclavo público.
Lochia, gr. Λοχεια: Diana Lucina, protectora de los nacimientos. Nundina.
Lúa (de luo: bañar, lavar): Varr., Liv., Gell. Diosa de las expiaciones o lustraciones. Se le consagraban, quemándolas, las armas tomadas al enemigo.
Lubentia: Plaut. Diosa de la alegría y el placer.
Lubentina: Varr., Cic., Aug. Diosa de la voluptuosidad.
Lucar (de lucus): P. Fest. Impuesto sobre los bosques sagrados.
Lucaria: Macr. Fiestas de los bosque sagrados.
Lucerenses: Los Luceres o Lucerios, una de las tres tribus en que Rómulo dividió el pueblo romano.
Lucetia (de lux: luz): Gell., Serv., Capel. Juno, Iuno, Hera. Tal vez la antigua Diana Lucina, protectora del parto.
Lucetius: Gell., Serv., Capel. Júpiter.
Lucifer: Cic., Plin., Ov. La estrella (planeta) Venus, lucero de la mañana. Vulg. Lucifer, jefe de los infiernos. Gr. y Heb: Satán: “Enemigo”; caudillo de los ángeles caídos.
Lucifera: Cic. Que hace luz: Diana (la luna).
Lucina: Plaut. Ter. Virg. Diana Lucina, protectora del parto. Lucinam pati, Virg., parir las vacas.
Lucrii: Arn. Dioses que presidían las ganancias.
Lucus: Bosque sagrado. Lucus est arborum multitudo cum religione, Virg., se entiende por lucus la multitud de árboles consagrados por la religión.
Lunus: Spart. La luna adorada bajo forma masculina (Saule, Surya, Chandra).
Luperca, de lupa, loba: Arn., Lact. Luperca, antigua divinidad romana, tal vez Acca Larentia; la loba que amamantó a Rómulo y Remo.

Glosario de los dioses latinos: Faba-Mysteriarches

Cuba ocupa hogaño el puesto 67º en el Índice de desarrollo humano elaborado por la Organización de las Naciones Unidas, y el 4º entre los latinoamericanos, solo por detrás de Argentina, Chile y Uruguay. En 2015, Cuba tenía el 3° IDH en Latinoamérica. De acuerdo con datos de la ONU, es el único país del mundo que cumple los dos criterios que, para la organización WWF, significan la existencia del desarrollo sostenible: desarrollo humano alto (IDH 0,8) y huella ecológica sostenible (huella < 1,8 ha/p).

Ignacio Ramonet: El Fidel que conocí


Fidel ha muerto, pero es immortal. Pocos hombres conocieron la gloria de entrar vivos en la leyenda y en la historia. Fidel es uno de ellos. Perteneció a esa generación de insurgentes míticos –Nelson Mandela, Patrice Lumumba, Amílcar Cabral, Che Guevara, Camilo Torres, Turcios Lima, Ahmed Ben Barka– que, persiguiendo un ideal de justicia, se lanzaron, en los años 1950, a la acción política con la ambición y la esperanza de cambiar un mundo de desigualdades y de discriminaciones, marcado por el comienzo de la guerra fría entre la Union Soviética y Estados Unidos. En aquella época, en mas de la mitad del planeta, en Vietnam, en Argelia, en Guinea-Bissau, los pueblos oprimidos se sublevaban. La humanidad aún estaba entonces, en gran parte, sometida a la infamia de la colonización. Casi toda Africa y buena porcion de Asia se encontraban todavía dominadas, avasalladas por los viejos imperios occidentales. Mientras las naciones de América latina, independientes en teoría desde hacia siglo y medio, seguían explotadas por privilegiadas minorías, sometidas a la discriminación social y étnica, y a menudo marcadas por dictaduras cruentas, amparadas por Washington.

¡Hasta siempre comandante!

Querido pueblo de Cuba: Con profundo dolor comparezco para informar a nuestro pueblo, a los amigos de nuestra América y del mundo, que hoy 25 de noviembre del 2016, a las 10.29 horas de la noche, falleció el Comandante en Jefe de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz. En cumplimiento de la voluntad expresa del compañero Fidel, sus restos serán quemados. En las primeras horas de mañana sábado 26, la Comisión Organizadora de los funerales brindará a nuestro pueblo una información detallada sobre la organización del homenaje póstumo que se le tributará al fundador de la Revolución Cubana. ¡Hasta la victoria siempre!

http://elcolomimissatger.blogspot.com.es/2010/10/glosario-de-los-dioses-latinos-caballus.html

dimarts, 15 de novembre de 2016

En los Hauts-de-France: charlas itinerantes por Jean-Marc Rouillan

Jacques Kmieciak: Formado en su suroeste natal en la escuela española de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), Jean-Marc Rouillan se convirtió en un marxista “orgulloso de su pasado anarco”. El antiguo activista del grupo Acción directa, convertido en escritor militante, peregrina a los Hauts-de-France (región del norte que incluye Calais. NdT.). Su discurso seduce a un público heteróclito que se pregunta sobre los medios a poner en práctica para acabar con el “viejo mundo”. Un público que reivindica perspectivas innovadoras hoy bloqueadas “por los vigilantes del consenso y la amnesia”, según Jean-Marc Rouillan. O cómo poner la memoria de las luchas post-mayo de 1968, al servicio de los combates contemporáneos.

La voz es pausada. La mirada llena de malicia. El propósito desprovisto de sectarismo. El tono … polemista justo lo que hace falta, excusa para liberar la palabra de su interlocutor. Como en febrero pasado, durante su primer paso por Liévin (Pas-de-Calais), Jean-Marc Rouillan hizo lleno en el Lugar auto-gestionado (LAG) ese sábado, 22 de octubre de 2016. Y sedujo a sus huéspedes. El antiguo militante del grupo Acción directa fue invitado a presentar su última obra ‘Yo lamento’. Un libro escrito tras su reencarcelamiento en 2008 (1).

“En esa época, se me ha reenviado a prisión durante dos años y medio. El Tribunal de Casación argumentaba que no había lamentado nada. ¿Lamentar qué, de hecho? Yo no las tenía todas conmigo. Era necesario que eso saliera. De donde la idea de escribir un libro sobre el modelo del Yo me acuerdo de Georges Pérec”, subraya.

Y de recordar que la reciente aparición de ese opus no tiene nada que ver con su actualidad judicial. Esta narración no es pues la expresión de una negación cualquiera de un hombre comprometido con el frente de clase desde su adolescencia, “niño rebelde” que era de una “generación tomada por el hambre canina de los sans-culottes (revolucionarios de 1789. NdeT.)”.

Jean-Marc Rouillan con Dominique Laneres, un antiguo de la Izquierda proletaria, que organiza asambleas en Lille de cara al boicot de las elecciones presidenciales.

No renegando pues de su pasado revolucionario, Jean-Marc Rouillan desgrana aquí sus recuerdos militantes, ciertamente contento de haber, entre la multitud de Mayo del 68, “vivido sobre la cresta de las olas tiempos apasionantes”. Tiempos “de exceso, de entusiasmo hasta el sacrificio, de amistad entre los combatientes y de la fraternidad proletaria enfrentada a la represión dirigida por los esbirros de la burguesía”. Una obra en la que lo expone todo, tanto una memoria carcelaria y amorosa como sus prejuicios culturales, especialmente musicales.

En la escuela del anti-parlamentarismo

En la sala: ecologistas, antiguos maoístas, anarcosindicalistas, los del decrecimiento, los que apoyan a los migrantes en Calais, militantes comunistas nostálgicos de la URSS, libertarios, un puñado de antifascistas, de demócratas… Incluso partidarios del RC Lens. Jóvenes y menos jóvenes, parados, precarios, jubilados, activos, ansiosos por levantar en alto la bandera de la resistencia, y cariñosos con el partido, fieles al espíritu internacionalista que animaba a los Comuneros con esperanzas de insurrección… Y todos cuestionándose la necesaria convergencia de las luchas para conseguir derrocar al “viejo mundo”.

Se ha hablado mucho de la prosecución del espíritu unitario de base nacido del desafío a la ley Khomri El, de la elección presidencial de 2017 en Francia, que “contamina la reflexión y dificulta la movilización”, del sentido de una llamada a la abstención a través de propuestas de boicot activo (sabotaje de los paneles electorales, perturbación de los mítines, establecimiento de un tribunal popular para denunciar los crímenes de la burguesía…), huelga general.

Pero también de la manera de pensar la autonomía política o el ilegalismo entre la multitud de la difusión, en preestreno, de Ni Dios, ni amo, historia del anarquismo, un documental realizado para Arte por Patrick Barbéris y Tancrède Ramonet. O aún de la fascistización de la sociedad francesa a través de los atentados a la separación de poderes o la aparición de un Estado policial bajo el pretexto de la lucha contra el islamismo. Y, en fin, la limitación de la libertad de expresión mediante las leyes antiterroristas.

Amordazar la palabra

Una limitación liberticida por la que Jean-Marc Rouillan ha pagado, como otros militantes -sindicalistas, huelguistas, luchadores de las ciudades, o autónomos estos últimos meses en Francia- un alto precio a través de una condena, el 7 de septiembre, de ocho meses de prisión, por una presunta “empatía” con los terroristas de Daesh (2). Una organización nacida de las intervenciones del imperialismo estadounidense y británico en Irak, de la que sin embargo él nunca ha cesado de denunciar la “ideología mortífera y reaccionaria”. Un recurso de suspensión ha sido hecho de la decisión y, aquí en el corazón de la cuenca minera del Pas-de-Calais, un comité de apoyo “para exigir su liberación” estaría en vía de formación (3).

Esta velada ofreció así la oportunidad de expresar la solidaridad con un hombre al que el Estado francés, aliado de las dictaduras de Qatar y Arabia Saudita y hoy día culpable de crímenes de guerra en Yemen, trata de silenciar la voz disonante “insoportable para el poder”, como lo subraya la petición de apoyo lanzada por el Colectivo para la retirada de los cargos contra Jean-Marc Rouillan (4). Para este último, no es sin embargo cuestión “de aislar mi caso de las personas que han tenido problemas con la justicia”.

La “esperanza de la Revolución”

Formado en su suroeste natal, en la escuela española de la Federación Anarquista Ibérica (FAI), Jean-Marc Rouillan se convirtió en un marxista “orgulloso de su pasado ‘anarco'”. El hombre busca menos convencer de la exactitud de su análisis que a reunir más allá de las generaciones y corrientes de pensamiento que alimentan la galaxia de esta izquierda rupturista.

Tras su paso por Amiens, dos días antes, en apoyo a los sindicalistas de Goodyear maltratados por el aparato del Estado y esa parada en Liévin aderezada con una etapa nocturna al pie de la estela puesta por los maoístas en homenaje a los “42 mineros enviados a la muerte” en las hulleras, una mañana de diciembre de 1974, Jean-Marc Rouillan debía proseguir su gira en los Hauts-de-France con un programa en la Radio del Campus en Lille, tras un encuentro con militantes de la CGT. Y llevar así la esperanza colectiva de un mañana mejor… por fin.

Una asociación de jueces, reprochándole su “obstinación” a permanecer fiel a sus ideales insurreccionales de juventud, le habría sugerido “tomar conciencia de que estás solo”. Y no, no parece “sólo” Jean Marc Rouillan…

Notas:
(1) Condenado en 1989 a cadena perpetua por la ejecución del general René Audran, Inspector General de Armamento en 1985 y del CEO de Renault Georges Besse en 1986, Jean-Marc Rouillan se benefició de un régimen de libertad condicional en 2007, después de veinte años de detención, antes de ser devuelto a la cárcel al año siguiente por comentarios hechos en el semanario L’Express.
(2) El Estado francés le reprochaba haber dicho, en una entrevista en Radio Grenouille (Radio Rana, un medio de comunicación marsellés sin embargo confidencial ), que los yihadistas “lucharon con coraje” a sabiendas de que había “dos o tres mil policías alrededor de ellos”. Durante su juicio en París, el 25 de junio de 2016, Gérald Pandelon, su abogado, ha recordado que era “más bien un juicio de valor lo que se le reprochaba, el de haber calificado de valientes a los autores de los atentados explicando, en varias ocasiones, su desacuerdo con los actos que habían cometido”. Un juicio de valor que “se basa en una base exacta de facto, a saber, las condiciones suicidas en las que los autores actuaron”. Una toma de posición “bajo la libertad de opinión”, insisten sus partidarios .
(3) Para más información, contactar con los amigos de Joseph Tournel: amistournel@gmail.com
(4) El enlace: https://blogs.mediapart.fr/ibanez-martinez-amparo/blog/220616/apres-le-23-juin-le-24-juin-abandonner-les-poursuites-contre-jean- marc-Rouillan
(5) En Yo lamento, Jean-Marc Rouillan reivindica especialmente su pertenencia a la tendencia histórica llamada “comunismo de izquierda” y animada por bolcheviques como Alexandra Kollontai, Karl Radek o Herman Gorter.

Traducido por Carles Acózar para Investig’Action

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http://noticies.sirius.cat/2016/11/en-los-hauts-de-france-charlas.html


ABRIL I MAIG DE 1968: La Revolución silenciada

Los hechos de abril y mayo del 68 en su contexto de lucha contra el imperialismo y la guerra de Vietnam, junto a las vindicaciones obreras y sociales, según L'Humanité y algunos de sus teóricos.

L’HUMANITÉ, 6 d’Abril


“Es la América del racismo y de la guerra quien ha matado a Martin Luther King”

“Cerco de fuego en Washington, donde Johnson hace llamamientos al ejército contra los negros

Ola de indignación en el mundo. El crimen ha sido cometido en Memphis con un fusil con telémetro”.

diumenge, 11 de setembre de 2016

1714, la traició d'Utrecht i el poble sacrificat, entre ells, Cristobal de Ibarra y Gómez de Arce, el meu avi

Al setembre de 1711 l'arxiduc Carlos d'Habsburg va deixar la península rumb a Viena per fer-se càrrec del Sacre Imperi Romà davant la mort del seu germà l'emperador Josep I, deixant a Barcelona a la seva esposa Isabel Cristina de Brunswick-Wolfenbüttel com virreina. El comandant del vaixell que la portaria, dos anys més tard, lluny de la seva estimada Barcelona fou l'almirall Cristobal de Ibarra y Gómez de Arce, cavaller de Santiago des de l'any 1700, nascut al castell i fortalesa de Roquetas de Mar, Almería, i fill de l'almirall Diego de Ibarra, capità del castell que s'aixecà anys abans que existís l'actual vila de Roquetas per a protegir el territori dels pirates turcs. Un dels meus avis.

Felipe d'Anjou, Felipe V com a primer Borbón de les Espanyes, era fill del Gran Dofí Lluís (1661-1711) i Maria Ana de Baviera, era nét de Lluís XIV (1638-1715), el Rei Sol, i de la seva cosina María Teresa, filla de Felipe IV i la seva primera esposa Isabel de Borbón. Aquesta Isabel era germana de Lluís XIII de França i, tots dos, fills de Felipe III i la seva cosina, la ja esmentada María Margarita d'Àustria, reis de les Espanyes. En les primeres 'negociacions de pau' -és a dir, pel repartiment entre la família de l'imperi de les Hispànies, els seus regnes, vil.les i comtats, els ambaixadors del ja emperador Carlos VI d'Hausburg van insistir que el Principat de Catalunya fos elevat a la categoria de república independent.

Poc temps després va arribar una carta de l'Emperador Carlos en la qual assegurava que "si els tractats no tenien els avantatges i conveniències que ens assegurin les de la meva justa causa i estimats súbdits, i especialment d'aquest Principat al que amb tanta especialitat aprecio pel que ha sacrificat, no seran per cap cas admeses ni sentides de mi semblant proposicions, quedant jo amb deliberat i constant ànim de continuar la guerra amb el major vigor i esforç". Això és el que feia pensar als catalans que no serien abandonats, malgrat ja estava tot signat i segellat.

Però el 14 de març de 1713 els anglesos es van comprometre a evacuar Catalunya, Mallorca i Eivissa, deixant als catalans sols davant l'exèrcit imperial francès. Cinc dies després, l'emperadriu va abandonar Barcelona, deixant com regent al general de les tropes austracistes, Guido von Starhemberg. El comandant del vaixell que la conduïa era l'almirall Cristobal de Ibarra y Gómez de Arce, cavaller de Santiago des de l'any 1700, nascut al castell i fortalesa de Roquetas de Mar, Almería, i fill de l'almirall Diego de Ibarra, capità d'aquell castell que s'aixecà molt abans que existís l'actual vila de Roquetas de Mar, i descendent de Gracián de Ibarra.

Cristobal de Ibarra era llavors el cap de la fortalesa que el regne tenia a Nàpols, hereva de segles de dominació catalana i resultat de nombroses guerres, batalles i pactes mil vegades traïts. La missió secreta que va rebre el reconegut marí, era la de conduïr l'emperadriu al costat del seu marit, esquivant les armades i bucs de guerra de tots els bàndols i als corsaris i pirates de tota mena, en la ruta més transitada del món, fins arribar a Nàpols -fins on hem pogut esbrinar-, en la primera i més arriscada etapa del llarg viatge, doncs la persona a protegir valia tots els tractats signats. Com a reconeixement, l'emperadriu li va donar el títol de Comte d'Ibarra i Gómez de Arce, l'únic de l'història nobiliaria espanyola que correspon als mateixos cognoms del titolat. El premi fou un càstic, doncs Cristobal i el seu fill varó hereu van morir a Viena, a l'exili, lluny de la seva família de Berja, on unes altres filles quedaren a la cura de l'àvia.

A la Biblioteca de Nàpols es conserva el facsímil del llibre que Cristobal de Ibarra va fer-se editar, demanant a Felip V, junt amb un nombrós grup de refugiats espanyols, el perdó per poder retornar a la seva llar. Però només els qui van poder pagar les dures multes imposades pel Borbó -l'alta noblesa- van aconseguir el perdó del monarca. Cristobal, com molts d'altres espanyols fidels al seu honor que van deixar una marcada presència a la cort i la societat vieneses, va morir a Viena cap a 1732, amb uns 70 anys d'edat, amb el títol de Mariscal de l'Armada d'Àustria.

El 22 de juny Starhemberg va signar a l'Hospitalet de Llobregat l'acord d'armistici. Finalment l'1 de juliol de 1713 es va estipular un alto-el-foc després del qual les tropes borbòniques procedirien a ocupar Catalunya, i el 13 de juliol de 1713 es va signar el Tractat de Utrecht entre Felipe V i la Gran Bretanya.

Mitjançant aquest tractat Felipe V renunciava al tron de França (article 2º), lliurava als anglesos el penyal de Gibraltar (article 10º) i l'illa de Menorca (article 11º), i també els concedia avantatges comercials a Amèrica (article 12º), alhora que aquests cedien davant les pretensions de Felipe V, qui mitjançant l'article 13º del Tractat de Utrecht es comprometia a amnistiar als catalans i a concedir-los els mateixos drets i privilegis que els habitants de les dues Castillas, «que de tots els pobles d'Espanya són els més estimats pel Rei Catòlic».

La burgesia decideix continuar la guerra

Carta dels Consellers de Barcelona a una població catalana apel·lant a la lluita perquè «pugui la Nació Catalana aconseguir gloriós acompliment en tan justa empresa». Davant les notícias de l'abandó anglès, es va convocar a Barcelona el 30 de juny de 1713 una Junta de Braços per deliberar si Catalunya havia de sotmetre's a Felipe V o prosseguir la guerra en solitari. En les primeres sessions el Braç Eclesiàstic es va inhibir per estar involucrada l'efusió de sang, deixant la resolució final en mans dels altres dos Braços. En virtut del seu nomenament com a ciutadà honrat de Barcelona, Rafael Casanova va ser membre de les sessions del Braç Real (Braç Reial).

El 5 de juny el Braç Real va emetre el seu veredicte proposant es continués la guerra. En una tensió creixent, els vots del Braç militar es van dividir en tres grups, no arribant-se a una resolució unànime. El parlament decisiu va tenir lloc en la sessió del Braç Militar i va ser a càrrec de Manuel de Ferrer i Sitges.

Presa la decisió de continuar la guerra en solitari -i amb l'alta noblesa i les seves mesnadas en contra, per la qual cosa van marxar en massa abandonant els seus feus- el 6 de juliol de 1713, els comissionats dels braços generals la van lliurar als diputats de la Generalitat de Catalunya, perquè la publiqués i declarés l'estat de guerra. Els diputats de la Generalitat, contraris a la proclamació, van dilatar l'entrada en vigor legal de l'edicte tres dies.

En la sisena instància presentada pels braços generals davant els diputats de la Generalitat, se'ls recordava que era la seva deure la «conservació de les llibertats, privilegis i prerrogatives dels catalans, que els nostres antecessors a costa de sang gloriosament abocada van aconseguir, i nosaltres hem d'així mateix mantenir». Finalment la proclamació pública de continuació de la guerra va tenir lloc a les sis del matí del 9 de juliol de 1713.

Davant la decisió presa per la Junta de Braços, Felipe V va escriure al seu avi, el rei Luis XIV de França, lamentant-se que pesi haver concedit als catalans una amnistia i concedir-los les mateixes lleis que a Castella gens d'això havia servit; i davant la greu situació de les seves finances, el francès sentenciava que els catalans li «pagaran totes les despeses de la Guerra de Catalunya des de 1º de Julio [1713] fins que hagin rendit les Armes».

Propaganda austracista


A partir de 1707 molts aragonesos i valencians austracistes -la burgesia i la noblesa catalana van romandre fidels al Tractat que ells sí coneixien, ja signat entre els membres de la mateixa família de monarques europeus, i es va mantenir aliena als fets, fugint fora de Catalunya durant la guerra- s'havien exiliat a Catalunya, únic territori peninsular que encara estava sota el domini d'aquell a qui havien proclamat rei, l'arxiduc Carlos d'Àustria.

L'endemà passat d'haver-se publicat l'edicte de continuació de guerra, l'11 de juliol de 1713, els representants aragonesos van presentar per escrit als Tres Comuns de Catalunya la seva adhesió a la guerra contra Felipe V i contra la dinastia dels Anjou i Lluís XIV, que ja havia traït Catalunya al 1640 i s'havia conjurat per a repartir-se els dos regnes de forma absolutista i tirànica, en la 'rubra' o conjura de l'illa de los Faisanes, al Bidasoa, molts anys abans.

Per combatre en el setge de Barcelona, els aragonesos van formar un regiment de cavalleria, un regiment de fusilers, una companyia de voluntaris de cavall, i dos de voluntaris del carrer. Seguint el mateix procés, el 16 de juny, un dia després que els aragonesos per respectar la prelació jeràrquica en ser el regne d'Aragó cap de la Corona d'Aragó, els representants del regne de València exiliats a Barcelona van lliurar als Tres Comuns de Catalunya una representació amb la seva adhesió a la causa.

Al llarg del bloqueig i setge de Barcelona els valencians van tenir un paper destacat en la seva defensa, assenyalant-se entre els oficials majors el general Juan Bautista Basset i Ramos, així com els diferents regiments d'infanteria i fusilería que van formar els valencians presents a la ciutat comtal.

També van contribuir a la defensa de Barcelona els altres territoris de la Monarquia d'Espanya que romanien àdhuc sota domini austracista: el regne de Mallorca, des del qual arribaven periòdicament combois amb provisions, armament i municions, i el regne de Nàpols..., d'on va arribar el vaixell de Cristobal d'Ibarra que s'emportaria l'emperadriu a Viena.

El humillante Tratado de Utrecht o Cuando las familias monárquicas europeas se repartieron España y la arruinaron


Alcem les copes, tot maleint, la memòria d'en Felip quint!


Ahé la prueba del crimen: Los documentos originales del borrador que servirían para elaborar el definitivo tratado de Utrech en 1713, como resultado de una guerra mundial, entre las emparentadas y consanguíneas dinastías europeas, por la sucesión del trono de España, cuyas consecuencias fueron la presencia de la tiranía borbónica, la ruina de las naciones españolas, su pauperización y retraso social y económico, el reparto de sus principales territorios extranjeros a manos de franceses e ingleses y la pérdida de los fueros y libertades de catalanes y valencianos, así como la hegemonía del centralismo castellano e imperial de las Hispanias en manos de extranjeros hasta hoy.

La España inexistente: La conjura de los Faisanes a 350 años de la Paz de los Pirineos