La Casa Europa

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Golpe de estado franquista contra la Justicia

El coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha valorado que "hoy es un día triste para la Justicia española y para los demócratas", minutos después de conocer la sentencia del Tribunal Supremo por la que inhabilita al juez Baltasar Garzón durante 11 años por el caso de las escuchas en la 'trama Gürtel'. "La Justicia -dijo Lara- se ha quitado la venda de los ojos".  


Juristas avisan de que la sentencia es "increíble". Catedráticos y abogados consideran amenazada la independencia de los magistrados.

En declaraciones a los medios de comunicación en las dependencias del Congreso de los Diputados, el máximo responsable de IU señaló: "Nos llama poderosamente la atención la celeridad del Supremo para condenar a un juez que persigue delitos de presunta corrupción mientras los presuntos corruptos aún no se han sentado en el banquillo ", en clara referencia a los implicados en esta trama.


Para el también presidente del Grupo Parlamentario de IU, ICV-EUiA, CHA la condena dictada por el Tribunal Supremo contra Baltasar Garzón: "Significa sencillamente que lo retiran de la magistratura y de que pueda seguir defendiendo causas como las que venía defendiendo".


Por ello, ha añadido Lara, "tendremos dificultades para explicar a nuestros hijos que los bonos fueron condenados y los malos no se han sentado en el banquillo", en alusión a los presuntos cabecillas del 'caso Gürtel'.


Según Cayo Lara, esta primera condena del Supremo contra Garzón "no debe ser un precedente", por lo que muestra su confianza en que otros "no sigan el mismo camino", aunque "eso no quita la injusticia que desde el nuestro punto de vista se ha producido".


El máximo responsable de IU ha reiterado el "pleno apoyo" de su organización a Garzón "en las causas que tiene pendientes", en referencia a la vista oral que se está celebrando por su intención de investigar los crímenes del franquismo y la aún pendiente por los supuestos pagos recibidos por unos cursos que impartió en Nueva York.

Juristas avisan de que la sentencia es "increíble"Catedráticos y abogados consideran amenazada la independencia de los magistrados



La sentencia que condena a Baltasar Garzón y la expulsa de la carrera judicial cayó ayer como una bomba entre los juristas progresistas. Pero era una bomba que se sabía inexorable, más allá del juicio y de la ley. "Es la crónica de una muerte anunciada", subrayó el catedrático de Derecho Penal Hernán Hormazábal."Es una sentencia innecesariamente larga, con una exuberante cita de doctrina jurisprudencial, pero con un problema muy perturbador para el sistema: se le dice a los jueces que la interpretación de la jurisprudencia puede dar lugar a prevaricación", advierte José Antonio Martín Pallín, magistrado del Supremo.

Varios expertos temen los efectos sobre instrucciones en marcha



El efecto pernicioso que esta condena puede tener para el trabajo cotidiano de los magistrados es precisamente uno de los aspectos más subrayados por los juristas consultados por Público, que coinciden en calificar de "increíble": "Lo que hay aquí es un mensaje para todos los jueces: cuidado con lo que haga porque si os saltear el guión os arriesguéis a que se le considere prevaricadores ", advierte Jaume Asens, de la Comisión de Defensa del Colegio de Abogados de Barcelona, ​​que considera que la sentencia , aunque emane del Alto Tribunal, es "un ataque a la independencia de los jueces".


"Doble vara"


"Se consolida una doble vara de medir en Derecho Penal. Una, exquisita para los amigos y la otra, durísima para los adversarios", añade Asens, que considera "un sarcasmo" que se utilice como "excusa" el derecho fundamental la defensa para liquidar la carrera judicial de Garzón.
Vinculan la condena al impacto internacional de la causa de la memoria "Lo que los jueces del Supremo han dejado claro es que es un peligro investigar los poderosos. Y lo que ya es el colmo es que la sentencia coincida más con que el poder judicial esté investigando al juez que instruye la causa de Iñaki Urdangarin", concluye.



Carlos Jiménez Villarejo: El Supremo es una casta de burócratas al servicio de la venganza

Los jueces Luciano Varela y Manuel Marchena "han acreditado a través de esta sentencia su enemistad expresa" con el juez Baltasar Garzón. Lo ha asegurado el ex fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo tras conocer la decisión de la Sala Penal del Tribunal Supremo que, por unanimidad, condenó el ex magistrado de la Audiencia Nacional a 11 años de inhabilitación expulsando de la carrera judicial.
"A partir de un tribunal que es nulo, de una sentencia que no tiene fundamentos rigurosos y la culminación de una venganza institucional, es un día para estar avergonzado", ha valorado Villarejo en la cadena SER.


"El Supremo es un tribunal arrodillado a la corrupción que representa Gürtel, hoy es un día de vergüenza para el sistema democrático, judicial y para el Tribunal Supremo", añadió.El ex fiscal Anticorrupción considera que "nunca podrán perdonar a un juez como Garzón, que ha ordenado la detención de Pinochet, que ha girado 180 grados la justicia universal, que ha puesto en marcha los mecanismos de la persecución de la delincuencia financiera, que ha hecho frente como nadie al terrorismo de Estado de los GAL o que ha impulsado como nadie lo que ahora estamos viviendo como el final del terrorismo de ETA".


En este contexto, ha calificado los jueces del Supremo de "casta de burócratas al servicio de la venganza institucional" antes de añadir: "Esta sentencia es un balón de oxígeno para la corrupción imperante en España y una coerción expresa a cualquier magistrado que decida acordar un sistema de búsqueda legítimo como son las escuchas telefónicas".Villarejo ha recordado que con esta decisión "Garzón ha perdido definitivamente el cargo", lo que "es una tragedia para la magistratura, para el poder judicial y para el sistema democrático". 


La sentencia, en su opinión, "es sesgada, errónea y con una profunda maledicencia". Porque, "defendiendo al juez Baltasar Garzón estamos defendiendo los derechos humanos del atropello del Tribunal Supremo, que no es digno de llamar ni supremo ni tribunal". Respecto a la posibilidad de recurso, el ex fiscal señaló que "debe ser completado ahora por la mayoría conservadora con lo que hace que la expectativa no sea muy esperanzada pero hay que agotar todas las alternativas".


José Antonio Martín Pallín, magistrado retirado del Tribunal Supremo: "No es un buen día para la justicia. Deberían haberle absuelto. Esto tendrá consecuencias en la investigación de las tramas de corrupción porque se perderá muchísima eficacia en la persecución de estos delitos. Si el Tribunal Supremo es coherente con su propia línea, quizá esto acabe en la absolución de los implicados en la trama Gürtel. La sentencia obedece a un cálculo estratégico, querían anticipar la condena y diluir la atención mediática, pero el primer juicio debería de haber sido el de la memoria histórica. Me he leído la sentencia hasta el final y sigo sin ver dónde está el hecho delictivo. La frase del totalitarismo me parece un exceso, un brindis a la caverna. Por eso no hacían falta 70 folios".


Carlos Carnicer, presidente del Consejo General de la Abohacía Española: "En un Estado de derecho no es de recibo que se que se viole un derecho fundamental como el de defensa. El CGAE, como defensor del derecho de defensa, está satisfecho. A mí, personalmente, no me alegra que se condene a un juez pero en un Estado de derecho hay que saber que la ley afecta a todos por igual".


Carlos Slepoy, abogado: "Estoy profundamente dolorido, pero en realidad me lo esperaba. Desde el principio tenían la intención de apartarle de la carrera judicial. Estoy consternado. Lamento que sea el primer condenado de Gürtel. Soy abogado y la sentencia no está justificada en absoluto. Garzón interceptó las comunicaciones porque había indicios de que los abogados estaban blanqueando dinero de la trama. En otros casos, ante las grabaciones de comunicaciones entre detenido y abogado se han acabado anulando como prueba las escuchas pero nunca ha llegado a juicio, mucho menos a una condena. El desprestigio del Tribunal Supremo crece exponencialmente en los ojos de todos. Esto es un ataque furibundo a la independencia judicial.


Javier Álvarez, catedrático de Derecho Penal de la Universidad Carlos III de Madrid: "Esta sentencia hay que valorarla como un tríptico, los tres juicios en los que el objetivo único es Baltasar Garzón. Hoy están de fiesta los narcotraficantes, los terroristas y la extrema derecha. El Tribunal Supremo ha condenado al juez que más prestigio le ha dado a la justicia española. El Gobierno no puede aceptar una sentencia así, debe actuar ya con medidas de gracia".


Juan José Solozábal, catedrático de derecho constitucional en la Universidad Autónoma de Madrid: "Es una sentencia un poco apodíptica, con voluntad de que sea ejemplar. Le atribuye al juez Garzón una conducta prevaricante. Me pregunto qué pasará entonces con el juez Pedreira y el fiscal que dieron por buenas las escuchas. Hay partes de la sentencia que son una sobreactuación. No tengo dudas de que fue un juicio justo, pero creo que hay espacio para el amparo".


Reed Brody, observador internacional de Human Rights Watch: "Los enemigos de Garzón logró su objetivo. Ante la acumulación simultánea de acusaciones, subsiste el miedo que haya sido objeto de represalias por su actuación en varios casos controvertidos.Si no hay circunstancias claras y suficientemente convincentes, procesar a un juez por su actuación judicial atenta contra la independencia judicial. Son muchos los gobernantes antidemocráticos que no dejarían pasar la oportunidad de aplicar sanciones penales para silenciar jueces cuya tarea se opone a intereses creados" .



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