La Casa Europa

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La CDU se hunde, Merkel hace aguas, el PP europeo a la deriva




La situación del Gobierno de la canciller alemana, Angela Merkel, se ha complicado tras la clara derrota de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), en las elecciones regionales de Renania del Norte-Westfalia (NRW), lo que la oposición ha interpretado como un voto de censura a su política neoliberal impuesta en Europa a través del PP en Bruselas. Y eso en vísperas de la visita de François Hollande a Berlín y el cambio de política anunciado por el PS en Francia, poco inclinado a aceptar la recesión forzada por las oligarquías para excusar la privatización y desmantelamiento del estado de derecho, la sanidad y la educación públicas de los ciudadanos de Europa.                

Este lunes Merkel, marcada por la derrota de su partido, que tuvo el peor resultado de su historia en NRW, ha insinuado un posible compromiso con la oposición en torno al pacto fiscal de la UE. "Me reuniré con los partidos de oposición para ver qué expectativas hay. Contra elementos que fomenten el crecimiento no tiene nadie nada en contra en la CDU, pero debemos analizar cómo afectan a la política de consolidación", señaló Merkel en rueda de prensa.

La ratificación del pacto fiscal implica una reforma de la constitución alemana por lo que se necesita una mayoría de dos tercios tanto en la Cámara baja del Parlamento (Bundestag) como en la Cámara alta (Bundesrat), donde están representados los gobiernos de los 16 estados federados. Por ello, Merkel tiene previsto llegar a un acuerdo con los principales partidos de oposición, el Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes (Die Grünnen), de complementar el pacto fiscal con elementos que fomenten el crecimiento y la creación de empleo. Y ahora con la presión de Francia que ya no participa de sus intereses de clase y banca, con Hollande y el PS en el gobierno.

El partido de Angela Merkel pierde las elecciones de Renania

Mientras tanto, la oposición socialdemócrata y verde, aliada para gobernar en el estado alemán más poblado a orillas del Rin, ha interpretado el resultado de NRW como una señal de cara a las elecciones generales del próximo año: "Angela Merkel y sus socios ya no tienen perspectivas de poder", dijo el jefe del Partido Socialdemócrata (SPD), el principal de la oposición en Alemania, Sigmar Gabriel. Gabriel recordó además que la actual coalición de gobierno formada por la CDU de Merkel y el Partido Liberal (FDP) no ha logrado ganar ninguna de las once elecciones regionales que se han celebrado desde que asumió el poder en 2009.

Crecimiento y política fiscal sólida

"La crisis griega no viene de un exceso de ahorro sino de déficit excesivos", dijo Merkel, obviando el falseamiento de las cuentas para entrar en la CE -implicando a las economías del euro- del partido de la derecha griega ND, aliado de Merkel en el PP europeo, con la ayuda de Mario Draghi, ahora jefe del BCE y entonces directivo de Goldman Sachs. La canciller dijo que éste había sido el comienzo de la espiral que había llevado a un alza de los intereses para los títulos de deuda griega -de los cuales se beneficia la banca alemana, pricipal acreedora de Grecia- lo que habría hecho necesario un programa de ajuste para Grecia, según el discurso de la propaganda neoliberal cara a la galería.

La Unión Cristianodemócrata (CDU) de la canciller alemana ha sufrido este domingo un revés en los comicios legislativos de Renania del Norte-Westfalia, donde no sólo perdió su condición de primera fuerza política, sino que obtuvo el peor resultado de su historia en el "Land" más poblado de Alemania.
En la llamadas "pequeñas elecciones federales", consideradas por los analistas como un importante barómetro político para el país, el Partido Socialdemócrata (SPD) obtuvo, por el contrario, un resultado mejor aún que el augurado por las encuestas y podrá gobernar con una cómoda mayoría en coalición con Los Verdes, su aliado natural.

La reunión con Hollande

La canciller alemana recibirá este martes el presidente francés, François Hollande, con los brazos abiertos, según sus propias palabras, pero con el pacto fiscal de la UE cerrado a cal y canto y su "rechazo total a toda posible renegociación o modificación". Ya se verá, después de la derrota.

El primer encuentro entre ambos, que nunca antes han visto, tendrá lugar horas después de la investidura de Hollande como nuevo jefe del Estado galo y en su primera visita al extranjero, en un gesto claro para demostrar la importancia de la amistad y el eje franco-alemán. Pero aunque todavía no se han visto, ambos han mantenido varias conversaciones telefónicas desde el triunfo electoral de Hollande para iniciar su acercamiento y preparar la cita en la Cancillería Federal, que tantas expectativas ha levantado.

Un encuentro "para conocerse"

Su portavoz oficial, Steffen Seibert, reiteró hoy que "no será un encuentro para la toma de decisiones, sino para conocerse" y que la visita de Hollande es, sobre todo, una "fuerte señal" para demostrar la firmeza de la amistad franco-alemana, con independencia de sus gobernantes.

Aunque vayan preparando el terreno, Merkel y Hollande no se pondrán realmente con las manos en la masa hasta después de las legislativas en Francia a mediados de junio, en que el nuevo presidente francés necesita de una mayoría parlamentaria que apoye su política.

Para Merkel, un acuerdo inmediato con Hollande supondría una concesión a la oposición socialdemócrata (SPD), el presidente, Sigmar Grabriel, advirtió que su formación sólo ratificará el pacto fiscal en el Bundestag y el Bundesrat, las cámaras baja y alta alemanas, si antes se ha puesto en marcha un programa de la UE para fomentar el crecimiento y la creación de empleo.

Una agenda de crecimiento

En todo caso, la canciller ya ha anunciado que desea la preparación de una agenda de crecimiento y fomento del empleo para los países en crisis de la Unión Monetaria, aunque insistió al mismo tiempo en que hay que evitar para ello "programas coyunturales financiados a crédito que suponen hacer nuevas deudas".

Lo que han reiterado insistentemente Merkel y su titular de Finanzas, Wolfgang Schäuble, desde el triunfo electoral de Hollande es que el pacto fiscal es "innegociable" y que los acuerdos suscritos en la UE -por el PP europeo con los otros partidos de izquierda en contra- están para cumplirse y no se pueden cambiar cada vez que haya unas elecciones, lo que es como negar la democracia y fijar el dogma de fe como política de estado.

Así las cosas, los analistas en Berlín no especulan con posibles resultados concretos de la reunión, sino con los gestos que hagan Merkel y Hollande en su primera cita y cruzan apuestas sobre si habrá besos en la mejilla o un seco apretón de manos entre los dos dirigentes.

Derrota de Merkel en Renania del Norte-Westfalia

André Scheer: La coalición neoliberal gobernante en Alemania, de Ángela Merkel (CDU) y el FDP, ha sufrido una importante derrota en las elecciones de uno de los landers más importantes de la RFA, Renania del Norte-Westfalia, con una población de 18 millones, superior a la de los vecinos Países Bajos. En paréntesis los resultados de 2010: CDU (Merkel), 25,9 (34,6%); SPD 38,8 (34,5%); Verdes (Die Grünnen) 12.2 (12.1%); FDP (neoliberales en coalición con Merkel) 8.6 (6.7%). La Izquierda (Die Linke) 2.6 (5.6%); Piratas 7.6 (1.6%). 


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