La Casa Europa

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Bélgica y Luxemburgo: Las cuevas de Alí Babá

"El capitalismo es la creencia estúpida según la cual los peores hombres harán las peores cosas para el mayor bien de todo el mundo", John Maynard Keynes.

El G-20 se reúne. No están muy de fiesta ante una primavera que, a falta de medidas rápidas, mucho más rápidas, y evidentes, para el conjunto de los pueblos de Europa, puede dejar pálidos los recuerdos parisinos.
Porque el personal en Europa, donde el nivel de información y el debate público no gira incomprensiblemente entorno a los espías de la corte, ni siquiera sobre los modelitos de madame Pompadour, sino sobre el escándalo vecino de la corte belga, el coladero de estafadores mayor de centroeuropa, está muy rebotado.
Y es que allá donde los ilusos creen que se vive de los inmensos sueldos y farras de los parlamentarios, con unos sueldos millonarios que dan vergüenza, y los hoteles de cinco estrellas reservan pisos enteros para políticos de grandes partidos, donde exponencialmente los barrios más pijos se revalorizan y la restauración se forra a costa de gofres a precio de Bulli y birras al de cava, pues no. Ni con esas. No sólo de chollos y prebendas viven los belgas y los luxemburgueses.
Entre flamencos y valones se reparten otro negocio vergonzoso, puesto patas arriba por la tele francesa: el tráfico de pasta a paraísos financieros y en cuentas opacas al fisco de origen, especialmente el francés y en competencia con Lichtenstein para el alemán, San Marino y Vaticano para el italiano, y Suiza, como dios, para todos.
Ni el 20% de tasas que el fisco luxemburgués debería captar por las operaciones es siquiera pagado por los evasores. Los bancos, sin siquiera tapujos, te organizan la cuenta secreta, la tarjeta de crédito para usar una cuenta anónima en la misma Bélgica -o donde tú quieras-, y todito el tinglado especulativo financiero, a partir de una cantidad de ¡30.000 euros!
Sí, no hace falta robar miles de millones. ¡Sólo con 5 millones de pelas ya puedes ser un auténtico chorizo financiero internacional!
En la capital de Europa, allá donde acuden diariamente miles de maletines que deberían llevar ideas y propuestas para beneficiar a los pueblos de la casa Europa, es donde esperan los buitres que amasarán fortunas con lo robado a todos los pueblos, a todos los ciudadanos de esta Europa en manos corruptas y bien pringadas.
Mientras el pasado dia 6 se celebraban reuniones secretas para financiar el agujero de Ucrania con pasta de los 27, y la directiva Bolkestein calienta a los sindicatos, los amos del G-20 deben acordar el estrangulamiento rápido y definitivo de los paraísos fiscales, de todas las cuevas de Alí Babá que los amigos fascistas de Bush, Kohl o Berlusconi, junto con los monarcas de la nauseabunda Europa, tienen repartidas por el globo mundial . Todos. Sin excusa. O habrá, a este paso, un San Martín en primavera.


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