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El pacto 2: La muy fascista y católica Polonia

Polonia tenía planes de desmembrar la URSS en vísperas de la II Guerra Mundial

Los dirigentes polacos que estaban en el poder en vísperas de la Segunda Guerra Mundial planeaban desmembrar la Unión Soviética avivando ánimos separatistas en el Cáucaso, en Ucrania y en Asia Central, declaró hoy el general del Servicio de Inteligencia Exterior (SVR) de Rusia, Lev Sotskov.
"Entre los materiales desclasificados hay documentos del Estado Mayor del Ejército polaco que confirman que dentro de esta entidad funcionaba una estructura especial que se dedicaba al trabajo con las minorías étnicas en el territorio soviético", dijo Sotskov, autor de la antología, titulada "Secretos de la política polaca.1935-1945", que contiene en particular, cartas de políticos, conversaciones de embajadores, reportes de agregados militares, telegramas de legaciones diplomáticas y otros materiales que "desvelan los planes secretos de Polonia de cara a la guerra".
Según el general, el Estado Mayor polaco se fijó los objetivos de desestabilizar la situación en Ucrania, en el Cáucaso y en la región del Volga para desmembrar la Unión Soviética y destruirla.
"Los servicios secretos polacos crearon a tales efectos una organización bautizada como ‘Prometeo' con sede en París y gobernada desde Varsovia", reveló Sotskov a RIA Novosti.
El general precisó que la Inteligencia soviética tenía una buena red de agentes en Varsovia en vísperas de la guerra y recibía valiosa información y documentos secretos desde el Ministerio de Exteriores y el Estado Mayor de Polonia.
Según Sotskov, una buena parte de tales documentos se publica por primera vez.
En el momento actual la falsificación de la historia en Polonia adquirió el rango de política de Estado, afirmó el general y añadió que el Gobierno polaco "tergiversa las experiencias históricas" para responsabilizar únicamente a la URSS y a la Alemania nazi del inicio de la Segunda Guerra Mundial.
"No cabe duda de que también Polonia es culpable en parte del desencadenamiento de la guerra y por eso ahora se hacen los intentos de tergiversar los hechos históricos", destacó Sotskov.
Según sus palabras, la política de los dirigentes polacos que optaron por cooperar con la Alemania nazi resultó fatal para el pueblo polaco, pues la postura asumida por las autoridades de Varsovia de cara a la guerra descartó la posibilidad de formar una coalición antinazi en aquellas fechas.
El general dijo que durante las visitas de Goering a Varsovia en 1935 y 1937 las partes acordaron que Polonia apoyaría los proyectos alemanes de rearme y de anexión de Austria.
"Goering, en una plática con el mariscal polaco Rydz-Smigly, declaró que representan amenaza ‘tanto el bolchevismo como Rusia' y en este sentido los intereses de Polonia y Alemania coinciden", informó Sotskov.
La liquidación de Polonia como un país soberano y la incorporación de su territorio en el Tercer Reich "es el precio que pagaron los políticos polacos por su política miope", concluyó el general.

Inteligencia de Rusia desvela secretos políticos de Polonia de 1935-1945
El Servicio ruso de Inteligencia (SVR) publicó el 31 de agosto una recopilación de documentos que aportan luz a la política de Polonia en vísperas y durante la Segunda Guerra Mundial, comunicó hoy Serguei Ivanov, portavoz de este organismo.
Esta antología, titulada "Secretos de la política polaca: 1935-1945", contiene en particular, "cartas de políticos, conversaciones de embajadores, reportes de agregados militares, telegramas de legaciones diplomáticas y otros materiales que desvelan los planes secretos de Polonia de cara a la guerra", precisó el portavoz de SVR.
Historiadores, políticos y amplio público en general podrán aclarar gracias a esta publicación por qué fracasaron los planes de seguridad colectiva antes de la invasión alemana en Polonia, el 1 de septiembre de 1939, y qué factores impidieron la formación de una coalición antinazi en aquellas fechas, dijo.
"Estas respuestas adquieren gran importancia a día de hoy, cuando muchos políticos y líderes de algunos países intentan revisar la historia y los resultados de la Segunda Guerra Mundial e imponer a las generaciones del siglo XXI una interpretación tendenciosa de la misma", subrayó.
Putin afirma que los vestigios del pasado no deben ensombrecer relaciones entre Rusia y Polonia.
El primer ministro ruso, Vladímir Putin, considera que Rusia y Polonia deben desarrollar las relaciones a partir de que eran aliados durante la Segunda Guerra Mundial.
"Los vestigios del pasado no pueden ensombrecer el presente ni más aún el futuro de la cooperación entre Rusia y Polonia", escribe Putin en el artículo "Páginas de la historia, ¿motivo para reclamaciones recíprocas o base para conciliación y cooperación?", publicado por el diario polaco Gazeta Wyborcza la víspera de la llegada del primer ministro ruso a Gdansk, sede de los actos oficiales dedicados al 70º aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial (1 de septiembre de 1939).
Putin aborda en su artículo varios temas importantes, incluidos el pacto Molotov-Ribbentrop, el caso Katyn y la guerra soviético-polaca de 1920.
Putin dice que aceptó sin vacilación la invitación de su homólogo polaco, Donald Tusk, de asistir a los actos dedicados al 70º aniversario del comienzo de la Segunda Guerra Mundial "por que en aquella guerra perdieron la vida 27 millones de mis compatriotas... y porque en aquella contienda justa Rusia y Polonia eran aliados".
Al destacar que los acontecimientos del siglo XX "son nuestra historia común" y no hay juez capaz de dictar un veredicto imparcial respecto al pasado, Putin afirma que "es sumamente irresponsable... tergiversar la historia, buscando en ella motivos para las reclamaciones y ofensas mutuas".
El primer ministro ruso indica en su artículo que algunos países llegaron al extremo de "glorificar a los secuaces de los nazis, igualar las víctimas con los verdugos y los libertadores con los ocupantes".
Putin considera incorrecto desgajar del contexto histórico común ciertos episodios y aplicar el enfoque unilateral a la situación que existía en Europa en el periodo de pre guerra.
"Hoy nos sugieren reconocer que el único detonante de la Segunda Guerra Mundial fue el pacto de no agresión, firmado por la URSS y Alemania el 29 de agosto de 1939", señala el primer ministro en su artículo.
Al hacer mención del Tratado de Versalles que humilló a Alemania, Putin recuerda que el proceso de recomposición de las fronteras en Europa arrancó mucho antes del 1 de septiembre de 1939 y en 1938 tanto Alemania como Hungría y Polonia "participaron en el reparto territorial" del continente europeo.
Putin escribe que el día en que fueron alcanzados los acuerdos de Munich, Polonia presentó ultimátum a Checoslovaquia y simultáneamente con las tropas alemanas, invadió dos provincias del país vecino.
Según Putin, precisamente tras el pacto de Munich, Hitler decidió que "todo está permitido" y que Francia y Gran Bretaña "no moverán un dedo" para defender a sus aliados.
"...Hay razones para condenar el pacto Molotov-Ribbentrop, firmado en agosto de 1939. Pero un año antes Francia y Gran Bretaña alcanzaron con Hitler los acuerdos en Munich que disiparon todas las esperanzas en crear el frente único de la lucha contra el nazismo", resalta Putin.
Según Putin, los acuerdos de Munich sembraron desconcierto entre los aliados potenciales en la lucha contra el nazismo, suscitando recelos recíprocos.

(En medio de la injerencia fascista internacional y ante la indiferencia de las plutocracias occidentales y el tácito apoyo de Inglaterra al fascismo español, el pacto de Munich supuso para la España Republicana el reconocimiento de su abandono ante la inevitable e implacable derrota, además de la aniquilación sistemática, por los amotinados monárquicos, de todo vestigio democrático, como dejó muy claro el traicionado presidente Juan Negrín ya en enero del 39. Carles)

"Echando una mirada retrospectiva al pasado, todos nosotros, tanto en Occidente como en Oriente, debemos recordar a qué tragedias conduce la cobardía... y el afán de proteger su seguridad e intereses nacionales a costa de otros. No puede haber una política responsable y sensata al margen de las normas de derecho y de la moral", afirma el primer ministro ruso.
Putin recordó que el parlamento ruso "dio una evaluación inequívoca al carácter inmoral del pacto Molotov-Ribbentrop" a diferencia de algunos otros países que también tomaron decisiones en los años 30 que "se prestan a distintas interpretaciones".
El primer ministro ruso exhortó a abrir una nueva página en las relaciones entre los dos países.
"El pueblo de Rusia, víctima del régimen totalitario, hace suyos los sentimientos de los polacos relacionados con Katyn donde yacen los restos de miles de militares polacos. Los conjuntos memoriales ‘Katyn' y ‘Mednoe', al igual que el destino trágico de los soldados rusos apresados por los polacos durante la guerra de 1920, deben pasar a ser los símbolos del dolor común y del perdón recíproco", concluyó Putin.

El presidente polaco, Lech Kaczynski, al intervenir en Westerplatte, Gdansk (antes Danzig), en el acto por el 70 aniversario del comienzo de la segunda guerra mundial, dijo que la tragedia de Katyn fue una venganza de los rusos por la matanza de prisioneros de guerra rusos en 1920.
Al hacer la pregunta de por qué varios miles de oficiales de la policía, el Ejército y la guardia fronteriza de Polonia fueron asesinados en Katyn (Rusia occidental) en 1940, Kaczynski hizo una pausa y luego dijo: "Habrá sido una venganza por el año 1920. Una venganza porque Polonia supo rechazar en aquel entonces la agresión (de Rusia) y también el comunismo".
Durante la guerra ruso-polaca de 1919-1920, de 100 mil a 160 mil soldados soviéticos fueron hechos prisioneros. Hasta 90 mil murieron a causa de las insoportables condiciones de mantenimiento en campos de concentración. Muchos fueron fusilados. Las autoridades de la Rusia soviética acusaron a los polacos de haber aplicado premeditadamente la política de exterminio de los prisioneros de guerra rusos.


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