La Casa Europa

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Más pruebas del nazismo de EEUU y las manipulaciones chapuceras de TV3


La maravillosa prensa libre capitalista publica este fin de semana el descubrimiento casual de una doctora e investigadora norteamericana: EEUU experimentó, desde 1930 a 1970 al menos, con su población negra de Alabama y otras poblaciones de sus colonias del patio trasero, como Guatemala, inyectándoles en secreto y sin previo consentimiento diferentes enfermedades, con el propósito de conocer los efectos de la penicilina en su tratamiento. Sífilis, gonorrea y otras infecciones sexuales comunes entre las tropas invasoras en territorios agredidos, fueron algunas de las pruebas conocidas ahora.

Uno de los países afectados y ahora escandalizado es Guatemala. Y ha sido la "casualidad" quien lo ha descubierto y no el Washington Post, New York Times, CNN, Fox o los filantrópicos servicios sociales de la CIA o el FBI, ni siquiera uno de la migra arrepentido por los asesinatos de espaldas mojadas o uno de la DEA ciego de coca ni la señora Chan vende vacunas de la OMS, sino una "auténtica disidente" norteamericana, en su propio argot hipócrita-capitalista, que investiga los múltiples experimentos que, al estilo de Mengel y otros protegidos nazis por EEUU, continuaron sus trabajos -y sus tramas fascistas- en América, desde las Aleutianas hasta Patagonia. Siempre impunemente y bien financiados y protegidos por las fuerzas del lobby anglosajón y sionista de Wall Street: ¡Su mundo libre de Disneyland!

(Ver Operación Paperclip)

No es un conocimiento que 30 años después llegue gracias a esa prensa libre y la de sus asalariados a coro amorales en TV3 de California, TV5 Monde o France24, sino muy a pesar de ellos.

Si pudieran descubrir un sólo caso lejanamente similar que pudieran atribuir a una prima del cuñado del nieto de la suegra de Stalin, los titulares sobre los "crímenes genocidas de las hordas comunistas-mongolicocaucasianas del monstruo de Gori", el viejo Iósiv, nos asaltarían desde can Buenafuente a la última pitonisa de las teles del Vaticano-PP-CiU y sucursales, como el gato escaldado, mal te veo y antes tveían 3 y ahora ni 5 ni 4 ni 3.

Y buena prueba es que, lejos de criticar el hecho o escandalizarse TV3, ni emparentarlo con otros probados experimentos y agresiones mundiales de EEUU desde Eisenhower, Mc Carthy, Hoover y el anticomunismo fascista que tras la II guerra ejerció y ejerce aún su injerencia y expolio sobre los pueblos del orbe, TV3 da un rápido vuelco a la tortilla y lo atribuye a las carencias informativas de los países de América Latina.

Y no menciona su sometimiento por el imperialismo capitalista, a golpe de genocidios y asesinatos paramilitares y el mantenimiento de dinastías de tiranos y mafiosos en sus repúblicas bananeras. Nada tienen que ver para TV3 los yanquis y Washington o Wall Street con los Somoza, los Batista, los Duvalier, los Noriega, los Pinochet, Stroessner, el PRI mexicano, Fujimori o Alán García, Uribe y Santos -démosle tiempo- y demás genocidas declarados. Aún no saben, en can Joan d'Espí, que fueron colocados y mantenidos según la doctrina Kissinger, famoso premio Nobel de la Paz según Hitler, que se regala en la pura y aria Suecia: Eliminar al que se resiste…

La locutora, tras el rocambolesco giro de poner a la víctima como culpable por ignorante y con cara satisfecha de haber cumplido la misión pese a no haber entendido nada de lo leído, pasa la palabra al robot masculino a su vera que, con la misma cara de explicar un relato de King, los trabajos forzados de los campos nazis o las últimas opiniones de Laporta sobre Rosell, cuenta lo de los negros de Alabama, durante 40 años, y dice que hubo un muerto y no seguro -cuando los archivos no los ha podido aún ver nadie y la doctora sólo dispone de un documento sobre Guatemala-. Además de manipular, mienten.

Tampoco se han podido ver aún los archivos de 1918, cuando un virus de la gripe aviar fue inyectado a unos soldados de EEUU que partieron desde Boston, tras tres meses a disposición del Instituto Tecnológico de Massachusets, con la gripe que el sionismo yanqui publicitó para la historia como "española", sólo 20 años después de la mentira del Maine en Cuba y el asesinato premeditado de unas fuerzas españolas indefensas que fueron salvaje y cobardemente masacradas a cañonazos desde una distancia que la chatarra española no podía alcanzar.

Las cifras de la gripe de Boston en su primera pandemia mundial aún se discuten: Entre 50 y 100 millones. Porque hay quien las reduce con la desfachatez de alegar las miserias de la guerra y el hambre en la población europea, además de los fríos inviernos de algunos de aquellos años especialmente crudos, como si en realidad todo el conflicto no hubiera sido causado por el interés maltusiano de las plutocracias -aristocracia y burguesía capitalista- en reducir una población cada vez más numerosa y concienciada que, como en Rusia, podía llegar a eliminar las élites de generales, mariscales y otros asesinos profesionales de los gobiernos oligárquicos de Europa, Asia, África y América.

Es la política del obispo Armagnac -como la marca de brandy que le recuerda- cuando ordenaba quemar a los refugiados cátaros y católicos en la catedral de Béziers: "Matadlos a todos, que dios sabrá distinguir".

Los que quedaron -humillados, aterrados y desorganizados- eran carne de cañón para la fábrica o para la siguiente guerra, que esta vez no ganaron ellos, sino la URSS. Y luego, gracias, a la URSS, se liberó China.

Pero en TV3 no saben ni deducen nada. Ni siquiera han descubierto -a pesar de sus incontables medios- el periodismo de investigación. Traducen cosas que a veces lo parecen, cuando el tema no les concierne a ellos ni a los amos. O los programan cuando los obreros duermen, para que no los vean y justificar su "imparcialidad". En Prime Time manda CNN.

Con tan poca memoria no pueden, pobrecitos, llegar a consecuencias tan próximas en el tiempo como el recién pasado intento de Baxter y demás farmacéuticas del mundo libre de crear e imponer mundialmente, en campos de concentración forzosa, una vacuna contaminada de virus de las gripes porcina y aviar, para aliviar a los ecologistas David de Rothschild, su hermana dueña de Liberation y los primos Rockefeller del otro lado del charco, de la molesta compañía de tantos "estómagos agradecidos".

No se leyeron a Jane Bürgemeister, ni tampoco a los que hicimos el esfuerzo de traducirla y divulgar su denuncia sobre lo descubierto en Checoslovaquia con las vacunas de Baxter y Roche, sólo escucharon a la monja Forcades porque era monja, y pensaban que hablaría según el Vaticano, la OMS y Cía, como ellos. Cuando vieron, para su pasmo, que no, se buscaron ridiculizarla por todos los medios.

Primero se la llevaron al Cuní, primera cagada. Porque doña Teresa es mucho más lista que el Cuní y tiene bastantes complejos y tabúes menos que el meapilas, y se lo toreó con dos verónicas y una manoletina, sin que hiciera falta la puntilla.

Así echaron mano del Polonia, donde una actriz divertidísima la parodia, a coro con Ratzinger el inquisidor histérico, para más morbo.

Podrían parodiar a Rouco, vestido de moña, o al Camino defensor de pederastas o al Sistach el ¡Oh pus! y sus catedrales, pero con parodiar sólo al capo se ve que ya cumplen. La Forcades es una anomalía, seguramente también financiada -como el resto- por la familia Carceller, de los Carceller franquistas de toda la vida, dueña de Damm y sus estrellitas ebrias.

No es en vano que, quien paga, manda.

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