La Casa Europa

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El cacao sangriento del FMI en Costa de Marfil

Costa de Marfil ha reanudado la exportación de cacao, después de que en enero pasado el entonces presidente electo Alassane Uattara, vetara la venta al exterior de este producto hasta que se restableciera el orden en el país, es decir, cuando se le concediera el poder por el que viene conspirando, con la ayuda del FMI, desde hace ya diez años. Después de la guerra de mercenarios y en medio de la ruina nacional, los operarios del puerto de Abiyán han embarcado la primera carga de cacao: “Llevamos 1,7 toneladas y otro barco llegará más tarde hoy para cargar nueve toneladas de cacao”, dijo un portavoz de la empresa naviera Bollore Africa Logistics, Kwame Kwassi.

Pese a que en los hangares de Abiyán y San Pedro, el segundo puerto más grande, que se sitúa más al oeste del primero, se han acumulado hasta 400.000 toneladas de frijoles de cacao, el envío se realiza en partidas bastante reducidas.

Uattara, quien ya ha sido nombrado presidente, anunció la reanudación de las exportaciones el 13 de abril, poco después de la captura del expresidente Laurent Gbagbo. Las sanciones contra Gbagbo por parte de la Unión Europea y otros organismos supranacionales también han sido levantadas, ya que no eran contra el país, sino contra su régimen, según quienes se han quedado con el país expoliado. No obstante, los transportistas consideran que la situación en el país africano no es lo suficientemente segura como para enviar allí sus embarcaciones.

Costa de Marfil es el líder mundial por volumen de exportación de vainas y frijoles del árbol de cacao, la materia prima para fabricar el chocolate. A lo largo de la última década, el país africano producía un 40% del cacao mundial. La imposición de las sanciones sobre el sector a comienzos de este año resultó perjudicial, tanto para agricultores como para los ciudadanos marfileños.

El corazón oscuro del cacao marfileño

Si en un país ha habido desavenencias por un problema de recuento de votos entre dos candidatos ¿por qué se dirime el asunto con un bloqueo económico internacional, unas sanciones del FMI y una invasión militar apoyada por la ONU, la UE y la UA? ¿Por qué esos organismos internacionales tomaron partido por uno de los candidatos desde el primer día, antes de que el Consejo Constitucional designase al vencedor? ¿Por qué exigieron a uno de los dos que renunciase a sus pretensiones? ¿Por qué en el 2003 obligaron al gobierno a negociar con unos golpistas y ahora no estaban dispuestos a que Uattara negociara con Gbagbo? ¿Por qué intervinieron militarmente para que uno de los dos candidatos se impusiese al otro por la fuerza de las armas?

Masacres "democráticas" del gentleman Uattara del FMI

Uattara, en su marcha hacia Abidján y apoyado por los ejércitos de la ONU y Francia, asesinó a miles de personas, no solo con fuego indirecto o como resultado de "daños colaterales". Mandó ejecutar uno a uno a los miembros de poblaciones enteras. Como en Duekué:



Tras ir conquistando ciudad tras ciudad a sangre y fuego con el apoyo militar internacional, Uattara lanza su ataque definitivo contra la sede del gobierno en Abidjan, donde los últimos defensores resisten los intensos bombardeos de los helicópteros franceses. Una vez rendidos los defensores, las fuerzas de Uattara eliminan a los supervivientes y se disponen a penetrar en la sede del Gobierno.

En ese momento, desde fuera del edificio, el embajador francés, Jean-Marc Simon, usa su teléfono móvil para sugerir al Ministro de Interior, Desire Tagro, que salga enarbolando un trapo blanco y se rinda. Lo intenta, pero le disparan, afortunadamente sin llegar a herirle. Desesperado, el ministro vuelve a llamar al embajador francés para que le pida a los rebeldes que le permitan salir a rendirse. éste bromea y le dice que salga sin miedo, que no le dispararán. Tagro sale con el trapo blanco y grita que se rinde. En ese momento, una bala atraviesa su boca. Después, los soldados de Uattara lo rematan a culatazos.

Al cabo de un rato se invita a los periodistas internacionales a entrar en el edificio para contemplar cómo Simone Gbagbo es objeto de escarnio y arrastrada por los pelos por los soldados de Uattara.

¿Para qué toda esta infamia?

Así pues, tenemos que un grupo de sanguinarios mercenarios a sueldo autodenominados rebeldes han sido apoyados por la ONU y Francia para derrocar al gobierno legítimo de un país africano. Es exactamente lo mismo que está sucediendo en Libia. Pero ¿qué motivos hay para esta masacre, para esta violación sin precedentes por parte de la ONU de los principios más básicos del derecho internacional?

En el caso de Libia, descubrimos que las razones del ataque tenían un detonante inmediato muy claro: la amenaza por parte de Gaddafi de nacionalizar la principal riqueza del país, el petróleo, unida a otras cuestiones de fondo, especialmente los intereses geoestratégicos de EEUU. Veamos qué encontramos en este caso.

Costa de Marfil es la primera exportadora mundial (40%) de habas de cacao, uno de los productos agrícolas más rentables. Durante los bonitos tiempos del cacique Boigny, la tonelada de cacao llegó a cotizarse a 3600$. Cuando EEUU logró perpetrar el golpe silencioso contra la URSS en los 80 las transnacionales tuvieron vía libre para acabar con el cuento del estado de bienestar y la economía tradicional de libre mercado. Llegaba la era de los estados sometidos a los grandes monopolios.

Inmediatamente se habló de "crisis" -como en nuestros tiempos- y el precio de las materias primas, que era lo único que se le había dejado producir a África, cayó por los suelos.

En el gráfico puede verse la evolución histórica de los precios del cacao. Puede apreciarse cómo durante el mandato del FMI durante el último período de Boigny (en el que Uattara fue Ministro de Economía) y los gobiernos de Bédié y Guéi (1980-2000) el cacao llega a cotizarse a menos de 1000$. Sintomáticamente, al llegar Gbagbo a la presidencia el cacao vuelve a subir, llegando en el 2009 a su récord histórico. Es en este año 2009 cuando Gbagbo emprende acciones decisivas para que el estado, contra las órdenes del FMI, ejerza mayor control sobre el mercado.

De hecho, es muy probable que una de las causas principales del golpe de estado del 2002 contra Gbagbo fuera su decisión de implementar un Droit Unique de Sortie (DUS) un impuesto estatal sobre la exportación que permitió recuperar la economía del país a pesar de la situación de permanente guerra civil y que obviamente limitaba el margen de beneficios de las grandes multinacionales productoras (como ADM, Cargill o Barry-Calebaut).

Estas grandes multinacionales productoras de cacao se dedican básicamente a comprar cacao lo más barato posible y a procesarlo (con los métodos más económicos posibles) para convertirlo o en manteca de cacao o en cacao en polvo, que luego venden a diversos fabricantes. Los humildes productores se ven así condenados a vender sus semillas a cambio de una miseria. Por ello es por lo que las políticas de Gbagbo de control de precios y calidades y de gravar con impuestos estatales las exportaciones beneficiaban a los productores y permitían al estado desarrollar unos mínimos servicios públicos.

Ciertamente, estas multinacionales son una maldición para los pobres agricultores. Está claro que ellas estuvieron detrás de los sucesivos golpes militares para derrocar a Gbagbo.

Frente a la todavía relativamente honrada y trabajosa tarea de lidiar con los campesinos, comprarles el cacao, transportarlo, procesarlo y venderlo a los fabricantes finales, puede uno, apropiarse de un gigantesco stock de cacao y, aprovechando la carestía, crear un lucrativo monopolio. Así, el especulador puede decidir cuándo y a qué precio vender la codiciada mercancía.

Anthony Ward, yerno de Uattara y amo del cacao

Anthony Ward es yerno de Alassane Uattara. Desde el 2002, conocedor de que su suegro -apoyado por el FMI que impone reglas económicas draconianas y gobiernos sumisos para cumplirlas- terminaría siendo presidente de Costa de Marfil, comenzó a comprar cacao y a acumular un enorme stock. Su compañía, Armajaro Trading Limited, tiene una sede en Costa de Marfil regentada por su esposa, la hija del demócrata, según Sarkozy, Uattara, Loïc Folloroux.

En 2010 Uattara pidió a la UE que declarase un embargo comercial total contra el gobierno de Gbagbo. La UE aceptó argumentando que con él se permitiría que Uattara accediese de manera "pacífica" al poder, pese arrastrar al país entero a la miseria. Pero este embargo permitió tres cosas:

-Que cientos de personas murieran por falta de productos básicos y medicamentos, sin que nadie en la OTAN se acordara de sus derechos civiles.
-Que el precio del cacao se disparase -al disminuir drásticamente la oferta y los stocks- lo que sirvió para subir los precios de la golosina más popular en el mundo.
-Que el stock que se quedó en Costa de Marfil sin vender pasara a ser propiedad privada de la familia Uattara-Ward, apropiándose de lo que pertenece al pueblo marfileño.

Y es que Anthony Ward es un magnífico adivino. Un mes antes de que Uattara iniciase la rebelión del 2002, ya compró casi todos los stocks de cacao de Europa. Ahora el país le ha sido regalado con la firma de esa ONU que mata libios -también para darles derechos humanos- con el dinero procedente de sus reservas bancarias en el exterior y los depósitos petroleros libios, robados y vendidos por la monarquía qatarí (ahora sponsor del Barça) con el aplauso de la CEE.

Y cuatro meses antes de que Uattara solicitase a la UE el embargo, en julio de 2010, volvió a adquirir otro inmenso stock de 241.000 toneladas de cacao. El equivalente a cinco Titanics, según se comentaba con estupor. Sin duda, un verdadero adivino si no hubiera sido algo perfectamente programado desde los despachos de la City, Bruselas y el Elíseo.

Si a ello le sumamos el stock que Anthony Ward ha ido acumulando desde el 2000 y el hecho de que su suegro sea ahora el nuevo presidente "democrático" del mayor exportador de cacao del mundo, tenemos que toda esta cruel guerra de diez años, todas estas absurdas muertes, toda esta destrucción, odio y sufrimiento, ha debido producirse para que Anthony Ward, su encantadora familia y sus socios de la vaca suiza Nestlé -propiedad de los financieros sionistas- sean aun más ricos.


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