La Casa Europa

La Casa Europa

Perceval, el idiota del Grial: No te mato ni te esclavizo: ¡Te libero, marxista!



La OTAN ha destruido tres satélites de comunicaciones de la televisión libia, mediante misiles de alta tecnología y altísimo coste en los que occidente ha de competir con China, Rusia o India y probar su funcionamiento, pues son el paso previo a cualquier enfrentamiento bélico entre potencias hogaño. Una buena excusa para silenciar globalmente al gobierno libio durante las décadas venideras.

El valor de los satélites civiles, de miles de millones de euros, se ha de sumar a la larguísima lista de destrucción y muerte sembrada en el país más desarrollado del mediterráneo sur por el ejército de la metrópoli colonial y sus monarquías, vulgo OTAN, todo a costa de algún día repartirse los amos del negocio imperial -en mejores condiciones que las impuestas por el gobierno legítimo que sea- los tesoros petrolíferos, gasísticos y acuíferos de Libia.

Cuesta entender la peligrosidad de unos satélites de comunicaciones civiles, máxime cuando "la rebelión del pueblo libio contra Gaddafi" debiera haber acabado -por el total apoyo popular publicitado por Sarko y Cameron- con su gobierno hace ya cuatro meses y medio, de los cinco que Libia lleva en una "guerra civil" organizada y provocada desde las poltronas calientes de Bruselas, presidida por la Royal Dutch Shell y BP, es decir, las casas de Orange y Windsor y sus nada simpáticas ni amadas reinas respectivas y accionistas.

Pero los "rebeldes" no son más que mercenarios, a sueldo de la monarquía libia corrupta de los Idrisi que la revolución de Gaddafi envió de vacaciones perennes a Londres y Suiza, eso sí, con las cuentas activas por parte de sus "demócratas" socios de las fascistas metrópolis europeas, los mismos que han rapiñado esas cuentas para financiar a los asesinos del pueblo libio, incluida siempre la España de los soberanos duros gaditanos.

Y es que la moral que reina en la Europa cristiana es la de MAQUIAVELO: Todo vale para conseguir el poder o lo que uno quiera. Todo. Ya fueron una muestra excelente los grandes traidores de pactos y compromisos, Fernando el putero de Aragón y la "plana y poco femenina" (John Lynch) Isabel la Fanática genocida de Castilla, más conocidos por "católicos". Y no hay mejor botón de muestra que aquellos años de fanatismo y crímenes de estado organizados, para quien quiera leer historia y no cuentos de hadas o de curas.

La misma "ética" mueve los gestos de los grandes imperios cristianos que llevan 500 años extendiendo la guerra, la miseria y el expolio desde sus propios pagos a los más ajenos o lejanos. Y los de sus siervos, amorales y ególatras, cobardes incapaces de enfrentarse a la palabra y sólo sombras virtuales, miserables embusteros tras una apariencia de idiotas uniformados según un modelo de afeminada burguesía "elitista" que confunde la inteligencia con la barbarie, la calidad humana con la cuenta bancaria, el honor con la cobardía, la valentía con la traición más abyecta y la libertad con la impune perversión de sus degenerados instintos.

Todo ello es consecuencia clara de una educastración judeocristiana, de la que el Islam o el budismo actual es también heredera, cimentada en la mentira de un dogma indiscutible que ha sido mil veces rebatido por su esencial estupidez, así como por la falsedad de sus historias -incluida la invención plagiada del "pueblo hebreo"y la Torá, el año 624 ane, o la misma existencia de Yashua (Jesús)-, que día a día deja sus vergüenzas en evidencia y hay que silenciarlas como sea, bajo la "objetividad" de una desinformación perfectamente dirigida y controlada.

Así, la OTAN de los libertadores silencia los satélites, asesina o encarcela periodistas y cierra medios de comunicación -o Wikileaks- para poner los suyos, las voces del amo, cronistas que copian sin cuestionar, que no preguntan a sus señorías, les ríen las gracias y son educadamente sumisos a sus paganos y asesinos jefes.

Es lo mismo que hace su gran guía "espiritual" Ratzinger, que jura y perjura que perseguirá a sus viciosos por doquier, mientras en la mafiosa Irlanda en ruinas se acaba de demostrar que al menos hasta 2009 el obispo de Dublín y los otros protegían a sus pederastas, en activo y trabajando a destajo, mientras gritaba y juraba con el resto del coro asotanado que se les perseguía y se les apartaba de las víctimas.

Como en la España franquista de CiU, donde el cura David Arasa, apartado por intentar abusar en Horta de Sant Joan, imparte clases en Gandesa a los niños. Y el alcalde de Gandesa de CiU dice que no tiene nada que decir, que es cosa de los jueces. Pero los jueces son ellos mismos, los mismos curas, el mismo Maquiavelo, la misma mierda fascista y embustera. Cada uno de esos deficientes intelectuales, desde su escalón de servidumbre y complicidad, no es más que un verdugo haciendo méritos.

Hasta un deficiente próximo -geográficamente- como el alcalde de Badalona, gracias al imputado Falcó de CiU y su amo Mas, el orco del PP Javier García-Albiol, lo ha comprendido. Por eso regala La Razón de Ansón y su amado monarca por toda la ciudad. Es como la Hoja Parroquial con el dogma escrito y claro, pero da para secar el suelo cuando sus criadas rumanas o dominicanas le friegan el palacete. Porque, siguiendo las jerarquías celestiales, los señoritos fascistas están domiciliados en el Turó Park de Barcelona, como el Bartomeu Muñoz "socialista" del caso Pretoria hijo del alcalde franquista de Gramenet y su heredero. Su dios los cría y las afinidades electivas los funden en la misma podredumbre.

Anders Behring Breivik, el nazi noruego que pretende compararse a un caballero cuando no es más que un cobarde sicario, el mozalbete felón, mezquino y modelo de nazi tan amanerado e imbécil como amariconado -seguidor de la diosa Marica imperial de Roma-, no está loco. A no ser que también se considere tal a Rajoy, Rouco Varela -que traerá en unos meses a sus juventudes nazionalcatólicas pagando de las arcas públicas vacías para según qué- y cualquier otro fascista conocido.

Un delirante endógeno -un loco- no mata, crea un mundo virtual nuevo en su cabeza y entorno, según la "imitatio dei" que los paranoicos de raíz cultural judeocristiana desarrollan en su delirio. Lo demostró el doctor Ramón Sarró, y ahí están los datos científicos y sus clínicas y sus psiquiatras.

Es un fascista, un nazi, un ególatra o egoísta -en griego, un idiota-convencido de que sus genes -de los que el necio no tiene de idea para más muestra de su ignorancia- le confieren, como a los sionistas, "pueblo elegido por dios al que los demás han de servir", supremacía sobre la vida y muerte de los demás seres, creados para su diversión por un dios inmoral, idiota y criminal que todo se lo excusa según convenga, al estilo Ratzinger, Wojtyla o Borgia.

Sólo se trata -para confundir al personal- de ocupar los púlpitos y los parlamentos -cuestión de dinero, que es lo único que tienen a falta de razón, moral o ciencia- y que súbditos sumisos e igualmente amorales vendan en sus medios sus demagogias y discursos sin réplica, reconociendo como democracia el fascismo y como libertad la mentira pública y la corrupción de un sistema sustentado por la represión y el crimen de estado. Así, de terrorista islámico diabólico pasa a ser -en 24 horas- un simple gilipollas católico iluminado a hostias, como Gert Wilders, Mouriño o Raül Romeva: ¡Pobre crío!

Esa basura humana -reliquia anacrónica de la Inquisición y las Cruzadas- no es un caso único. Sólo hay que ver -u oir- al orco badalonés, o a su paredra Rahola y su "productor" Cuní, o a los otros sionistas en nómina de Mas, como Vicenç Villatoro, o a la basura humana apedillada Sostres, o a la chusma de Telemadrid y el PP valenciano o balear, hasta el cuello de mierda y corrupción pero gobernando impune y tranquilamente y mintiendo como bellacos sin que nadie les diga nada, pues sus medios "libres" lo impiden.

Ahora los libios sólo tienen para informarse Al Jazira, de la monarquía sunnita qatarí que subvenciona, con los delirantes sauditas y el imperio OTAN de la cocaína, a los mercenarios monárquicos libios que les asesinan y saquean su país. Pero los qatarís son buenos porque sí, porque lo dice tv3. Si no fuera así ¿cómo el Barça, que no sólo es un club de viciosos, pijos y exladrones sino un equipo de fútbol, llevaría su publicidad en la camiseta?

Esa es la gran prueba de Mr Propper made in USA, el algodón que no falla, tejido por niños hambrientos en talleres indios o tailandeses y pagado a precio de oro, aunque el rojo del tinte sea de sangre infantil y no de grana.


Archivo