La Casa Europa

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Algunas víctimas del fascismo del PP europeo, al servicio de las oligarquías y el capital: ola de suicidios en Grecia, Italia y España y tsunami en Finlandia o Alemania


El pasado lunes, un catedrático de geología de 38 años se colgó desde un poste de luz en Atenas. El mismo día un sacerdote se lanzó al vacío desde el balcón y el miércoles, un estudiante se pegó un tiro en la cabeza también en la expoliada Grecia. Un suicidio también al día por la crisis en la Italia en manos de las mafias y Goldman Sachs, como títere por antonomasia de la banca al servicio de la Trilateral o el Club Bilderberg, escaparates que esconden y camuflan tras los maniquíes y lacayos visibles, a los verdaderos amos del mundo, ejemplarizados en las monarquías consanguíneas europeas y sus aliadas asiáticas, que controlan el capital acumulado en siglos de expolios y saqueos globalmente.

La tasa de suicidios en Grecia se ha duplicado a cerca del 5 por 100.000 habitantes y en Italia hay uno al día, pero el porcentaje sigue lejos del nivel de un 34 por 100.000 habitantes visto en Finlandia o los 9 suicidios por 100.000 personas silenciados por la democracia cristiana de Merkel en Alemania.  Los suicidios en España siguen aumentando año tras año en un 25%. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, un total de 12.765 personas, hombres en su mayoría, murieron en España por suicidio en 2010.

Grecia tenía una de las tasas de suicidios más bajas del mundo: un 2,8% por cada 100.000 habitantes pero hubo un aumento de un 40% en los suicidios ya durante el primer semestre de 2010, según el Ministerio de Salud. Los intentos de suicidio y la demanda para ayuda psiquiátrica se han elevado mientras Grecia intenta lidiar con el golpe de estado económico de Bruselas y el PP europeo.

Para un país que tenía la tasa de suicidios más baja en el mundo, el aumento en el número de estos casos en medio de la aguda estafa económica tiene impactada y consternada a la nación mediterránea -y los medios- antes de las elecciones del 6 de mayo que podrían sacar a Grecia del euro, de la influencia de la derecha y de la tiranía oligárquica, y meter en la cárcel a los falseadores de cuentas de la derecha del PP griego (Nueva Democracia) con la complicidad demostrada del actual director del BCE, Mario Draghi, entonces también ejecutivo de Goldman Sachs.

La muerte -particularmente trágica- del farmacéutico Dimitris Christoulas, que se disparó en la cabeza en una esquina del centro de Atenas por causa de la pobreza generada por la crisis que ha dejado a millones de griegos sin trabajo, fue de lejos la más dramática y de mayor impacto internacional. Antes de dispararse, a la hora más ajetreada de la mañana del 4 de abril en la Plaza Syntagma y frente al edificio del Parlamento griego, el jubilado de 77 años dejó una nota: "No veo otra solución que este final dignificado para mi vida para no encontrarme  buscando en la basura para subsistir", escribió Christoulas, que desde entonces se ha convertido en símbolo nacional del sufrimiento provocado por la derecha neoliberal, que está afligiendo a millones y matando a cientos.

Desesperación general

Desde entonces, los medios griegos han reportado suicidios similares casi a diario, empeorando la sensación de pesar y de indignación poco antes de las elecciones de la próxima semana,  convocadas después que el Gobierno del primer ministro interino Lucas Papademos completara su mandato de asegurar un nuevo acuerdo de rescate de sus acreedores extranjeros mediante nuevos  recortes del gasto.

Algunos expertos médicos afirman que esta forma de suicidio político es reflejo de la creciente desesperación y sensación de desamparo que muchos sienten mientras los medios de la derecha intentan desvirtuar los datos afirmando -sin datos- que las cifras "podrían haberse incrementado sólo ligeramente".

"La crisis ha desencadenado una sensación creciente de culpa, de pérdida de autoestima y humillación para muchos griegos", dijo a Reuters Nikos Sidera, connotado psicoanalista y autor en Atenas. "El pueblo griego no quiere ser una carga para nadie y hay esta sensación creciente de desamparo. Algunos desarrollan una actitud de odio hacia sí mismos y eso lleva a la autodestrucción. Esto es lo que está detrás de la subida en los suicidios y en los intentos de suicidios. Estamos viendo una categoría completamente nueva: suicidios políticos", dijo.

La policía dijo que el catedrático de geología, Nikos Polyvos, que se colgó, estaba angustiado porque una oferta para un puesto de profesor había sido bloqueada por la congelación en las contrataciones en el sector público.

Nación en estado de shock

Para algunos -la propaganda a sueldo- son cifras "relativamente bajas": menos de 600 suicidios al año, como si uno sólo pudiera considerarse normal en una sociedad sana, justa, democrática, solidaria y desarrollada.

Pero el enorme incremento en los casos consumados y en los intentos de suicidios, el aumento del uso de medicamentos para la depresión -todos ellos caros y adictivos y con graves efectos secundarios pero que benefician a los mismos mafiosos de las farmacéuticas- y la necesidad de ayuda psiquiátrica -de pago privado para quien pueda pagársela- generan mucha alarma en una población abandonada por el Estado ante esos problemas. Un Estado que ha devenido claramente el enemigo.

Antes de que la crisis financiera empezara a causar estragos, en 2009, Grecia tenía una de las tasas de suicidios más bajas del mundo: un 2,8% por cada 100.000 habitantes. Hubo un aumento de un 40% en los suicidios durante el primer semestre de 2010, según el Ministerio de Salud.

La tasa de suicidios en Grecia se ha duplicado a cerca de 5 por 100.000 habitantes. El porcentaje sigue lejos del nivel de un 34 por 100.000 habitantes visto en Finlandia o los silenciados 9 suicidios por 100.000 personas en Alemania. Los intentos de suicidio y la demanda por ayuda psiquiátrica se han elevado mientras Grecia intenta lidiar con su peor crisis económica desde la Segunda Guerra Mundial.

Un suicidio al día por la crisis en Italia

De enero a marzo de 2012 se han cerrado 146.000 empresas en las que califican el peor momento desde la II Guerra Mundial.«Me he encontrado todas las puertas cerradas. Perdonadme, no podía seguir adelante ». Con estas palabras escritas en una nota explicaba su suicidio el empresario Giovanni Schiavon, de 59 años, padre de dos hijos. Se disparó un tiro en el despacho de su empresa de construcción de Padua. Es uno de los casos más conocidos en Italia, pero muchos otros han muerto en la oscuridad, sin que trascienda su tragedia, perfectamente silenciados.

El número de suicidios en toda Europa aumenta de forma espectacular. No parece un parte de guerra: lo es.

En Italia hay un suicidio diario a consecuencia de la precariedad económica, según Eures, la red creada por la Comisión Europea para facilitar la movilidad laboral. Una precariedad programada desde los despachos bancarios de EEUU y Europa, para beneficiar a la cada vez más minoritaria y elitista plutocracia neonazi mundial.

Empresarios medianos y pequeños -los que crean riqueza y puestos de trabajo-, desempleados, autónomos -forzados a serlo por las corporaciones que imponen sus normas esclavistas-, incluso jubilados con pensiones de miseria que se quitan la vida por falta de dinero, de trabajo, o por desesperanza. Los medios de comunicación hacen un recuento dramático: sólo entre los pequeños empresarios ha habido ya 25 suicidios en ese año.

Para sensibilizar a la opinión pública sobre este drama, cientos de personas se congregaron junto al Panteón, en Roma, y ​​han denunciado en una marcha con velas en las manos las trágicas consecuencias de la crisis.

Viendo esta dramática situación, el primer ministro italiano evocó el pasado miércoles el espectro de Grecia, con "1.725 suicidios en los dos últimos años». En Grecia, el suicidio entre los hombres se incrementó más del 24% desde el 2007 al 2009, según cifras del gobierno. En Irlanda, durante el mismo periodo, los suicidios se incrementaron más del 16%. Y en Italia, los suicidios motivados por dificultades económicas se han incrementado un 52% entre 2005 y 2010.

Los empresarios italianos hablan de situación dramática

En los tres primeros meses de este año se han cerrado 146.000 empresas. Su denuncia se refiere al peso excesivo de los impuestos, la falta de inversiones gubernamentales, retraso en los pagos por parte de las administraciones públicas, excesiva burocracia y corrupción.

Ni el euro del café, ni menos capuccino

En muchos medios se presenta la imagen de una Italia desesperada por la crisis: Precios por las nubes, salarios inmóviles (entre los más bajos de Europa), y récord de impuestos. Con este panorama desolador, algunos italianos confiesan que han vuelto a hacer el café en casa para no gastar 1 euro en el bar.

Un diario de derechas como «La Stampa» titula dramáticamente: «Las familias no gastan ya: Es el peor momento desde la II Guerra mundial», como si fuera un castigo divino e inapelable, y no una estafa organizada por la vieja y corrupta "democracia cristiana" y socios "socialistas" de Andreotti y compadres de mafia, Berlusconi y Fini incluidos, contra los pueblos de Europa.

El sociólogo Enrico Finzi ratifica la información: «Es el momento más negro en relación con el consumo en más de 60 años».

Mientras, la asociación Confcommercio prevé que «el 2012 será el peor año de la historia republicana". Las encuestas dicen que el 65% de los italianos ven muy negro el futuro. Reflejando este estado de ánimo, ayer mismo el semanario «L'Espresso» llegaba a los quioscos con una portada en negro, con una sombría foto de Monti en la penumbra, y este titular dramático: «Si ni siquiera él puede hacerlo ... ».

España, con más de cinco millones de parados y más de 50.000 familias desahuciadas por ejecuciones hipotecarias, ha incrementado en un 25% el número de suicidios

Según los médicos, más del 90% de los que se suicidan padece una patología psiquiátrica, siendo la más frecuente la depresión. Por lo tanto, han aumentado de forma significativa las consultas en los  departamentos de urgencias psiquiátricas por parte de personas que acuden a ellas tras intentos de suicidio, con síndrome de ansiedad y síntomas de dependencia del alcohol y de las drogas.  Este tipo de patologías, según afirman los médicos, también afectan a la unidad familiar, ya que únicamente una décima parte de estas personas tiene una pareja estable y un porcentaje muy elevado se encuentra aislado socialmente.

Uno de los casos más impactantes de suicidio y crimen debido a la crisis lo protagonizó una mujer en EEUU, que disparó a sus dos hijos antes de suicidarse en una oficina estatal de asistencia social.
Rachelle Grimmer, de 38 años, tomó esta drástica decisión después de que las autoridades le negaran cupones de alimentos durante meses, ya que "no entregó suficiente información". Para recibir ayuda del Gobierno para la compra de alimentos se requieren documentos que prueben su información, que avalen su situación profesional y su residencia. También han de rellenar una hoja de 18 páginas.

En la serie de trágicas muertes relacionadas con la crisis económica se une el reciente fallecimiento del famoso banquero e inversor Russel Armstrong. El capitalista no aguantó la quiebra de su negocio y se colgó en su casa en Los Ángeles.

EEUU registró un ligero descenso en la tasa de paro, actualmente situado en torno al 9%, el número de personas que vive en condiciones de pobreza ha superado la cifra récord de 50 millones, lo que incidirá aumentando el índice de suicidios.

Según estadísticas internacionales, desde el inicio de la recesión la tasa de suicidios aumentó globalmente más de un 20%, registrándose los peores índices en Grecia, la más afectada por la crisis financiera global.

Muchos expertos opinan que la manera más eficaz de erradicar los suicidios es adoptar políticas activas para ayudar a la gente a encontrar trabajo. "En España en los 80 se produjo un alza significativa de suicidios cuando subió el paro, pero en Suecia en los 90 un aumento muy fuerte del  desempleo no impactó sobre los suicidios ya que el Estado les ayudó", comentó Martin McKee, director del Observatorio de Sistemas Europeos de Salud.



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