La Casa Europa

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Resoluciones y estrategias del Congreso de la Alianza Roja-Verde de Dinamarca

La Alianza Roja-Verde marca la diferencia

El avance de la oposición no ha beneficiado a la Alianza Roja-Verde, sino más bien al Socialist Folks Party que, infortunadamente, está en camino de girar a la derecha. Así, existe ahora, más que nunca, la necesidad de una alternativa socialista que sólo la Alianza Roja-Verde (RGA: Red-Green Alliance) puede ofrecer.

La lucha por el socialismo de hoy

La lucha por el socialismo es necesaria e importante ahora mismo.

El capitalismo da diariamente ejemplos de como se fundamenta en la explotación y la represión, generando un incremento de las desigualdades, de la pobreza, guerras, genocidios y destrucción de la naturaleza a gran escala, amenazando la supervivencia de la propia humanidad.

La clase trabajadora debe, junto con los pueblos oprimidos de todo el mundo, promover una revolución social y política, que guíe hacia el consecuente enfrentamiento con el sistema.

Debemos tener una sociedad construida sobre la solidaridad, con idénticas condiciones y oportunidades para todos, donde cada quien consiga la mayor libertad posible para desarrollarse a si mism@ en armonía con la naturaleza y su entorno.

Esto no sólo implica una acción amplia contra y por el control de la propiedad privada de los medios de producción. También significa el establecimiento de nuevas formas de democracia, donde las cuestiones políticas y económicas sean dirigidas en asociación amistosa por todos.

Vivimos en una sociedad de clases, donde el poder se restringe a un pequeño grupo de propietarios del capital y sus ejecutivos.

La gran mayoría están interesados en enfrentarse a la sociedad de clases. Ésta es la primera de las verdades para la clase trabajadora, que son la clara mayoría de asalariados públicos y privados. Y también en Dinamarca la clase trabajadora debe luchar por, y con todos, los oprimidos.

El Socialismo es más que una visión

El Socialismo es más que una visión de otra sociedad. Es la línea directiva de nuestras políticas actuales.

No hay socialismo sin enfrentamiento con los poderosos: Por lo tanto, RGA, formula cuestiones marginadas por otros. Así, dirigimos un foco sobre el poder y revelamos los abusos de poder y sus ventajas y ganancias personales, donde quiera que se den.

No hay socialismo sin poder del pueblo: Por ello RGA, en todas las situaciones, lucha por más sociedad y menos mercado, más compartir propiedad y control del pueblo.

No hay socialismo sin bienestar: Por tanto RGA lucha por el bienestar para todos, y por buenos salarios y condiciones de trabajo. Asímismo, aseguraremos a todos los que están fuera del mercado de trabajo una buena economía. Y, por todo ello, rehusamos alcanzar acuerdos con quienes deterioran las condiciones de vida de los pueblos.

No hay socialismo sin solidaridad: Por lo que RGA lucha contra toda clase de privatización de la propiedad pública, la energía, medios de comunicación y servicios. Apoyaremos todos los intentos para reemplazar la propiedad privada por la propiedad comunal y la democracia.

No hay socialismo sin igualdad: Por lo cual RGA apoya todas las propuestas que aseguren iguales condiciones y posibilidades para todo el pueblo. Exigimos que la gente rica cargue con el mayor peso de las tasas e impuestos. También apoyamos a los trabajadores en su exigencia de un reparto lo mayor posible de los beneficios excesivos.

No hay socialismo sin emancipación de las mujeres: RGA lucha, no sólo por igualdad en los derechos y oportunidades de las mujeres, sino también por una emancipación general, sin roles de género que limiten la libertad de los pueblos. Por ello luchamos por salarios iguales y por el derecho de las mujeres a su independencia económica y a una verdadera libertad.

No hay socialismo sin multiplicidad: Por ello RGA apoya la lucha de los grupos minoritarios para organizar independientemente su lucha por demandas y derechos, en sociedades y en movimientos. Y defendemos a todas las minorías oprimidas contra el acoso y el racismo, peleamos por un espacio para todos, sin reparar en el bagaje social o étnico, convicción religiosa u orientación sexual, al igual que en la vida política.

No hay socialismo sin democracia: Por lo que RGA lucha tanto por la democracia y por el puesto de trabajo, como contra el control burocrático. Asímismo peleamos por la libertad y derechos sindicales y contra la vigilancia social y la reglamentación del terror en la UE.

No hay socialismo sin solidaridad internacional: Apoyamos las luchas por la sindicalización y derechos sociales en todo el mundo y peleamos contra la explotación de los pueblos por compañías multinacionales en el tercer mundo. Por ello Dinamarca debería liderar una unión de asistencia y apoyo para el bienestar de los pobres y oprimidos.

No hay socialismo sin libertad: Por ello, RGA apoya las luchas por la democracia en todo el mundo, y defiende el derecho de los pueblos oprimidos a la lucha armada contra la ocupación por fuerzas y regímenes dictatoriales. También apoyamos a los movimientos de liberación fijados en objetivos y métodos democráticos.

No hay socialismo sin paz: Por cuanto RGA exige que Dinamarca dirija una independiente y pacífica política exterior y rechace cualquier participación en alianzas militares y operaciones que apoyen los intereses imperialistas.

No hay socialismo sin una tierra donde vivir: Por lo que RGA pelea por un cambio radical completo hacia energías renovables, alimentos ecológicamente producidos, transporte público y contra toda producción y consumo que destruya naturaleza y entorno, o contra el saqueo mercantil de nuestro planeta.

No hay socialismo sin internacionalismo: Por ello RGA busca una cooperación cercana con todas las organizaciones anticapitalistas en otros países, que luche contra la opresión y por la democracia socialista para todos.

No hay socialismo sin cambio desde abajo: Por esta razón, la política básica de RGA es que cualquier cambio afecta la vida de los pueblos: en su puesto de trabajo, instituciones de educación, en la vivienda y en un área local. Por ello apoyaremos las posibilidades de los sindicatos y las organizaciones populares para dar a conocer sus intereses e influir en las decisiones de los gobiernos.

No hay socialismo sin unidad: Así, RGA presiona por la solidaridad entre los trabajadores, sea localmente en los puestos de trabajo o, de igual forma, regional, nacional o internacionalmente. RGA contrarrestará las separaciones entre trabajadores-parados, empleados públicos y privados, mujeres-hombres o entre gentes de diferentes culturas y fundamentos religiosos. Por todo ello RGA deberá estar siempre preparada para cooperar con otros partidos de trabajadores y movimientos populares en orden a obtener resultados aquí y ahora y, escalón a escalón, construir la fuerza que pueda seriamente enfrentarse a aquellos en el poder.

La Alianza Roja-Verde debe ser una organización política luchadora

La liberación de la clase trabajadora está más allá de nuestras acciones. Pero exige organización en movimientos, sindicatos y partidos políticos, cuyos reflejos son la multiplicidad y unidad de acción.

RGA contribuirá a desarrollar un partido revolucionario de masas que avance hacia la creación de una alianza entre la clase trabajadora y otros grupos oprimidos, en el desarrollo de una democracia donde la mayoría de la población tenga un poder decisivo sobre la política y la economía. Una democracia que descarte cualquier clase de opresión que sea causada por clase, género, etnia, pertenencia religiosa u orientación sexual.

Es un trabajo a largo plazo, en que seguiremos los próximos pasos hacia delante basándonos en las posibilidades de RGA hoy:

- Cambiaremos nuestra agitación política y, para una extensión mayor a la actual, nos implicaremos en los problemas concretos con que la clase trabajadora y otros grupos oprimidos se enfrentan.
- Concentraremos nuestros objetivos en el incremento de la presencia de RGA en el movimiento sindical, movimientos estudiantiles, movimientos procasa y todos aquellos movimientos populares que se alcen en el curso de las luchas puntuales.
- Reforzaremos el trabajo organizado de RGA y el diálogo con estos movimientos intensificando las redes ya existentes en RGA y estableciendo redes donde no existan aún.
- Trabajaremos para modificar la composición de nuestros propios miembros, dirección y órganos parlamentarios, para ser un mejor reflejo del hecho social, genérico y étnico del pueblo trabajador.
- Ofreceremos a todos los miembros de RGA educación sobre las bases y contenidos de los partidos políticos.
- Reforzaremos la mesa ejecutiva nacional, para permitirle que sea el principal órgano político y de coordinación para nuestro trabajo en áreas locales, movimientos y cuerpos parlamentarios.
- Trabajaremos para mejorar la participación y compartir con los miembros de RGA experiencias y conocimientos, en orden a apoyar el desarrollo de acciones y prácticas políticas en la lucha de clases.
- Conduciremos una discusión continua de fines y medios en la lucha por el socialismo, internamente como cualquier otra corriente en los movimientos de trabajadores que sea seria en este debate.

Un proceso continuo

En otras palabras, el objetivo es desarrollar la Alianza Roja-Verde hacia una organización política luchadora, que se vincule colectivamente contra los desafíos de las luchas políticas, económicas, ideológicas y culturales de hoy.

Este es un proceso en marcha, en que todos los miembros activos y principales deben contribuir a mejorar la coordinación, dar prioridad a los recursos, clarificar discrepancias meticulosamente y a fondo, hacer mejores análisis de nuestras posibilidades y limitaciones. En conjunto, ésto conducirá a una acción más comunitaria.

La situación política conlleva muchas posibilidades para llevar a su fin nuestra cuestión central en todos los campos. Es, sin embargo, esfuerzo nuestro usar estas posibilidades. Llamamos a todos los miembros y simpatizantes a compartir el trabajo activamente en el período próximo, y así ser una parte en el necesario reforzamiento de la Alianza Roja-Verde. El objetivo es que RGA sea la fuerza dirigente de la izquierda danesa.


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