La Casa Europa

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Goldman Sachs, sionistas y el imperio ganan, todos los demás pierden


Varios gigantes bancarios internacionales, entre ellos el omnipresente en todos los asuntos turbios de las finanzas internacionales Goldman Sachs, han "malgastado y despilfarrado" decenas de miles de millones de dólares en fondos libios, con la excusa de que pertenecían a Gaddafi cuando -en todo caso- son propiedad del pueblo libio, informa RT.

El robo se encuadra en la extraña y contradictoria actitud del gobierno de EEUU que, en plena quiebra por insolvencia, mantendrá, en palabras de Robert Gates, su presencia y actividad militar en Asia, pese a las protestas y las exigencias de Pakistán y Afganistán para que las fuerzas imperialistas invasoras abandonen sus territorios y dejen de masacrar a sus ciudadanos en nombre de la "democracia de los banqueros".

Cabe recordar que Goldman Sachs ya ha sido multada en el Reino Unido y EEUU por haber estafado a sus clientes , ofreciendo productos de alto riesgo al mismo tiempo que apostaba en su contra en bolsa, obteniendo beneficios supermillonarios a cambio de hundir en la ruina a sus propios clientes y de las entidades bancarias que "creyeron" en sus bonos basura, desde Lehman Brothers hasta el Santander o La Caixa, mientras sus directivos, usando a discreción su información privilegiada en beneficio propio y personal, se han enriquecido ostentosa y obscenamente.

Miles de pequeños ahorradores han visto en los últimos años esfumarse el valor de sus acciones hasta apenas un 25% de su valor en plena burbuja especulativa inmobiliaria, pero: ¿Dónde ha ido ese dinero? ¿Acaso se esfumó?

Ni mucho menos. La respuesta está en los momentos del estallido, cuando sin previo aviso un gran grupo de accionistas se desprendió brúscamente y a precios hiperinflados de sus grandes paquetes accionariales, dejando en el pasmo y a la espera de un nuevo remonte a los pequeños ahorradores y/o inversores que, en las semanas siguientes vieron que, no sólo no se recuperaban bancos e inmobiliarias, sino que se hundían progresiva e imparablemente.

Así, un modelo de enriquecimiento por pelotazo especulativo como la valenciana Astroc Inmobiliaria, con un valor por acción de 73 euros, pasaría en pocos meses a valer apenas 30 céntimos de euro. Mas su propietario, que debería haber respondido ante la ley por el fraude a sus asociados, se haya ahora en plena multiplicación de lo robado, extendiendo su imperio inmobiliario por Brasil. El que ha dejado miles de viviendas por acabar en el País Valenciano, a miles de trabajadores en la calle, después embargados de sus viviendas por vida por haber comprado la misma propiedad supervalorada del amo con todas las garantías y fanfarrias del PP y sus héroes financieros, ahora se enriquece construyendo bloques de viviendas en el Brasil emergente.

Del mismo modo, el banco de los sionistas Samuel Goldman y su yerno Sachs, implicado también en la falsificación de las cuentas del gobierno griego neocon y fascista de Nueva Democracia, sigue adquiriendo empresas arruinadas por ellos mismos y ampliando su poder de influencia en el mundo, como por ejemplo, con la compra del mayor grupo de prensa en lengua hispana, PRISA, y con él Cadena Ser, con la mayor audiencia radiofónica en España, El País, cadenas de televisión y revistas en todo el mundo hispanohablante.

Paralelemente, otro gran especulador sionista -el que arruinó a media Europa y se enriqueció falsificando los resultados de la batalla de Waterloo o financiando ambos bandos enfrentados en las grandes guerras desde el s.XIX hasta la fecha, la familia Rothschild, acaba de adquirir nada menos que la gestión de la Lotería Nacional Española -que ahora será nazionalisraelí, por supuesto-, en el segundo país del mundo en volumen de juego. Los Rothschild son propietarios, entre tantas cosas, del diario francés Liberation y la revista británica The Economist.

Mientras los gobiernos europeos se comprometieron a perseguir e investigar a los culpables del fraude financiero internacional, sólo el Reino Unido y parcialmente EEUU han multado -con multas ridículas frente al montante de lo robado- a día de hoy a Goldman Sachs o Ernst&Young, mientras que las agencias que siguen falseando, manipulando y especulando, ahora con la deuda de los mismos estados que les salvaron de hundirse en la quiebra fraudulenta, siguen pendientes de que las promesas de investigación se lleven a cabo años después. La refundación del capitalismo de Sarkozy se ha convertido en el silencio de los medios entre orgías y escandalos de faldas.

Es curioso que, habiendo sido quitado del medio el molesto Julian Assange y tras silenciar debidamente la incómoda Wikileaks mediante un par de señoras que hacían gala pública de su promiscuidad sexual y sus éxitos en lechos de alquiler, el incómodo rival del agente de la CIA Sarkozy sea apartado por una jueza de EEUU por una denuncia similar. Y ello en una suite de mucho lujo en la que, por lo visto, el personal entraba y salía a discreción sin ningún control -la dama asediada habría sido invitada a entrar por un colega que arreglaba cositas indeterminadas aún según NYT-, y en la que ni en recepción ni en planta nadie sabía si los clientes estaban dentro, fuera, vivos, muertos o asediando y sobornando a cualquier ser del género complementario. En EEUU por lo visto no hay manera de encontrar hoy día una Pretty Woman ni siendo supermillonario…, hemos de creer.

En el ínterin un nuevo banco en EEUU acaba de quebrar hoy, en Carolina del Sur, y van 45 en EEUU sólo en lo que llevamos de 2011, cientos ya desde el inicio de "la crisis" inventada y dirigida desde los despachos de la City.

Alemania, cuyo Deutsche Bank y director, el suizo amigo y guía de Merkel Josef Ackermann, se hallaba el día que se inició la venta masiva de acciones rodeado de los grandes de la banca americana -Morgan, Rockefeller, Goldman..- "casualmente" en New York, se encuentra en pleno crecimiento económico para sus empresarios, aunque sus salarios y ventajas sociales hayan menguado para la clase trabajadora considerablemente.

Pues la RFA vende su deuda barata, respaldada por un banco que se ha enriquecido especulando contra sus "socios y aliados" europeos, hundiéndoles en la recesión, el paro y una miseria poblacional creciente; que sigue usando sus alianzas financieras con los bancos dueños de las agencias de calificación de riesgo, Moody's, Standard&Poor's o Fitch, para seguir atacando a Grecia, Portugal, España, Irlanda, los países bálticos o las repúblicas del espacio postsoviético. Conforme sus "aliados" se arruinan, los dueños del mundo se enriquecen comprando barato países, como compraron antes a sus gobiernos.

Cuando se ven colas desde las 6'30 de la mañana en Lisboa parqa recibir la visita de un médico, y que ni así se consigue pues el doctor no da abasto (France24), y se ha de regresar más temprano al día siguiente para tal vez conseguir la visita, pese a co o repagar por cada medicamento y visita médica u hospitalaria, en la "sanidad pública", y las listas de espera se llenan de muertos que se sumarán a los que aguardan las aprobadas ayudas a la dependencia que nunca llegan hasta que el demandante ha finiquitado, mientras Miquel Roca Junyent, la condesa Esperanza Aguirre, el monarca y sus amigos de club y círculo escuestre entran y salen del quirófano sin pedir siquiera hora, uno no puede más que, como Iran o Libia enteras, sorprenderse e indignarse con el rasero hipócrita del imperio y sus amos.

Porque ya está claro que lo de Túnez y Egipto no fue más que el primer paso para aislar Libia de una posible ayuda desde estos países y a la vez armar y aportar mercenarios contra el régimen legal. Y que el objetivo final de las revoluciones ajazminadas que han acabado hediendo a contrarrevolución fascista eran los pozos petrolíferos, los yacimientos gasísticos y la gran infraestructura hidrológica de Libia, así como los fondos de uno de los países más ricos y con una renta per capita de sus ciudadanos más elevadas, no sólo del oligárquico mundo musulmán, sino del mundo enterito.

Pero no es un problema ético -ni menos político- para la baronesa Ashton, el barón Cameron o Sarkozy y sus perros falderos orgiásticos, cuyos helicópteros atacan y masacran hoy a la población libia para salvarles de Gaddafi (sobre 800 civiles muertos por la OTAN).

Habrá que reconstruir la Libia monárquica, una vez destruida y "democratizada", y ahí está el negocio y tal vez la reducción del paro en Italia, Grecia, Portugal y España, el milagro económico para cuando la derecha neofascista gobierne desde Portugal hasta Finlándia: Hará falta mucha mano de obra barata para ello, y ni China ni Rusia quieren perder oportunidades de negocio siquiera.

China -que tenía 17.000 trabajadores en Libia- reconoce haber mantenido conversaciones con los "rebeldes" que vienen financiando Qatar-Al Jazira-Barça, Omán -mediante fondos holandeses traspasados que la reina Beatriz en una escandalosa visita ya le garantizó- y Arabia Saudí, todas ellas, como Bahrein y el conjunto de Emiratos Árabes Unidos "modelos" a seguir para los "demócratas" del Partido Popular europeo y el premio dinamita Obama, con el superviviente de las Azores, el reconocido funambulista político Durao Barroso, al frente.

El objetivo siguiente de la Alianza sionista e imperial, no cabe dudas a nadie, se ubica desde Nicaragua hasta Patagonia, como dejaron claro Juan Carlos I i el presidente de la RFA, Christian Wulf, el pasado abril. Venezuela no es un modelo democrático, ni Bolivia o Ecuador, para los oligarcas y su OTAN. México, la del mayor multimillonario y traficante mundial, que ahora salva de la ruina las empresas españolas y compra pedazos enteros del país y sus habitantes, siempre con la imprescindible aprobación de La Zarzuela, es el modelo a seguir. Una democracia modélica, donde los narcotraficantes fijan los salarios, los parlamentarios, el precio de la vida y quienes han de vivir y morir, y los demás son esclavos baratos, espaldas mojadas o simples conejos para el tiro al blanco de los tejanos que se divierten los fines de semana asesinándolos cuando intentan cruzar la frontera, el muro de la vergüenza contra el que las democracias nada tienen que alegar, siempre del lado por donde no mira su justicia ciega.

Y no como en una España donde los sindicatos, con su habitual osadía, pretenden que sea mediante convenios colectivos y acuerdos de los trabajadores con la patronal como se gestionen empresa y salarios. ¡Qué antidemocráticos e insolentes son los sindicatos, señorías! Indignen-se y clamen desde sus plazas fuertes y sus despachos: ¡Si no nos dejáis dormir, sencillamente, os bombardearemos! Igual se ahorran un par de huelgas e incluso el salario de la policía. Un pueblo convenientemente acobardado es siempre fácil y barato de mantener. Aún más barato.


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