La Casa Europa

La Casa Europa

Amaranto o celosía: ¿Pan para todos?


Ideal en anemias y desnutrición, el Amaranto es un alimento rico en hierro, proteínas, vitaminas y minerales; a tener en cuenta también en la osteoporosis, ya que contiene calcio y magnesio.
Conocido en jardinería como celosía, sus beneficios nutritivos han sido reconocidos por la FAO, nominándola la planta más nutritiva del mundo. Se está impulsando su cultivo desde muchos gobiernos de centro y sudamérica, así como en la India y China, como solución a la sequía y las hambrunas que sufren actualmente más de 1.200 millones de personas.

Nombre científico: Amaranthus caudatus Linnaeus, de la familia Amaranthaceae
Nombres comunes:
• Aymara: Kiwicha, amaranto, trigo inca, achis, achita, chaquilla, sangorache, borlas.
• Quechua: Kiwicha, quihuicha, inca jacato; ataco, ataku, sankurachi, jaguarcha (Ecuador), millmi, coimi.
• Francés: amarante caudeé.
• Inglés: Amaranth, love-lies-bleeding, red-hot, cattail, bush green, Inca wheat (normalmente usado para quinua)
• Portugués: Amaranto de cauda.
Puede alcanzar tres metros de altura
Las hojas tienen más hierro que las espinacas. Contienen mucha fibra, vitamina A y C, Hierro, Calcio y Magnesio. Algunos especialistas advierten que si usamos el Amaranto como verdura hemos de hervirlo ya que, sobre todo en terrenos con poco agua, las hojas pueden contener altos niveles de oxalatos y nitratos.
Tiene un alto nivel de proteínas, que va del 15 al 18 %. Mientras que el contenido de proteínas de maíz, trigo y arroz mejorados genéticamente oscila de 10 a 13%, el de amaranto sin mejoramiento ex profeso varía de 15 a 18% y la calidad es francamente mejor. La calidad del contenido proteínico mayoritario puede compararse en varios parámetros a la de la proteína de la leche, la caseína, que se considera nutricionalmente la proteína por excelencia; la principal proteína en el amaranto, descubierta y bautizada como amarantina (aunque se debió haberla llamado irapuatina) es superior nutricional y funcionalmente a cualquier otra proteína vegetal conocida hasta ahora.
Pero además, lo interesante es su buen equilibrio a nivel de aminoácidos y el hecho de que contenga lisina que es un aminoácido esencial en la alimentación humana y que no suele encontrarse (o en poca cantidad) en la mayoría de los cereales. Los niveles de lisina son superiores a los de todos los cereales
Contiene entre un 5 y 8% de grasas saludables. Destaca la presencia de Escualeno, un tipo de grasa que hasta ahora se obtenía especialmente de tiburones y ballenas. El aceite de amaranto es de buena calidad y el contenido superior al de maíz, cereal que se emplea comercialmente como fuente de aceite; contiene altos niveles de ácido linoleico, ácido graso esencial precursor de prostaglandinas cuya función es análoga a la de las hormonas. El aceite no tiene colesterol y las semillas prácticamente no tienen factores antinutricionales tan frecuentes en leguminosas como soja.
Su cantidad de almidón va entre el 50 y 60% de su peso. Existen materiales de amaranto que tienen almidón ceroso, es decir, rico en amilopectina que le da un comportamiento especial para usarse como ingrediente alimentario; la fuente industrial actual es maíz mejorado genéticamente para ello. La industria alimentaria está estudiando sus características ya que parece ser que puede ser un buen espesante.
Es una planta con mucho futuro, dado que aparte de su interés nutricional también se puede aprovechar en la elaboración de cosméticos, colorantes e incluso plásticos biodegradables.
Calaveritas mexicanas de amaranto
Algunos detalles a tener en cuenta para su cultivo:
El amaranto es una alternativa de cultivo muy interesante por diversos motivos: Hay una gran demanda en el mercado y sus precios lo hacen un cultivo rentable. Se adapta a diferentes tipos de suelos y climas y soporta muy bien la escasez de agua; las hojas se pueden consumir incluso antes de recolectar las semillas. Así nos podemos alimentar nosotros y nuestros animales. Por supuesto todo lo que quede después de la cosecha se aprovecha también para los animales.
Hasta ahora no había experiencia para cultivarlo de forma mecanizada ya que tradicionalmente se ha hecho a mano y en terrenos pequeños. Es una planta con una gran tendencia a hibridarse con malezas y otras especies similares. Conviene obtener, pues, semillas muy seleccionadas para intentar que sean lo más puras posibles.

Amaranto pseudocereal: ¡A la rica palomita de amaranto!
Un negocio que hasta los antiguos dioses recomendarían
Por Nancy García
Las antiguas culturas ubicadas en el territorio mexicano consideraban al maíz como regalo de los dioses; mientras que el amaranto era deleite exclusivo de las deidades, sólo degustado por las clases privilegiadas. En la actualidad ya sin su velo ritual, el amaranto se muestra como un alimento con diversas ventajas que bien pueden aprovecharse y convertirse en oportunidades de negocios muy apetitosas.
El amaranto es una planta que pertenece a la familia de las amarantáceas; según evidencias arqueológicas se cree que es originario de Puebla, México. Se ha cultivado desde Arizona y Nuevo México en Estados Unidos, hasta Perú y Bolivia.  
Su nombre significa vida eterna debido a que crece en tierra poco fértil y con una mínima cantidad de agua también porque una sola planta puede producir cerca de un millón de semillas, y sin ser gramíneas, pueden conservar sus propiedades por más de 40 años. En México se cultiva en los estados de Puebla, Veracruz, Tlaxcala, Distrito Federal y el Estado de México.
Tiene un alto valor nutritivo debido a la cantidad y calidad de sus proteínas; cuenta con el doble de proteína que el maíz y el arroz, y de un 60 a 80% más que el trigo. De igual manera posee el doble de lisina (un aminoácido proteico) que el trigo y el triple que el maíz. Es rico en fibra dietética, calcio, hierro, almidón amilopectinado, metionina, vitamina C y complejo B; grasas poliinsaturadas y es bajo en gluten.
Por su elevado nivel nutritivo, desde 1979 la Academia de Ciencias de los Estados Unidos de Norte América (NAS, por sus siglas en inglés) y la Organización para la Alimentación y Agricultura de las Naciones Unidas (FAO) determinaron al amaranto como uno de los cultivos en el mundo con un elevado potencial para su explotación económica y nutricional a gran escala. Asímismo, lo calificaron como el mejor alimento de origen vegetal para consumo humano.

"Hay una cultura que hace que se prefieran otros productos con menos propiedades alimenticias", lamenta Alberto Martínez, secretario de la cooperativa Sistema Producto Amaranto, de 250 productores de escasos recursos al sur de la capital de México. En 2007, vendieron 300 toneladas de amaranto, cuyo precio actual, 1.000 dólares la tonelada, era el doble en 2006.
Hay plantaciones de amaranto en Estados Unidos, China e India, todas en pequeña escala. En Salta, Argentina, el mayor productor de Amaranto es la Cooperativa TATAUASO, los cultivos se realizan en la Silleta - Departamento de Rosario de Lerma.




Archivo