La Casa Europa

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La traición hispanoegipcia

El ministro Moratinos ha ido a Egipto. La razón ya resulta evidente: asegurar la pasta europea, también la española, para sostener a los refugiados que queden tras la matanza de Gaza. Egipto y su faraón se sostienen gracias a los césares occidentales que la financian, como Jordania, manteniendo a raya y controlados los elementos refugiados peligrosos para los intereses de los amos, impidiendo en lo posible la colaboración, incluso la humanitaria o familiar.

Ha mantenido, como manda el amo, la frontera cerrada para periodistas, cruz y luna rojas, ongs y refugiados, niños heridos también, mientras continúa la carnicería. Los pocos que queden, cuando abran las jaulas de newtreblinka, correrán con sus hijos despavoridos, lo que hará reir mucho a los bastardos de fusil y a los reporteros sin fronteras (¿dónde están ahora, con los budistas tailandeses?) y sin vergüenzas. Si queda alguno será cazado por los colonos (¿o son clones?) como han venido haciendo hasta ahora, o como hicieron ya con los serbios y los afganos comunistas. Y, si se les ocurre no dejarse matar y defenderse a pedradas, serán carroña terrorista-comunista-vegetarianomacrobiótica o lo que haga falta: publicistas baratos, como asesinos en potencia, cada día habrá más en la plaza del pueblo. 

Dijo ya Moratinos, o se le escapó, que trabajarían, con soldados de las espanas, ¡para evitar el rearmamento de Hamás! ¿Y el de Israel? ¿Como los tanques ucranianos secuestrados por somalíes? ¿Sabe alguien algo de ellos? ¿O sobre las armas vendidas por la prístina y pura espana al régimen mercenario sionista?

Lo aventuré hace semanas: están preparando el campo a Obama, financiado por el lobby judío para desviar la atención de los USA hacia su propio problema económico, manteniendo desinformada -como hasta hoy o más- a una población analfabeta, mientras se nutren de parados e inmigrantes para financiar la única industria que les conviene: la militar. 
¿Y después? ¿Siria? ¿Irán?

Con el precio del petróleo bajo los paises emergentes ganan menos. Si se sube en su momento especulativamente -como siempre hasta que hubo que bajarlo- y, con la manida excusa de la inflacción, se vuelve a subir el tipo-euríbor, ya sabemos lo que pasa: se financia al capital reduciendo la capacidad adquisitiva de los trabajadores. Se culpa de ello a la política de quien interese y se defienden los propios intereses liquidando a los que estorbaban. Y el botín con Magodóz, de as de copas.

Todo es más viejo que el mito de Adán (arameo: barro; persa: yo) y comerse la poma (cuya forma interna asemeja los genitales femeninos): la liberación sugerida por la forma de la serpiente del pomar a Eva (un falo) la llevó a la deducción del 69, sin DIU ni dios ni niño que fastidiara. Pero la serpiente trabajaba para quien pagara y, como aún tenía patas, iba de un lado a otro contándolo todo. No en vano el faraón de las dos tierras la llevaba en la frente como Ureus, como Mubarak.

Y Zape debería dejarse de parches y moralinas, suspender relaciones diplomáticas con Israel y no venderle más armas, traer a nuestros soldados de Afganistán y Bosnia o Líbano, donde le ahorran pasta y pasma al gran marioneta de los paradisíacos fiscales reunidos, enviar a Solana al retiro y a la OTAN, CEE, FMI, BM y ONU, junto con los que están por la labor que no son pocos, a la reforma nuclear.

Y por estos pagos olvidados, recordar que tenemos una ley electoral fascista indecente que cambia los votos por hectáreas de latifundio, una justicia que entufa Dinamarca, y un fraude fiscal que hace más barato timar a Hacienda que llevar la pasta al Vaticano, Torreciudad o Andorra. Faena tiene, más que trajes la comadre.


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