La Casa Europa

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Conspiración contra Bolivia

El grupo terrorista desarticulado el pasado abril en Santa Cruz pretendía ocasionar un efecto Kosovo en Bolivia, según evidencias publicadas esta semana por la comisión especial de la Cámara de Diputados boliviana que investiga el caso.

Tras la revisión de equipos electrónicos incautados durante el operativo policial, la Fiscalía comprobó que el boliviano-croata Eduardo Rózsa Flores, líder del grupo separatista, recibía órdenes del exterior para ejecutar sus planes.

Rózsa mantenía intercambio sistemático de correos electrónicos con una persona bajo el pseudónimo de Istvan quien se movía indistintamente por Hungría, Croacia, e incluso por Estados Unidos, aseveran también los datos de la comisión investigadora del parlamento.

Ambos probaron en su comunicación los estrechos vínculos que mantenían con autoridades y cívicos cruceños, así como con ex militares y una élite terrateniente, quienes proporcionaban financiamiento y apoyo logístico a las actividades de la red extremista en Bolivia.

Entre los nombres que sobresalen en los correos electrónicos figura el del acaudalado empresario cruceño Branco Marinkovic, ex presidente del comité cívico de la oriental región, y el de Rubén Costas, prefecto departamental, acérrimos adversarios de Evo Morales.

Como ya se demostró, el grupo paramilitar pretendía desestabilizar a la nación andina mediante un movimiento armado que le permitiera ocupar las tierras del oriente del país, para escindirlas luego del territorio nacional, al estilo Kosovo.

Luego de innumerables conflictos, el parlamento de esa provincia serbia declaró la independencia de forma unilateral, el 17 de febrero de 2008.

Empero, los improvisados secesionistas de Bolivia chocaron con la acción policial que a mediados de abril pasado dejó acéfalo al grupo, radicado entonces en el hotel Las Américas de Santa Cruz.

Además de Rózsa, en la acción perdieron la vida Magyarosi Arpád (húngaro-croata) y Michael Martin Dwyer (irlandés).

También fueron detenidos Mario Francisco Tadic Astorga (boliviano con pasaporte croata) y Elà Tóásó (húngaro), quienes están en prisión preventiva en La Paz.

Esta semana también los bolivianos centraron su interés en los intentos desesperados de una oposición fragmentada y con grandes conflictos, que busca consolidar alianzas ante las elecciones generales de diciembre próximo.

Con ese fin, los prefectos del Consejo Nacional Democrático (CONALDE) tenían prevista una reunión ayer en el departamento de Beni, pero tuvieron que suspenderla ante la ausencia de algunos de sus principales miembros y de posibles candidatos.

Ahora solo les queda la opción de celebrar encuentros individuales para tratar de encontrar a un representante que enfrente en las urnas al presidente Morales, tal y como informó el no muy bien ponderado prefecto de Santa Cruz.

La oposición en Bolivia también cuestiona una norma propuesta por legisladores del gobernante Movimiento al Socialismo (MAS) que sugiere administrar los próximos sufragios con la antigua norma manual en caso de que la Corte Nacional Electoral no garantice el padrón biométrico (digital).

Precisamente, ese proyecto presentado por la cámara baja a propuesta del MAS está ahora en manos del Senado, de mayoría opositora, que deberá sancionar el documento en un plazo no menor de 30 días.


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